La canciller de Alemania y líder de la democracia cristiana, Angela Merkel (AFP)
La canciller de Alemania y líder de la democracia cristiana, Angela Merkel (AFP)

Las últimas elecciones federales en Alemania fueron un terremoto para la política germana. A pesar de cumplir con la anticipada victoria del partido de la canciller Angela Merkel, los resultados de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) fueron decepcionantes, peor aún fue el desempeño de sus aliados del partido socialdemócrata (SPD), que en consecuencia rompieron la coalición, y además la ultraderecha no sólo ingresó al parlamento por primera vez sino que se ubicó en el tercer lugar.
Desde entonces, hace ya casi tres meses, el país se sostiene con un gobierno de transición mientras continúan las negociaciones para reflotar la GroKo ("Grosse Koalition", o Gran Coalición) con el SPD, sin desestimar aún las opciones de llamar a nuevas elecciones o encarar un gobierno en minoría.
En el camino quedó la que en septiembre parecía, también, una posibilidad real: una coalición entre la CDU, los liberales (FDP) y los verdes (Grüne) que finalmente fracasó antes de comenzar.
Como señaló Peter Altmaier, ministro de Finazas, "la situación constitucional en Alemania es complicada" y una solución "tomará tiempo", a pesar de que la crisis ya generó el período más largo sin gobierno desde el surgimiento de la República Federal en 1949, de acuerdo a Deutsche Welle.
Martin Schulz, líder de la socialdemocracia, antiguos aliados de Merkel que ahora podrían volver a serlo (Reuters)
Martin Schulz, líder de la socialdemocracia, antiguos aliados de Merkel que ahora podrían volver a serlo (Reuters)
El récord anterior, de 86 días, fue roto en 2013 en unas dilatadas negociaciones que finalmente se saldaron con la GroKo entre la CDU, incluyendo a sus socios bávaros de la CSU, y el SPD.
Y es que la socialdemocracia, que tras sus pobres resultados en septiembre decidió dejar de ser segunda de la CDU para convertirse en oposición, ahora está reconsiderando su posición y negociando volver a la coalición. Muchos de sus líderes lo apoyan, siquiera con el fin patriota de no dejar al país más importante de Europa sin gobierno.
Pero la crisis socialdemócrata era anterior al fracaso electoral y muchos desconfían de volver al camino que los llevó al fracaso. Al respecto el ex canciller socialdemócrata Gerhard Schröder, pidió a su partido que "deje de ser tan dramático". "Europa necesita una Alemania estable. Lo sensato es llegar rápidamente a formar un gobierno y la única opción es la Gran Coalición", señaló en entrevista con la Deutsche Welle.
Alemania parece, de esta manera, envuelta en un impasse, o un sueño aletargado que podría extenderse hasta la Pascua, según señalaron miembros del SPD, y sus socios europeos están cada vez 
más nerviosos.
La socialdemocracia y la democracia cristiana buscan volver a formar una Gran Coalición
La socialdemocracia y la democracia cristiana buscan volver a formar una Gran Coalición
"Lo de la Pascua es una herramienta para presionar las negociaciones, pero yo no lo tomaría tan en serio. Van a durar mucho más de lo que ya duraron. Hay una situación general de desconcierto en el SPD, donde se busca reordenar tras la derrota sin cambiar nada", dijo a Infobae Franco Delle Donne, consultor en comunicación en el Parlamento de Berlín y doctorando en la Freie Universität Berlin.
El país goza, o gozaba, de una reputación política excelente, sostuvo en un reciente artículo Der Spiegel, con un sistema parlamentario que funcionaba tan bien como su industria automotriz. La imagen de Merkel podía subir o bajar, pero era respetada como la líder más fuerte que garantizaba la estabilidad. Y las fuerzas políticas parecían priorizar siempre mantener esa estabilidad antes que fomentar disputas que la pusieran en riesgo.
