(Reuters)
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Jihad Ahmad Diyab, el ex refugiado del penal de Guantánamo en Uruguay, regresará este sábado al país suramericano luego de que las autoridades sudafricanas rechazaran su ingreso a ese país, al que el sirio pretendió ingresar desde el aeropuerto de Johannesburgo.
La información que maneja el gobierno uruguayo es que el ciudadano sirio Jihad Diyab está volviendo a Montevideo, dijo The Associated Press de manera escueta el prosecretario de la presidencia, Juan Andrés Roballo.
Según fuentes de Infobae, Diyab partió de Johannesburgo hacia Río de Janeiro. Después de aterrizar en Brasil, tomará el vuelo 7636 a las 22:50, hora local, y llega a Uruguay esta noche.


El jueves, Diyab tomó un vuelo desde el Aeropuerto Internacional de Carrasco, a las afueras de Montevideo, hasta Johannesburgo, aunque no fue aceptado su ingreso a Sudáfrica. El viaje había sido anunciado por Christian Mirza, quien fungió como enlace del gobierno uruguayo para los seis reos que salieron de Guantánamo y fueron recibidos en Uruguay hace casi dos años.
El ciudadano sirio había manifestado reiteradamente su infelicidad por estar en Uruguay y solicitó su trasladado a otro país. Incluso, realizó una huelga de hambre en septiembre por la que fue hospitalizado dos veces, para exigir que se le permitiera irse.
Cuando el gobierno anunció el fin de la huelga de hambre en octubre también dijeron que Diyab había recibido una oferta para viajar a otro país, pero no dijeron cuál era ese país.
El gobierno trató en varias ocasiones de que Diyab fuera acogido por otros países árabes pero sus gestiones no progresaron.
Según adelanta la prensa uruguaya, el refugiado no perdería la mensualidad que le otorga el gobierno ni su departamento en el centro de Montevideo, tras su intento de ser acogido en otro país.
En julio, Diyab encendió las alarmas cuando durante varias semanas se desconoció su paradero. Apareció en Venezuela, que lo envió de regreso a Uruguay.
El hombre de 45 años fue liberado de la prisión en la base militar estadounidense ubicada en la Bahía de Guantánamo, Cuba, en diciembre de 2014, pero no pudo regresar a su país natal debido a la guerra civil. Diyab pasó 12 años preso por tener supuestos vínculos con extremistas, pero nunca fue acusado formalmente.
Cuando estuvo en Guantánamo, Diyab llamó la atención internacional por sus huelgas de hambre y enfrentamientos con guardias.
INFOBAE