Wednesday, November 28, 2012

VENEZUELA: CASO AFIUNI

27/11/2012

Caso Afiuni: prueba de la injusticia en Venezuela

El periodista hace el relato sobre el asalto sexual del que fue victima, del que quedó embarazada, y tuvo un aborto en la cárcel

Por Mercedes Montero

DIARIO DE AMÉRICA
 

En diciembre del año 2009, los venezolanos tuvimos una prueba fehaciente de que quien detenta el poder en el país es un dictador. Una juez en cumplimiento con la misión de su cargo, actuó de acuerdo con lo establecido dentro de la ley, así como también de acuerdo con una resolución de la ONU,  dándole una medida de libertad condicional al banquero Eligio Cedeño.
Lo cierto es que Eligió  Cedeño se fue del país al verse libre y la juez Afiuni y un grupo de los funcionarios de su juzgado terminaron  siendo sacados del mismo esposados, como si fueran unos delincuentes.  Después de estos sucesos el primer mandatario venezolano Hugo Chávez en su programa Aló presidente, transmitido en todo el país en horario estelar “condenó” a la juez Afiuni al decir ” A esta juez habría que condenarla a 30 años de cárcel” (pena máxima en Venezuela) Con esta declaración televisada, Chávez estaría demostrando claramente que en Venezuela no existe la independencia de poderes, principio básico de la democracia, ya que el primer mandatario desde su cargo estaba condenando a una juez.
La condena para que sea justa y equitativa le corresponde darla a un juez, después del  previo cumplimiento de todos los procesos legales que le anteceden. Esto sucede en aquellos estados en los que el Poder Judicial es independiente, y por lo tanto no es el  brazo ejecutor de las órdenes  emanadas desde el Poder Ejecutivo.  En el caso de la juez María de Lourdes Afiuni, se presentó una contradicción  aguda a la justicia, cuando Chávez públicamente da la orden de condenarla. Este caso encrespó las olas de protestas y críticas de los organismos internacionales que han pedido la libertad para Afiuni. Sin embargo una vez conocida la voluntad presidencial las peticiones de libertad  cayeron en los oídos sordos de las autoridades del país.
Lo cierto es que en los tres años transcurridos desde la injusta detención de la juez, en un mundo en el que la comunicación es instantánea, los venezolanos, y la comunidad internacional han recibido las fotos, las entrevistas, las declaraciones, las intervenciones, los documentos presentados por su defensa, que muestran el maltrato recibido por Afiuni.
Entre estas muestras están las fotos que le han sido tomadas a la juez durante sus traslados a los tribunales, en las que no solo va esposada, sino que también lleva puesto un chaleco antibalas, además de ir rodeada de múltiples efectivos policiales y militares, como si fuera una delincuente  de alta peligrosidad.
De la misma forma descrita en el párrafo anterior era trasladada a las consultas o intervenciones médicas de cualquier naturaleza, por supuesto la asistencia a todas las citas médicas son siempre retardadas por parte de las autoridades, lo cual constituye una forma de confiscar el derecho a la salud. Una de esas citas era para hacerle un examen ginecológico a la Dra. Afiuni, y los efectivos policiales y militares (hombres y  mujeres) encargados de la custodia ese día pretendían estar presentes durante el examen. El personal médico presente fue el encargado de exigir el retiro del lugar a quienes pretendían someter a tal humillación y  falta de respeto a la juez.
El tratamiento feroz, el amedrentamiento, los insultos, amenazas, torturas físicas y psicológicas, conducta libertina por parte de reclusas y personal del recinto carcelario, lo cual nunca fue visto, ni aparentemente conocido por las mismas  autoridades que nunca veían u oían.
El abogado de la juez, Dr. José Amalio Graterol fue detenido y se le pusieron todas las trabas posibles para tratar de impedirle que continuara con la defensa
A la juez Afiuni, debido a su delicado estado de salud se le dio casa por cárcel, pero no se le permite ni asomarse a la puerta, ni recibir visitas, ni dar declaraciones. En una ocasión unos motorizados al pasar por enfrente de su casa  le hicieron unos tiros a la ventana de su casa.
Afiuni estaba siendo juzgada en un tribunal en el cual el juez estaba parcializado, razón por la cual decidió no asistir más a las audiencias, lo cual ha paralizado un juicio en el cual no alcanzaría justicia.
