Monday, April 8, 2019

CUBA: UNA HISTORIA QUE NUNCA DEBIÓ SUCEDER


ICLEP-COCODRILO CALLEJERO:El repudiable acoso contra un anciano.

Por: William Acevedo Roque
Los Arabos, Matanzas, 9 de abril, 2019
Una historia que nunca debió suceder. Si el sol está aquí y las estrellas allá por algo será. Con independencia al intento de ritma las cosas ocupan el lugar que la lógica dispuso para ellas. Nada sobra en ningún lugar. En la arquitectura universal violar la belleza de ajuste implica reacción. Principio que también aplica al comportamiento social.
Respetar el lugar que ocupan los ancianos en la sociedad ha sido norma histórica para diferentes culturas. Pareciera exclamar la humanidad vivida: mis ancianos son míos. Lo sentimos a dentro, menos en Los Arabos. Donde un anciano de 98 años de edad ahora mismo está siendo objeto del más vil acoso. Del más miserables de todos: aprovechar la indefensión natural que arrastra la longevidad para vencer. Es el modus operandi de los inspectores sanitarios. Alguna multa que justifique su labor deben poner, con un viejo es más fácil.
José Marcelino Ferrera Riverón, residente en Calle 2da. # 8, en el conocido por Rpto. Los Pinos, ha sido víctima de 3 multas. La primera, impuesta el 20 de diciembre de 2018; la segunda, el viernes 18 de enero del año en curso y la última, el mes siguiente, el 20 de febrero. Toca a una por mes. Los inspectores van a tiro hecho. No es difícil advertir un patrón: casi siempre la cuarta semana, cuando se está terminando el mes y hay que cumplir.
No dudemos que en el mural del Departamento Higiene Municipal encontremos plasmado “La semana de Marcelino”. Pero, emprenderla con un anciano que apenas distingue el rojo del blanco, hacerle creer la presencia de diminutas larvas de mosquitos en un recipiente que no rebasa el galón –galón americano, 4.54 litros–, cubeta que es utilizada para descargar la taza sanitaria y que por tanto cambia su agua con frecuencia, no solo es miserable y abusivo, sino criminal. Algo que puede ser sancionado por la ley.
<>, dijo Marcelino.
Hoy, todo está tan desajustado en la sociedad cubana que no hay nada tan parecido a la explotación del hombre por el hombre; pero en condiciones más miserables a las que dieron origen a la frase.
Esos inspectores necesitan avasallar a un anciano indefenso para justificar su mal trabajo. Terminar temprano la jornada laboral para irse a inventar 4 pesos en otro sitio. Germinan a nuestro lado.
¿Si fuera cierto lo de alguna violación, actuar correcto no implicaría un trabajo educativo antes que la multa? En un anciano que apenas tiene para comer.
Quisiéramos pensar que no pensamos, que solo fue un mal entendido y que algún día la tierra que pisamos se arreglará. Nada sobra en ningún lugar. Ningún anciano sobra en ningún lugar. Quisiéramos pensar, que solo fue una historia que nunca debió suceder. Sabia la naturaleza que puso a los viejos. Esa es la razón. Por algo será, que el sol está aquí, cuando amanece la vida; y las estrellas allá, en el camino trillado.


No comments:

Post a Comment