Friday, January 13, 2017

OBAMA PRORROGA SITUACIÓN DE EMERGENCIA EN CUBA Y VENEZUELA



El presidente Barack Obama. Foto Reuters
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, prorrogó este viernes por un año la declaración de emergencia con Cuba que modificó en 2016 respecto a la aprobada en 1996, tras el derribo de dos avionetas civiles de la organización de exiliados cubanos "Hermanos al Rescate" y emitió una orden de continuidad de un año de la "emergencia nacional" declarada en 2015 sobre Venezuela, donde, según indicó, "la situación no ha mejorado" y "el Gobierno continúa erosionando las garantías de los derechos humanos", según reporta EFE.
Regulaciones de buques en aguas territoriales cubanas
En una proclamación enviada al Congreso, Obama prorroga la directiva a apenas una semana de dejar su mandato, mediante la cual suavizó el pasado año las restricciones del estado de emergencia emitido por primera vez el 1 de marzo de 1996 por el entonces presidente Bill Clinton y que afectan fundamentalmente a la entrada de buques estadounidenses en aguas territoriales cubanas.
Hace algo más de 20 años se produjo un ataque de cazas MiG cubanos contra tres avionetas del grupo de exiliados "Hermanos al Rescate" que motivó la declaración de emergencia de Clinton.
Según La Habana, las avionetas violaron su espacio aéreo para divulgar material propagandístico contra el régimen de Fidel Castro, aunque Washington mantiene que se encontraban en espacio aéreo internacional, al norte de la Isla.
Cuatro personas, entre ellos un piloto y un copiloto, sobrevivieron a ese ataque con misiles ocurrido el 24 de febrero de 1996, pero otros cuatro pilotos perdieron la vida a consecuencia del derribo de dos de los tres Cessna Skymaster.
La proclamación que este viernes se prorroga por un año más reconoce que ciertas descripciones de la declaración de emergencia "ya no reflejan" el estado de las relaciones entre ambos gobiernos, cuyo restablecimiento fue impulsado por el propio Obama en 2014.
Como afirma el mandatario, esta proclamación "reconoce el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba", y que Washington "continúa persiguiendo una progresiva normalización" con la Isla a la vez que espera ver "una Cuba pacífica, próspera y democrática".
El lenguaje de esta proclamación contrasta con las emitidas por Obama en años anteriores, cuando aseguraba que el Gobierno cubano no había demostrado que se abstendría "del uso de fuerza excesiva contra buques o aeronaves estadounidenses que pueden participar en actividades conmemorativas o protestas pacíficas al norte de Cuba".
No obstante, el presidente no deroga la declaración de emergencia y mantiene la advertencia sobre la entrada no autorizada de embarcaciones estadounidenses en aguas territoriales cubanas.
Obama prorroga un año más la 'emergencia nacional' sobre Venezuela
Obama emitió en marzo de 2015 una orden ejecutiva aludiendo a la crítica situación del país caribeño, la cual renovó en marzo de 2016 y ahora prorrogó un año más antes de dejar el poder la próxima semana en manos del presidente electo, Donald Trump.
Para la prórroga de la orden, el mandatario argumentó que Venezuela sigue sufriendo "la persecución de los opositores políticos, la restricción de la libertad de prensa, el uso de la violencia y violaciones a los derechos humanos".
Además, indicó que el país continúa presenciando actos represivos en las protestas contra el Gobierno de Nicolás Maduro, detenciones arbitrarias de opositores y manifestantes.
En la orden que se extiende este viernes, el presidente saliente determinó que la situación en Venezuela constituye "una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos", por lo que declaró "una emergencia nacional para lidiar con esa amenaza".
La declaración de una "emergencia nacional" es una herramienta con la que cuenta el presidente de Estados Unidos para aplicar sanciones contra un país bajo determinadas circunstancias, y que le permite ir más allá de lo aprobado por el Congreso.
Tras la declaración inicial en 2015, Estados Unidos trató de explicar que la acusación de "amenaza para la seguridad nacional" es simplemente la fórmula que deben usar los presidentes estadounidenses para tener una base legal que les permita imponer sanciones y que realmente no considera una amenaza a Venezuela.
Pero el decreto debilitó aún más sus lazos con el Gobierno de Maduro, que acusa a Estados Unidos de injerencia y de contribuir a desestabilizar el país.
La orden ejecutiva también autoriza al Departamento del Tesoro a imponer más sanciones contra aquellos de los que se determine que han cometido "acciones o políticas que socavan procesos o instituciones democráticas", o hayan cometido violaciones de derechos humanos en protestas en Venezuela, según la Casa Blanca.

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