Tuesday, January 24, 2017

INCÓGNITA EN LA NASA SOBRE PROGRAMA ESPACIAL

 
¿Marte o la Luna? El incierto futuro de la NASA en la era Trump El Presidente de Estados Unidos ha declarado anteriormente su intención de resolver los problemas en la Tierra antes de pensar en otros lugares del Sistema Solar, lo que pone en riesgo las intenciones de pisar el planeta rojo en la década de 2030.
25 de Enero de 2017 
 ¿Marte o la Luna? Primero hay que reparar los agujeros en suelo estadounidense, así respondió Donald Trump a un niño durante un acto de campaña. Este fue sólo uno de los momentos en que los científicos comenzaron a temer por el futuro de la exploración espacial durante el gobierno del republicano.
Antes, las misiones de la agencia espacial estadounidense eran grandiosas. "Pero ahora tenemos problemas mayores", agregó el entonces candidato. Más allá de aquel momento, el nuevo presidente de Estados Unidos apenas ha mencionado el tema, salvo para afirmar que ama la NASA y "todo lo que representa". Con declaraciones de este tipo, en el sector espacial estadounidense reina la confusión, especialmente en la sede de la NASA. ¿Qué quiere Trump? Y, sobre todo, ¿qué no quiere?, son algunas de las preguntas que se hacen los expertos.
Por ahora, el mandatario republicano no ha realizado ningún anuncio ni dicho nada concreto. Él y su equipo "tienen que averiguar primero cómo liderar un Gobierno", ironiza el experto espacial Keith Cowing en el Houston Chronicle. "No creo que haya grandes planes para la NASA. Es lo último en lo que estarán pensando". Así las cosas, a los más de 17 mil empleados de la NASA no les queda otra que esperar y, mientras tanto, interpretar rumores e indicios. ¿Un cambio en el destino de próximas misiones espaciales?
De todas formas, los recortes presupuestarios anunciados por Trump no auguran nada nuevo para las misiones con altos costos y a largo plazo de la agencia espacial estadounidense. Es por esto, que la primera pregunta que se plantean muchos observadores es: ¿Hacia dónde?, el "Viaje a Marte" es desde hace algunos años el eslogan publicitario de la NASA, un caro objetivo apoyado por el ex Presidente Barack Obama. La NASA ya envió en el pasado robots y sondas al planeta rojo y el objetivo era que para 2030 llegaran también astronautas.
Sin embargo, Trump podría dar prioridad a regresar a la Luna, un plan que apoyan muchos republicanos, pero que Obama rechazó. Noticia relacionada Cómo la elección presidencial de EE.UU. podría afectar el futuro de la NASA Cómo la elección presidencial de EE.UU. podría afectar el futuro de la NASA
Los objetivos serían la búsqueda de recursos y la exploración de un espacio para un asentamiento humano. Algo que rechazó recientemente en The New York Times el ex científico jefe de la NASA John Grunsfeld: "La Luna es un lugar agradable para una visita, pero nadie querría vivir allí. Volar a Marte es lo que volvería a engrandecer a la NASA".
La agencia espacial estadounidense ya está desarrollando sistemas de lanzamiento y cápsulas de transporte para vuelos con personas. Así, para 2018 se prevén las primeras pruebas del Space Lauch System (SLS) y la cápsula Orión. Pero el proyecto es extremadamente caro y en el pasado, Obama habló incluso de acabar con él.
En este marco, tampoco está claro si finalmente se pondrá en marcha la misión tripulada para desviar un asteroide (ARM), prevista para 2020. Uno de los proyectos que probablemente sí continuará, es el desarrollo del casi terminado telescopio espacial James Webb, heredero más potente del Hubble, un proyecto iniciado hace décadas.
Trump se ha mostrado abierto a la cooperación con socios privados, algo que la NASA ya viene haciendo con empresas como SpaceX y Orbital Sciences.
Este año se prevé que sean empresas privadas quienes lleven a astronautas estadounidenses a la Estación Espacial Internacional (EEI), poniendo fin a la dependencia de Rusia de la que Trump acusó una vez a Obama vía Twitter.
El futuro de la investigación sobre el cambio climático Quienes están especialmente preocupados son los científicos de la NASA dedicados a la investigación climática. La agencia espacial gestiona una gigantesca red de satélites y estaciones que recoge y publica datos sobre todo tipo de fenómenos climáticos y temporales.
Estos datos suponen la base de las investigaciones de incontables científicos en todo el mundo, además de ser clave para el transporte marítimo, la agricultura, las predicciones meteorológicas y las alertas de catástrofes. Sin embargo, los dos asesores de Trump en la materia, Robert Walker y Peter Navarro, se mostraron muy escépticos el año pasado. Noticia relacionada
Los estudios del cambio climático de la NASA estarán en peligro bajo el gobierno de Trump Los estudios del cambio climático de la NASA estarán en peligro bajo el gobierno de Trump
La NASA se concentra demasiado en "la observación políticamente correcta del medio ambiente", sostienen. En lugar de eso, debería "centrarse en actividades en lo más profundo del universo, no en el trabajo en la Tierra, que pueden liderar mejor otras instituciones".
Una de estas organizaciones es la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), detallaron los políticos. Por el momento, no está claro si el presupuesto para la NASA y las investigaciones científicas se mantendrá. En el terreno personal, Trump deberá tomar también algunas decisiones en la NASA. Poco antes de los comicios, su administrador -y primer afroamericano en el puesto-, Charles Bolden, anunció su dimisión. Se rumorea que podría sucederle el republicano Jim Bridenstine, de Oklahoma.
No obstante, el equipo de transición nombrado por Trump lleva sobre todo el sello del predecesor de Bolden, Michael Griffin, señalan expertos. Tras las elecciones, Bolden intentó tranquilizar a sus colaboradores enviándoles una circular. Según les decía, tanto demócratas como republicanos respaldan el trabajo de la NASA. Pero ya antes había dicho que "cualquiera que afirme que sobrevivirá con seguridad a un traspaso de poder está loco".
 Fuente: Emol.com - http://www.emol.com

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