Pero el escepticismo está creciendo. Comenzó con el nuevo y moderno aeropuerto de Berlín Brandenburgo, la joya de ingeniería que debía abrir en 2011 y, tras una serie de hechos de corrupción y mala gestión, se espera que con suerte esté operativo en 2020.
Siguió con el tren de alta velocidad que conecta Berlín con Munich en cuatro horas, en lugar de las seis usuales, que acaba de ser inaugurado y ya está experimentando problemas técnicos y demoras no planeadas.
El Bundestag, o parlamento de Alemania (Reuters)
El Bundestag, o parlamento de Alemania (Reuters)
Incluso la reciente desaparición del submarino argentino ARA San Juan puso el ojo en la dos empresas alemanas que participaron de sus reparaciones de media vida. Ferrostaal y Hawker tienen una larga historia de pago de sobornos y prácticas monopólicas, y no se descarta que un problema en la calidad de las baterías suministradas haya estado relacionado con el trágico desenlace del buque.
La falta de un gobierno sólido se suma a estas alertas.
"El impacto en los partidos políticos puede ser importante. Crece la sensación entre la población de que la política está buscando sus propios intereses y no la resolución de problemas. Se alimenta un sentimiento de anti política", indicó Delle Donne. "Hay que tener cuidado con que los partidos se conviertan en figuras burocráticas centradas en fines políticos", agregó.
Por ahora el cambio apenas se nota, ya que Merkel y su gabinete continúan gobernando de la misma manera que antes de las elecciones. Pero hay decisiones importantes que no se están tomando por falta de legimitidad. Y mientras tanto Francia avanza en su proyecto de reformar la Unión Europea (UE).
Las negociaciones entre la CDU y el SPD, aunque ya se están dando informalmente, comenzarán el 7 de enero de 2018 y se espera que haya un acuerdo antes del 12, según un comunicado en Twitter de las diferentes fuerzas. Además, el SPD tendrá una reunión interna el 21 de enero para que sus 442.000 miembros voten si aceptan el acuerdo, fecha que podría posponerse.
Las señales son ambiguas. Existe la voluntad de los líderes, pero nadie quiere repetir el mismo esquema, e incluso se está hablando de una KoKo ("Kooperation Koalition", o coalición cooperativa).
Según este modelo, que ha sido defendido incluso por el líder del SPD Martin Schulz, los partidos llegarán a un acuerdo sobre las grandes líneas de gobierno y apoyarán a Merkel para formar un nuevo gabinete. Pero competirían y pelearían en el Bundestag por una multitud de otros temas.
Una manifestación contra el avance de la ultraderecha (Reuters)
Una manifestación contra el avance de la ultraderecha (Reuters)
Para Delle Donne, sin embargo, esta opción tiene poco peso real. "La KoKo es una especie de construcción inventada por el SPD, una suerte de lugar intermedio que no existe", consideró. "Esto no sería aceptado por el partido de Merkel", agregó.
Maria Befeldt, doctorando en Pensamiento Poscolonial y Anticorrupción en la Freie Univesität Berlin y asesora del SPD, explicó en diálogo con Infobae que la KoKo es propuesta por algunos miembros del ala izquierda socialdemócrata que "temen que en una nueva gran coalición el partido desaparecera por completo".
"En el pasado, la gran coalición se ha mostrado dañina para el SPD y el debate político en general. La falta de una oposición fuerte en el parlamento y la falta de distinción entre los partidos ha empoderado el partido populista de la ultraderecha", consideró, en referencia a Alternativa para Alemania (AfD), agregando que la opción de la coalición cooperativa podría cobrar fuerza si las negociaciones para una Gran Coalición fracasan.
Reforma de la Unión Europea
Independientemente del arreglo alcanzado, si se cumplen las expectativas de seguir sin gobierno hasta bien entrado el 2018, Alemania se verá forzada a adoptar un rol secundario en los debates que se avecinan en estos meses con respecto al futuro de la UE, o bien liderarlos desde una escasa legitimidad.
