Tuesday, December 31, 2019

LA CRISIS DE LA VIVIENDA EN CUBA PASA AL NUEVO AÑO

ICLEP-AMANECER HABANERO: Reventa de materiales afecta al pueblo.

Aunque el fondo habitacional está en
pésimo estado, conseguir materiales de
la construcción es complicado (Foto
ICLEP).

Texto y foto: Yulexis Ordoñez Santana.Periodista Ciudadana
La Habana, 1 de enero 2020
ICLEP
El tema de los materiales de construcción y su reventa no pasan de moda y saltan de un año a otro. La ciudad tiene un fondo habitacional insuficiente y precario, por ello todos necesitan arreglar sus casas, sin embargo, resulta prácticamente imposible hacerlo cuando la corrupción en los rastros permite que los acaparadores se queden con todos los materiales y aumenten de manera drástica sus precios.
Parece que a algunos de los administrativos de esos lugares les es “muy difícil detectar el problema”, en el mejor de los casos, reflexiona satíricamente Juan Carlos Teherán, pues poniendo el ejemplo del administrador del rastro de Arango y Peñalver, en la Habana Vieja, ilustra que él todas las mañanas sale a la cola a explicar los procedimientos de ventas y sus topes y permite a aquellas caras que por días se repiten vendiendo turnos o revendiendo en las afueras del rastro, los mismos materiales que compran dentro.
“Y ya no solo es que te revenden los materiales, también te venden los turnos en 10 CUC. Entonces los trabajadores, que tienen un salario miserable y tienen que hacer malabares para arreglar su casa y por estar trabajando tampoco tienen todo el tiempo para estar pendiente de estas colas, tienen que pagarle a los vagos si quieren tener un turno antes que se acabe el poquito de materiales que entra”, destacó Teherán.
Miguel Otero, quien necesita cemento para realizar reparaciones a su vivienda, indicó que lleva más de dos meses en la cola del rastro ubicado en el reparto La Güinera, municipio Arroyo Naranjo, para comprar ese material.
En todo ese tiempo, amplía, han entrado cuatro torvas de cemento al rastro, y aún su turno se encuentra bastante lejos de las primeras posiciones. “Lo que pasa es que los revendedores están en contubernio con la gente del rastro, les avisan cuando van a entrar los materiales, pagando claro, y estos marcan para decenas de personas que compran y le llevan los materiales para sus casas”, señaló Otero.
En el rastro de Managua, Arroyo Naranjo, días atrás entró cemento y muy pocas personas pudieron comprar, informa Arístides Vargas. “Por la noche era un tráfico tremendo, revendiendo el cemento”, dijo Vargas.

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