Todas estas denuncias aparecieron publicadas en los medios y fueron llevadas a los organismos internacionales, sin embargo había una violación a sus derechos humanos  que no era conocida ni siquiera por la familia de la juez, pero si conocida por sus abogados, por el presidente Chávez, y otras personalidades internacionales. Al público solo llegó la información con motivo de la publicación del libro “Afiuni, la presa del Comandante”, escrito por el periodista Francisco Olivares. En este libro aparece la cruda historia de la tragedia sufrida por la juez, el periodista hace el relato sobre el asalto sexual del que fue victima, del que quedo embarazada, y tuvo un aborto en la cárcel.
La publicación del libro ha traído revuelo a todo nivel, pero lo extraño es que ahora todas las autoridades relacionadas con tan delicado caso no tuvieran conocimiento alguno, ni hubieran prestado atención  a las denuncias presentadas ante las autoridades por parte de los abogados de Afiuni y ni siquiera ante la insistente denuncia de la defensa de la juez, les surgiera un atisbo de inquietud y en consecuencia ordenaran como mínimo una investigación independiente.
A los miembros del Tribunal Supremo de Justicia no los inmutó que el Primer Mandatario dictara una sentencia condenatoria a una juez miembro del Poder Judicial.
A la Fiscalía General de la República al parecer tampoco, cuando como mínimo ha debido abrir una averiguación de tales actos, ya que se estaba en presencia de una  violación de los derechos humanos de una mujer, que además era juez.
Tampoco la Defensora del Pueblo actuó. La juez Afiuni es un ser humano que merece  ante tal atropello público, se le de protección y se abra una investigación que lleve a la verdad.
La  Ministro de la Mujer, dice que no recibió denuncia alguna, pero siendo Afiuni, mujer y juez y habiendo estado en la palestra por tres largos años, lo mínimo que se le ha podido ocurrir es haber enviado a una funcionaria del Ministerio a entrevistar a la juez y conocer de primera fuente lo que tenía que decir. Antes y después de todo, inocente o culpable, buena, regular o mala, joven o vieja, Afiuni es mujer, tiene derechos de mujer y por lo tanto le corresponde ser atendida en la defensa de sus derechos por el Ministerio que dice representar a los seres humanos de sexo femenino.
La Asamblea Nacional tampoco dijo tan siquiera ay!, cuando el primer mandatario nacional “dictó sentencia”. Una Asamblea que esté consciente del poder al que representa ha debido como mínimo enviarle un mensaje de llamado de atención al presidente. Los diputados son los representantes del pueblo y Afiuni, ciudadana, mujer también es pueblo y como juez representante del Poder Judicial. Si había alguna duda sobre su gestión, le correspondía a dicho poder tomar las medidas que el caso ameritara.
El Ministerio de Prisiones, que cuenta con muy frecuente  presencia pública debido a los contantes problemas que se presentan en los recintos carcelarios del país; en  esta oportunidad mediante una nota de prensa emitida por la Directora de la Región Centro - Occidental del Mppsp y directora del INOF, prisión en la que estuvo encarcelada Afiuni durante los años 2009 hasta 2011, Isabel González, de manera tajante declaró: “Somos los primeros interesados en que se aclare esta situación e informamos que solicitaremos el inicio de un procedimiento penal, civil y administrativo por difamación e injuria”.
Pero lo cierto es que las publicaciones de los agravios contra Afiuni han sido públicas y notorias, y que según lo publicado en el libro sobre el caso de la violación sexual, le fue enviado informe al Presidente.
González terminó sus declaraciones señalando  “que esta campaña forma parte de una matriz de opinión internacional contra Venezuela en la que participan activamente ONGs vinculadas al tema penitenciario para acusar al Gobierno venezolano de propiciar y permitir la violación de derechos humanos, lo cual no hace más que servir a los intereses del Gobierno de Estados Unidos" (Ultimas Noticias, 23/11/12)

¿Que tiene que ver el Gobierno de Estados Unidos y sus intereses, con el Caso de la juez Afiuni?  Pareciera más bien una frase hecha para  distraer la atención sobre la grave injusticia cometida contra Afiuni por parte de todas las autoridades de Venezuela.
Un mensaje para la juez María de Lourdes Afiuni
Señora Afiuni, usted representa la valentía, la honestidad y el temple de la mujer venezolana, no desmaye. Recuerde que después de la tempestad viene la calma y vuelve a brillar el sol.

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