Saturday, November 26, 2016

¿EL PERDÓN POR LOS PECADOS?

Extremaunción


El Papa Juan Pablo II saluda al ex gobernante cubano Fidel Castro, durante una misa celebrada en la Plaza de la Revolución. (Foto: Archivo)
El Papa Juan Pablo II saluda al ex gobernante cubano Fidel Castro, durante una misa celebrada en la Plaza de la Revolución. (Foto: Archivo)

Al final, entre sumas y restas, sin nada que lamentar ni nada que festejar, la Historia hará cualquier cosa menos absolverle.
Lo han dicho tantas veces entre festejos y lamentos.
Más allá de todo el panegírico que seguirá a esta noticia y las celebraciones u homenajes en estos tiempos de infinitos soportes de comunicación, las reediciones de entrevistas y bibiliografías, las revelaciones póstumas en busca de las rupias prometidas, los chismes, los bulos de revistas, las series, filmes y hasta videojuegos de computadoras, lo noticiable del deceso de Fidel, Guarapo, Fifo, Esteban, el Caballo, “Bola de churre”, ese villano para unos y héroe para otros, es que al fin le llegó la hora que con tanto ahínco, dedicación y escaso decoro evitaba a toda costa, no reparando en el dispendio de las cantidades de dinero que fuesen menester gastarse en cientos de guardaespaldas y medidas de seguridad o eminencias médicas extranjeras llevadas a la empobrecida isla desde campo capitalista, con tratamientos onerosos en tiempos en que el pueblo padecía toda índole de privaciones, con tal de no atravesar la línea roja y negra tras la cual, todo jesuita pecaminoso en su fuero más íntimo, vive convencido de que lo aguardará un severo correctivo a las lindezas de su paso porla vida.
La naturaleza irrumpió con su maza destructora de encantos cuando ya muchos creían estar frente a la encarnación de la eternidad, aunque cabe decir que Guarapo el temido, el odiado, el admirado, el seguido y el perseguidor ya se había ido tiempo atrás cabizbajo y rendido, aterrorizado e intuyendo que al final, entre sumas y restas, sin nada que lamentar ni nada que festejar, la Historia hará cualquier cosa menos absolverle.
[Publicado originalmente en El blog de martinguevara]

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