Friday, June 15, 2018

LA ARGENTINA CONTRA DIOS


Cosme Beccar Varela       
Lo que han hecho los diputados es un crimen, no la mera aprobación de un proyecto de ley. 
Los que lo votaron no merecen respeto alguno y sí la execración total con que debe ser tratados los criminales que asesinan un inocente indefenso. Ellos y quienes los apoyaron, son participes necesarios, es decir cómplices, de los asesinatos de miles de niñitos por nacer que se cometan a partir de este momento, aunque el proyecto no sea todavía ley, porque ese acto fomentará la audacia abortista de quienes ya actúan como tales pues se sentirán poderosamente apoyados para valerse del actual art. 86 de la Código Penal y del fallo FAL de la Corte Suprema con sus "Protocolos" aprobados por el gobierno nacional y varios gobiernos provinciales, además de la Intendencia de Buenos Aires en tiempos de Macri.

Sin embargo, los sentimientos que prevalecen en mi alma son el de tristeza y el de vergüenza. Una gran tristeza por los niñitos que van a morir (y por los que ya murieron a causa de ese fallo y de los "Protocolos" nefastos), asesinados por una nación que se ha envilecido hasta el punto de plegarse a la mentalidad abortista impuesta por los enemigos de Dios que dominan el mundo. Y vergüenza porque soy parte de este pueblo canalla que acepta esta abominación con la mayor indiferencia, adoptando varias de las tesis de que se sirven los abortistas para sus diabólicos sofismas. Por ejemplo, el de que un hijo engendrado a causa de una violación puede ser abortado, o sea, asesinado, despedazado en el vientre de su madre, a pedido de ella o de sus padres, asesinos ellos también, como dicen ahora, culpables de un crimen "agravado por el vínculo". Si es verdad que el hijo de una violación debe morir, ¿por qué no esperan a que nazca y lo matan después, en cualquier momento de su vida?  

Los animales irracionales no abortan, ni siquiera los más salvajes. Sólo las malas mujeres que los traidores líderes de la campaña "pro-vida" equiparaban a los inocentes asesinados por ellas cuando impusieron como "slogan" de su equívoca campaña el de "queremos las dos vidas". Y eso a sabiendas de que la única vida que está en peligro con una ley de aborto, sin quererlo, es la del inocente por nacer y no la de las degeneradas progenitoras que exigen su muerte.  

Este lenguaje es el único que cabe en una verdadera campaña contra el aborto y no las ambiguas exclamaciones de los falsos líderes "pro-vida". Sin embargo, el Episcopado es el autor de ese escamoteo del gravísimo asunto y del engañoso lema, insistiendo en que no había que "confrontar". ¿Cómo extrañarse, entonces, de que la tropa de criminales abortistas haya prevalecido, si los jefes espirituales de los argentinos los inducen a portarse de esa manera repudiable?

Como si hubiera alguna duda sobre la responsabilidad de los Obispos en esta atrocidad, la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina publicó hoy un comunicado indigno. Ni una sola vez recuerdan que la aprobación del aborto viola la Ley de Dios y ni siquiera lo nombran en su agnóstico texto. ¡¡¡Y hasta se atreven a blasfemar contra  la Santísima Virgen, Madre de Dios, diciendo que tuvo "la incertidumbre de un embarazo inesperado"!!! ¡Cómo si la Madre de Dios no hubiera dado su consentimiento a la maternidad divina, anunciada por el arcángel San Gabriel, con plena fe y conciencia de lo que eso significaba! Una vez más me asombro de que los Obispos no tengan temor de Dios, porque es evidente que no lo tienen puesto que de otro modo jamás se atreverían a usar el lenguaje del comunicado que copio a continuación de la Agencia AICA, dependiente del Episcopado:

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COMUNICADO DE LA COMISIÓN EJECUTIVA DE LA COMISIÓN EPISCOPAL DE LAICOS Y FAMILIA DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL  ARGENTINA

Buenos Aires (AICA) 14/6/2018 : Ante el resultado de la votación en la Cámara de Diputados de la Nación, que dio media sanción al proyecto de ley de legalización del aborto, la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina junto con Comisión Episcopal de Laicos y Familia (Celaf) emitió un comunicado.
    
VALE TODA VIDA

La Cámara de Diputados de la Nación ha aprobado el proyecto de despenalización del aborto. Nos duele como argentinos esta decisión.

Pero el dolor por el olvido y la exclusión de los inocentes debe transformarse en fuerza y esperanza, para seguir luchando por la dignidad de toda vida humana.

Seguimos sosteniendo la necesidad que en el debate legislativo que continúa, pueda haber diálogo. La situación de las mujeres frente a un embarazo no esperado, la exposición a la pobreza, a la marginalidad social y la violencia de género, siguen sin tener respuesta. Simplemente se ha sumado otro trauma, el aborto. Seguimos llegando tarde.

Tenemos la oportunidad de buscar soluciones nuevas y creativas para que ninguna mujer tenga que acudir a un aborto. La Cámara de Senadores puede ser el lugar donde se elaboren proyectos alternativos que puedan responder a las situaciones conflictivas, reconociendo el valor de toda vida y el valor de la conciencia.

