Lugar donde explotó el carro bomba. (Cortesía RCN Radio)





 
 
 
 
 
 
 
Lugar donde explotó el carro bomba. (Cortesía RCN Radio)
INFOBAE
Tres policías murieron y otros siete resultaron heridos este viernes en un atentado con cilindros explosivos contra una estación policial en Santander de Quilichao, enclavado en una conflictiva zona del suroeste de Colombia, informó el secretario de gobierno municipal.
“Fue un atentado contra la estación de policía con cilindros puestos en una rampa que lastimosamente nos deja en este momento tres muertos y siete heridos”, dos de ellos de gravedad, dijo a AFP Jaime Asprilla, quien descartó que el ataque tenga relación con las protestas contra el gobierno de Iván Duque.
Los fallecidos son los patrulleros Ever Danilo Canacuan Cuaical, Roy Gallyadi Fernández y Jesús Norbey Muelas Ipia, según las autoridades.
El funcionario descartó que el ataque, ocurrido alrededor de las 21H00 locales (02H00 GMT del sábado), tenga relación con las protestas que sacuden al gobierno de Iván Duque, y lo atribuyó a grupos armados que operan en el convulso departamento del Cauca, al que pertenece Santander de Quilichao.
Es un atentado de grupos organizados que manejan recursos y que tienen que ver con el tema de la droga”, agregó.
Asprilla aseguró que la alcaldía decretará toque de queda hasta el domingo para garantizar el orden público y la seguridad de los habitantes.
Algunas versiones indican que varios cilindro bomba fueron lanzados desde un vehículo hasta la estación de policía. Según testigo, los artefactos iban dirigidos contra los dormitorios donde estaban los agentes de policía.
Este ataque se produjo en un momento de máxima tensión en Colombia por la ola de disturbios y vandalismo que siguió a las protestas pacíficas del jueves contra la política económica y social del presidente Iván Duque, y que motivaron la declaración del toque de queda ese día en Cali y la noche de este viernes en Bogotá.
El funcionario agregó que los criminales instalaron una rampa frente a la estación y desde allí “dispararon los cilindros que segaron la vida de estos tres policías”, aunque no atribuyó a ningún grupo el ataque, del que inicialmente se informó de que era con coche-bomba.
El departamento del Cauca está inmerso en una espiral de violencia generada por las disputas territoriales de distintos grupos al margen de la ley como disidencias de la disuelta guerriilla de las FARC, la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y carteles mexicanos del narcotráfico.
La rivalidad entre estos grupos por el control de tierras para el tráfico de drogas hace de este departamento uno de los que tiene un mayor número de cultivos ilícitos en el país, con 17.177 hectáreas sembradas de coca, según cifras del centro de investigación del crimen organizado InSight Crime.
La violencia en el Cauca se ensaña con las comunidades indígenas y a finales de octubre pasado la autoridad neehwe'sx Cristina Bautista y los guardias Asdruval Cayapu, Eliodoro Inscué, José Gerardo Soto y James Wilfredo Soto fueron asesinados por disidencias de las FARC, que según el Gobierno les dispararon en el caserío de Tacueyó.
La ONG Programa Somos Defensores precisó en su “Informe Semestral Enero-Junio 2019” que al menos 59 defensores de derechos humanos fueron asesinados durante el primer semestre de este año en Colombia, diez de ellos en el Cauca.
El 17 de enero pasado, el ELN perpetró un atentado con coche bomba en Bogotá contra la Escuela de Cadetes de la Policía General Francisco de Paula Santander, que causó 22 muertos y 67 heridos.
Con información de EFE y AFP