Wednesday, June 29, 2016

AUMENTA EL TÉTRICO CONTEO: OTROS TRES ESTADOUNIDENSES VÍCTIMAS DEL RÉGIMEN DE CASTRO


Pie de foto: Ciudadanos de Estados Unidos que han caído víctimas del régimen de Cuba (de izq. a der.): Capitán Thomas Ray (1961), Earl Cobeil (1970), Frank Connor (1975), Robert Fuller (1960), Alexander Rorke (1963) y Mario de la Peña (1996). 
30 de junio, 2016

La base de datos de Archivo Cuba, que documenta los casos de muertes y desapariciones  atribuibles a la revolución cubana, es una labor permanente que se actualiza con regularidad. En fecha reciente, el testimonio de desertores de alto nivel que trabajaron para la Dirección General de Inteligencia del gobierno cubano (DGI) y tuvieron acceso a información secreta que señala tres nuevos casos. A continuación figuran, en versión resumida, dos casos de ciudadanos estadounidenses muertos en 1968 y 1985; no ha sido posible documentar el tercero de los casos por falta de información suficiente. Estas historias, como las de otros estadounidenses que figuran en nuestra lista, ponen de relieve el desprecio duradero y flagrante que el régimen de Cuba ha mostrado hacia los usos del mundo civilizado. Además, la promoción y participación de La Habana en tareas de terrorismo y subversión --corroboradas, entre otros, por los expedientes de los regímenes de los antiguos países del Este de Europa-- y su empeño en socavar los valores democráticos y los intereses de Estados Unidos en el mundo, han causado cientos de miles de muertes en todo el planeta durante sus 57 años de historia. (Véase nuestro informe sobre 43 casos de ciudadanos estadounidenses documentados por Cuba Archive/Archivo Cuba, disponible en inglés aquí. Las fichas correspondientes a cada caso, que contienen las fuentes de la información, pueden consultarse en www.CubaArchive.org/database/. ) 


El Embajador John Gordon Mein, de 54 años de edad, fallecido el 28 de agosto de 1968 en Ciudad de Guatemala, fue el primer Embajador de Estados Unidos asesinado en el desempeño de su cargo. Funcionario de carrera del servicio exterior, Mein había sido Embajador de Estados Unidos en Guatemala desde 1965. En agosto de 1968 el automóvil en el que viajaba cayó en una emboscada de las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR), un grupo guerrillero guatemalteco auspiciado y apoyado por Cuba. Cuando le ordenaron que saliera del vehículo, trató de huir y fue ametrallado por dos de los atacantes (su cuerpo presentaba por lo menos nueve impactos de bala). Según el testimonio de un desertor del Directorio General de Inteligencia de Cuba (DGI), Michele Firk, una comunista francesa, presuntamente amante de un jefe de las FAR que se hallaba en prisión, colaboraba entonces con Cuba y había viajado desde París para ayudar a los rebeldes en el secuestro. La Sra. Firk se suicidó cuando la policía fue a interrogarla acerca del caso Mein.
Alexandra (Sandy) Pollack, de 37 años de edad, y otro ciudadano estadounidense cuya identidad no ha sido desvelada, murieron el 19 de enero de 1985 sobre el espacio aéreo cubano,  en compañía de otros 37 pasajeros.  El avión de Cubana de Aviación en el que viajaban hacia Managua se estrelló poco después de despegar a causa del dolo y la negligencia de las autoridades cubanas. El informe oficial de Cuba indica que el accidente fue provocado por un fallo mecánico debido a un giro lateral excesivo “que podría haber sido causado” a su vez por un desplazamiento de la carga que hubiera afectado a los dispositivos de control de la aeronave. Según han declarado varios desertores cubanos, el avión había sido cargado indebidamente con toneladas de armamento destinado a los sandinistas de Nicaragua, una práctica prohibida en la aviación civil. En el primer giro, la carga se habría desplazado y comprimido los cables de transmisión de datos entre la cabina y la cola, provocando el desenlace. A fin de borrar las pruebas, Fidel Castro ordenó que la zona del accidente, a unos 30 kilómetros de La Habana, fuera acordonada y que todos los restos humanos y materiales fueran recogidos minuciosamente. Sandy Pollack era una activista comunista que había participado en la creación del Comité de Solidaridad con el Pueblo de El Salvador  (CISPES)  y se hallaba en Cuba, según la versión oficial, para pronunciar un discurso. Según el FBI, trabajaba con el gobierno cubano en la tarea de apoyar a grupos terroristas bajo el disfraz de la solidaridad internacional. Según el testimonio de un desertor del servicio de inteligencia de Cuba, otro ciudadano estadounidense murió en el accidente, un diplomático de Estados Unidos que Cuba había reclutado en América Central y que había viajado clandestinamente a la isla con una identidad falsa para recibir entrenamiento en comunicaciones secretas.  En el informe del accidente, Cuba declaró que habían fallecido una ciudadana estadounidense, diez nicaragüenses, un guatemalteco, un costarricense, un mexicano y 24 cubanos.

No comments:

Post a Comment