Es necesario un diálogo sereno y reflexivo para responder a estas situaciones. Vivir el debate como una batalla ideológica nos aleja de la vida de las personas concretas. Si sólo buscamos imponer la propia idea o interés y acallar otras voces, seguimos reproduciendo violencia en el tejido de nuestra sociedad.

Como Pastores, este último tiempo nos ha servido para reconocer debilidades en nuestra tarea pastoral: la educación sexual integral en nuestras instituciones educativas, el reconocimiento más pleno de la común dignidad de la mujer y el varón, y el acompañamiento a las mujeres que se ven expuestas al aborto o que han sido atravesadas por dicho trauma. Todas estas son llamadas de la realidad que nos convocan a una respuesta como Iglesia.

Queremos agradecer a todas las personas que, con auténtico respeto hacia el otro, han expresado sus ideas y convicciones aunque hayan sido distintas a las nuestras.

Valoramos la honestidad y valentía de todos aquellos que en distintos ambientes de la sociedad han sostenido que vale toda vida y, de un modo particular, a los legisladores que han expresado esta mirada.

Con humildad y coraje, nos proponemos seguir trabajando en el servicio y el cuidado de la vida.

Que María de Luján, que conoció la incertidumbre de un embarazo inesperado, interceda por el Pueblo argentino, especialmente por todas las mujeres que esperan un hijo, y por todos los niños y niñas que están en el vientre de su madre.+

Buenos Aires, 14 de junio de 2018

Comisión Ejecutiva
Comisión Episcopal de Laicos y Familia (CELAF)
Conferencia Episcopal Argentina

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CONCLUSIÓN: Lo que ha pasado hoy en este país y el inicuo comentario de los Obispos es una ofensa a Dios inconmensurable y sus consecuencia se verán en el futuro cuando debamos vivir bajo el pesado manto de la ira divina. ¿O se creen que estas cosas son gratis y que Dios no es Todopoderoso y Justo?

Por mi parte, no pienso asistir a ninguna marcha ni acto ulterior organizado por los traidores que hasta hora los han convocado. Ayer fui al último, frente al Congreso. El hipócrita Macri -que es abortista, por más que diga que "personalmente" no lo es- y el otro abortista, el intendente monstruo, dividieron la Plaza del Congreso en dos y dejaron el lado Norte a los abortistas y el otro, a los "pro-vida". Eso y la falta de transporte hizo que muchos antiabortistas no pudieran llegar y los que llegaron, tuvieron que atravesar la masa salvaje y procaz de los asesinos abortistas con sus atuendos verdes.

Además, el lado supuestamente reservado a aquellos, fue conservado sólo por un espacio de una cuadra desde Entre Ríos, mientras que el resto del sector, dos cuadras más, quedó para los otros que se paseaban provocativamente por allí, riéndose del escaso número y menor entusiasmo de la raquítica asistencia.  

Resultado: Hubo por lo menos 30.000 abortista, muchos de ellos eran hembras adolescentes de clase media pero frenéticas partidarias del aborto o sea, del amor libre al que sin duda se dedican con fruición. ("La Nación" en la primera página de hoy lo muestra claramente en una foto elegida como un intento de adecentar la horda). Pero la mayoría eran mujeres de la profesión que fomenta Zaffaroni, homosexuales y matones de izquierda.

Del lado "pro-vida", no había más de 3.000, desganados, sin doctrina, sin entusiasmo, con los oídos atronados por músicas de discoteca y consignas leídas por locutores en un tono de aviso comercial, tratando aspectos fisiológicos del embarazo, apenas mencionando el aborto como al pasar.

Así fue en las marchas anteriores, aunque eran más numerosas, probablemente porque no había peligro de agresión de los contrarios que en este caso fue casi anunciado por  el gobierno y la prensa al dividir  la Plaza para evitar ese riesgo. El diario dice que había policías y empleados de la Defensoría del Pueblo para prevenir conflictos. Lo cierto es que estos últimos estaban allí de adorno y la policía, como dije, se limitó a reservar una cuadra para los de "pro-vida" y no eran más de 30, con una mayoría de mujeres-policía.

Ha quedado clarísimamente probado que el macrismo fue el autor de este crimen. La mayoría de votos en la Cámara de diputados se formó con los votos de los diputados oficialistas y dos de ellos,  Lipovetzky que presidió la Comisión que emitió el dictamen previo, impuesto por él a favor del aborto y autor del primer discurso en el recinto, y la otra una tal Lospennato, también del PRO. Ví por TV el discurso de Lipovetzky:  todo lo que diga es poco para transmitir el horror que producía ver esa cara de delator rentado y resumir las mentiras que dijo, sin que se moviera un músculo de su despreciable cara.  Parecía de la familia de Judas Iscariote...

Después  todos los farsantes diputados oficialistas que integraban la Comisión que presentó el dictamen abortista, se sacaron una foto, todos sonrientes y felices como si fueran un equipo de futbol que hubiera ganado un campeonato. Eso demuestra que el macrismo, o sea, Macri, es el autor del engendro legislativo.  Ahora quiero saber qué piensan quienes lo votaron, casi todos católicos y muchos de ellos de misa dominical. Lo peor es que me temo que porque Macri finge estar contra el kirchnerismo, lo volverán a votar. Así son de malévolos.

La argentina hoy se puso oficialmente contra Dios.  Con mi más vehemente repudio, extiendo por el presente el certificado de su apostasía vil.

Cosme Beccar Varela      

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