Wednesday, July 13, 2016

¿PADRINO PRESIDENTE? ES LO QUE QUIERE RAÚL CASTRO

Reporte Especial

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, con el ministro de Defensa Vladimir Padrino  (Foto EFE)
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro,
 con el ministro de Defensa Vladimir Padrino (Foto EFE)
 13 de julio, 2016
La cúpula del régimen ha decidido no realizar el referendo revocatorio ni en 2016 ni en 2017. Tampoco las elecciones de gobernadores. Tarek El Aissami, Gobernador de Aragua, ha sido el portavoz de la maniobra: sólo puede haber elecciones regionales después del proceso activado por la oposición para revocar a Maduro. Si éste no se realiza, estas elecciones estarán aplazadas indefinidamente.
Por lapatilla.com
Para ocultar esa estrategia el gobierno está en “modo diálogo”. Quiere aparentar su interés en un diálogo sin condiciones para que la oposición baje la guardia y acepte tomarse la foto con Maduro. Luego dirá que ninguna dictadura se sienta con sus opositores; mientras tanto, le da largas a las conversaciones hasta que el referendo sea prácticamente imposible este 2016. El inconveniente para la estrategia de Maduro es que varios de los líderes opositores mantienen la tesis de las condiciones irrenunciables que son libertad de los presos políticos y referendo revocatorio en 2016, a lo que el gobierno no está dispuesto a ceder.
La conversación de los dirigentes democráticos con Zapatero fue el lunes en un tono diferente. El ex presidente español bajó el tono arrogante con que ha tratado a la oposición hasta ahora. Se ha filtrado desde España que el dirigente socialista anda en la búsqueda del Premio Nobel de la Paz con el caso venezolano y por eso ha comenzado a decirle a todo el mundo que sí y a pasarle la mano a los que sospechan de sus intenciones. Sin embargo, Zapatero sigue comprometido en su estrategia con Maduro y Ernesto Samper, Secretario General de UNASUR. Si se aplaza el referendo con la aceptación de la MUD habría logrado unos puntos en su carrera hacia el Nobel. Pero la mayoría de los opositores no está dispuesta a facilitarle esa gloria.
Mientras el diálogo va y viene, Maduro creó su “Gabinete de Guerra”. Nada diferente en la práctica de lo que ha hecho que es promover el control de los militares que le son fieles, pero con unas variaciones de alto contenido simbólico. Colocar al M/G Vladimir Padrino López al frente de la “Gran Misión de Abastecimiento Soberano y Seguro” es colocar a un militar a “solucionar” el problema más urgente de los venezolanos y darle una robusta proyección política. Este es un paso para colocar al general Padrino en camino a la Vicepresidencia de la República para un doble propósito: decir que si la oposición logra el referendo en 2017 será un militar el que culmine el período o que la oposición se asuste y llegue a preferir la continuidad de Maduro a que un General asuma la Presidencia. En esta maniobra ya se ha sacrificado a Aristóbulo Istúriz como segundo hombre del gobierno, golpe que ha acusado con sumo disgusto, hasta un punto en que ha considerado renunciar para “no hundirse con el yate”.
El general Padrino López con esta jugada confirma ante Washington el mensaje que ha enviado repetidas veces según el cual él es el hombre de la transición.
El grupo que dirigen Maduro y su esposa, Cilia Flores, ha hecho las paces con Diosdado Cabello, al menos por ahora. Juntos tienen la decisión de no aceptar ninguna de las condiciones opositoras sino ganar tiempo para cansar a la oposición, desprestigiarla ante sus bases y esperar una cierta recuperación económica que en términos geográficos beneficiaría sobre todo a Caracas y las ciudades más conflictivas, y en términos sociales conllevaría beneficios a la base tradicional del chavismo urbano.
Para el gobierno el diálogo no conduce al revocatorio sino a ganar tiempo; para la oposición sin revocatorio no hay diálogo porque no se puede perder el tiempo. El gobierno confía en el cansancio. La oposición en el apoyo de la mayoría ciudadana. (lapatilla.com)

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