"Existe una costumbre no escrita de que en el período de negociación, cuando hay un gobierno de transición, no deberían tomarse grandes decisiones por una cuestión de legitimidad", explicó el analista argentino radicado en Alemania.
Esto sin embargo, ya ocurrió a finales de noviembre cuando la UE renovó el uso del glifosato por cinco años más y luego de un cambio de postura precisamente de Alemania, lo que provocó un escándalo.
Merkel busca también llevar una parte importante del presupuso europeo a educación, tecnología y política migratoria, además de defender subsidios a la agricultura y programas de asistencia.
El presidente francés, Emmanuel Macron, está impulsando reformas en la Unión Europea, pero necesita a Alemania (Reuters)
El presidente francés, Emmanuel Macron, está impulsando reformas en la Unión Europea, pero necesita a Alemania (Reuters)
Pero debe responder, en concreto, a las reformas que el presidente francés, Emmanuel Macron, expuso en septiembre, según Reuters. El mandatario está buscando crear un presupuesto propio y un ministerio de Finanzas para la eurozona; una fuerza de defensa conjunta con una doctrina definida; y una oficina europea de migraciones que reúna información de todos los países miembros.
También, los europeos están preocupados por el faltante de 10 mil millones de euros al año que significará la salida del Reino Unido, pautada en principio para 2019.
En definitiva Francia avanza con la idea de profundizar la UE y busca el apoyo de Berlín, aunque sectores en Alemania creen que ese podría no ser el camino a seguir, considerando el Brexit y las tensiones que la inmigración ha generado, especialmente en los miembros de Europa del Este.
"Toda la Unión Europea está esperando que Merkel sea legitimada para avanzar en las reformas, que si bien su rostro es Macron están basadas en la estructura de Alemania, la principal potencia", explicó Delle Donne.
Miembros del partido de ultraderecha Alternativa para Alemania festejan el tercer puesto en las elecciones (AFP)
Miembros del partido de ultraderecha Alternativa para Alemania festejan el tercer puesto en las elecciones (AFP)
Mientras que para Befeldt  "se está notando cierto nerviosismo sobre la situación alemana, sobre todo de parte de Macron, que tenía grandes planes que quería promover junto a Alemania".
"Muchos paises se vieron sorprendidos de que Alemania, por tantos años un garante de estabilidad, se encuentre en busca de gobierno. Sin embargo, tanto Merkel como el ministro de relaciones exteriores Gabriel siguen pendientes de los procesos europeos e internacionales como el Brexit", señaló.
Mientras tanto, la ultraderecha antisistema y el principio del fin de la era Merkel
Además, la situación de aletargamiento es ideal para que las fuerzas populistas y de ultraderecha, que mantienen una postura antisistema, se consoliden.
"En el mediano o largo plazo si la falta de gobierno sigue esto será negativo, y se puede dar que avancen pequeñas reformas sin esperar a Alemania. Implicaría una erosión de la imagen de Merkel como líder, que en consecuencia podría salir a tomar medidas importantes sin legitimidad", añadió analista, autor junto a Andreu Jerez del libro Factor AfD. El retorno de la ultraderecha a Alemania.
"Esto sería un cambio inédito en Alemania, un vuelco al personalismo y el populismo. Y la ultraderecha se beneficia", dijo.
En opinión de Dirk Kurbjuweit, editor en la revista Der Spiegel que publicó recientemente sus opiniones, estas señales indican la aproximación del fin de la era Merkel.
Bajo el gobierno de la canciller "el país superó con elegancia la crisis financiera global y la economía prosperó". "Sin embargo, Merkel nunca pudo avanzar en la realización de reformas porque hacerlo hubiera significado agitar a las personas y poner fin a una estabilidad sofocante", 
infobaeconsideró.