Saturday, December 3, 2016

"PROXIMA B", UN PLANETA QUE PUEDE ALBERGAR VIDA

¿Es realmente "Próxima-b" un planeta que puede albergar vida?


5 de dic, 2016  Por Patricia Sánchez-Blázquez Académica del Instituto de Astrofísica de la U. Católica de Chile 
 Los astrobiólogos llegan a conclusiones bastante desalentadoras respecto al nuevo mundo hallado alrededor de la estrella más cercana al Sol.

Aunque hace apenas unas semanas que se anunció su descubrimiento, ya ha pasado más de un año en Próxima b –el planeta rocoso y potencialmente habitable que orbita Próxima Centauri, la estrella más cercana al Sol, a solo 4,2 años luz de distancia–.
En las últimas semanas, este mundo tan cercano a nosotros ha acaparado centenares de titulares de prensa debido a su masa, tan similar a la de la Tierra (de 1,3 veces), y especialmente al hecho de que se encuentra a la distancia exacta de su estrella –ni demasiado cerca ni demasiado lejos–, para que su temperatura –ni demasiado caliente ni demasiado fría– permita la existencia de agua líquida en su superficie.
embargo, existen muchos otros factores, además del tamaño y la distancia a su estrella, que resultan determinantes a la hora de ser un buen candidato para albergar vida. Uno de los factores más importantes es el hecho de que su estrella es una enana roja, lo cual implica que a pesar de que se trata de un astro mucho menos brillante y caliente que el Sol, su brillo puede ser muy variable y cambiante.
Por ejemplo, tras observaciones de varios meses se ha detectado que su producción de energía ha descendido hasta un 17%. Por comparación, variaciones en la producción de energía del Sol de tan sólo un 0.1% han sido suficientes para causar en la Tierra una o dos edades de hielo cada cien mil años.
Además, las enanas rojas también son conocidas por su capacidad de producir "mega-llamaradas", o grandes erupciones de partículas y energía, hasta 10.000 veces más poderosas que las mayores de nuestro Sol. Y cuando nuestra estrella lanza una llamarada sobre nosotros, todo un torrente de partículas cargadas puede provocar apagones generalizados y espectaculares auroras.
 La llamarada de una enana roja, mucho más potente, podría, por ejemplo, barrer de un solo golpe toda la atmósfera de un planeta si éste no dispone de un campo magnético lo suficientemente fuerte como para desviar el ataque. Sin embargo, todavía existe cierto margen de posibilidades que sí serían compatibles con la vida Patricia Sánchez-Blázquez
Otra cuestión clave es el modo en que la cercanía de Próxima-b a su estrella puede haber afectado a su evolución. Los escasos siete millones de kilómetros que separan al planeta de su sol podrían haber hecho que el primero se haya "anclado" gravitatoriamente al segundo.
 Es decir, el planeta tardaría el mismo tiempo en completar una vuelta entorno a si mismo que en completar una vuelta en torno a su sol, haciendo que siempre le muestre la misma cara, igual que la Luna hace con la Tierra. Si fuera así, en Próxima b no habría ni amaneceres ni atardeceres y un día duraría lo mismo que un año, 11 días.
 Entonces, ¿es posible la vida en Próxima-b? Los investigadores han considerado un amplio rango de escenarios que posiblemente podría tener este planeta. Y en la mayor parte de ellos Próxima-b resulta del todo inhabitable.
in embargo, todavía existe cierto margen de posibilidades que sí serían compatibles con la vida. Para que sea así, el planeta debería de haber partido de unas condiciones iniciales muy concretas, con una enorme cantidad de agua disponible y una atmósfera muy rica en hidrógeno desde el principio. Cosa que, por desgracia, no sabremos a ciencia cierta hasta que la nueva generación de instrumentos, especialmente el nuevo telescopio espacial James Webb sea puesto en órbita en 2018.
Hasta entonces, seguiremos soñando con nuestros vecinos, porque aunque la vida en Próxima b es una posibilidad muy remota, no es imposible.
 Fuente: Emol.com

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