Thursday, September 1, 2016

MEXICO: EL MURO DE TRUMP


Trump defiende la construcción de un muro fronterizo en su visita a México



Trump y Peña Nieto durante su comparecencia. (EFE)
El controvertido candidato republicano a la presidencia estadounidense, Donald Trump, defendió ante el presidente Enrique Peña Nieto el derecho de Estados Unidos a construir un muro fronterizo, en la primera reunión en la historia entre un presidente mexicano y un aspirante a la Casa Blanca, reporta AFP.
Agencias | Ciudad de México | 1 de Septiembre de 2016
El inesperado encuentro se realizó en la residencia presidencial de Los Pinos y estuvo antecedido de una andanada de críticas a Peña Nieto, que recuerdan el encendido discurso del magnate contra la inmigración, en el que ha tachado a mexicanos de violadores y criminales.
"Estados Unidos tiene el derecho de construir un muro fronterizo", dijo Trump al destacar que la frontera común de más de 3.200 kilómetros es fuente de criminalidad, narcotráfico y tráfico ilegal de indocumentados.
El aspirante republicano matizó sin embargo su discurso al declararse confiado en poder resolver la problemática con Peña Nieto, en caso de llegar a la Casa Blanca.
"Creo que el presidente y yo podemos resolver esos problemas (...). La inmigración ilegal es un problema para México como para nosotros. Las drogas son un tremendo problema para México como para nosotros. No es una calle de un solo sentido. Trabajaremos juntos y resolveremos esos problemas", expresó Trump.
En su intervención, el presidente mexicano destacó la importancia de trabajar en conjunto para construir una frontera más segura, pero también señaló la obligación de Estados Unidos de detener el flujo de armas y dinero hacia organizaciones criminales mexicanas.
"Muchas vidas pueden ser salvadas en ambos lados de la frontera si las organizaciones criminales dejan de recibir armas y dinero (...) Ambos países debemos invertir más en ello, más en infraestructura, más en gente, más en tecnología para hacer más segura y eficiente" la frontera común, dijo.
Peña Nieto había ofrecido tanto a Trump como a su rival demócrata Hillary Clinton abrir un diálogo. Y aunque la reunión del miércoles fue privada, ambos hicieron después una comparecencia ante la prensa en la misma residencia presidencial.
A los ataques de Trump contra los migrantes, Peña Nieto dijo que han "lastimado y afectado" a los mexicanos y resaltó la importante contribución de sus compatriotas a la economía estadounidense.
Los cuestionamientos por la visita de Trump arreciaron tras el encuentro, pero esta vez tuvieron como blanco a Peña Nieto, a quien sus críticos vieron humillado y débil.
"Esta es la frase que resume la visita de Trump a México: 'Humillación a domicilio'", escribió la politóloga y analista Denise Dresser al resumir el sentir en las redes sociales.
El izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) lamentó la "vergonzosa y débil" imagen del presidente ante Trump "que solo humilla y pisotea".
El senador del conservador Partido Acción Nacional (PAN) Javier Lozano escribió en Twitter que Trump habló "en su cara" sobre el muro fronterizo y el presidente mexicano se quedó "sin respuesta".
Aunque la visita de Trump fue el tema de discusión del mexicano de la calle, no hubo mayores expresiones de protesta pues apenas se reunió un centenar de manifestantes en el emblemático Paseo de la Reforma.
En columnas de prensa y medios diplomáticos se señala incluso que Trump fue quien impuso el día de la visita luego de que el viernes pasado recibiera la invitación.
"Tenían una buena, o mala idea (de invitar al republicano). Se les enredó, se les precipitó, no pensaron que Trump fuera a responder tan rápido, que les dijera 'Ahí voy'", dijo a Radio Fórmula el excanciller Jorge Castañeda.
El anuncio de la controvertida reunión estuvo precedido por versiones extraoficiales de la prensa estadounidense, a lo que siguió un desmentido por parte de la oficina de prensa de la presidencia.
Pero enseguida el magnate lanzó un tuit confirmando que aceptaba la invitación de Peña Nieto y que viajaba este miércoles. Cuatro minutos después, la presidencia mexicana confirmó también en Twitter.
Este controvertido encuentro se produce en momentos en que Peña Nieto está por entrar en su quinto año de seis en la presidencia y vive su peor momento de aprobación popular, con un mínimo de 23%, según una encuesta del diario Reforma publicada días atrás.
Se estima que en Estados Unidos viven unos 11 millones de indocumentados, la mayoría de ellos mexicanos y cuyos envíos de dinero a su familia son una de las principales fuentes de ingresos de México.

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