Friday, March 4, 2016

REALMENTE, ¿HAY VOLUNTAD DE CAMBIAR LA SITUACIÓN DE LOS DDHH EN CUBA?

Por un lado se denuncia la represión del gobierno de Raúl Castro, pero por el otro se mantiene el viaie de Kerry y Obama a Cuba.

Angélica Mora
Apuntes de una Periodista
Nueva York
5 de marzo, 2016
Mueve al análisis el clima ambivalente que existe dentro del gobierno de  los Estados Unidos en cuanto al tema de derechos humanos de Cuba
Por un lado existió la denuncia en Ginebra,  donde Estados Unidos manifestó en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU preocupación por las detenciones temporales en Cuba.
Luego le siguió la postergación del viaje del Secretario de Estado de Estados Unidos, John F. Kerry a la isla, "por desacuerdos en el campo de los derechos humanos" con el gobierno de la Habana.
Sin embargo, luego se informa que Kerry le dijo al canciller cubano que   "problemas del calendario" le impidieron viajar antes que Obama a la Cuba y reiteró que irá con el Presidente el 21 y 22 de marzo a la isla.
Lo único que va quedando en claro es que la represión continua en Cuba, con más de 2.500 detenciones en lo que va del año.
Mientras tanto, se le siguen otorgando beneficios al gobierno de Raúl Castro, que deberían haberse negociado para lograr más espacio para la sociedad civil de Cuba.
Resalta también el hecho que el viaje del presidente Barack Obama a Cuba debería haberse acondicionado a lograr pasos concretos en libertades políticas.
El gobierno de Raúl Castro lo único que ha concedido, previo al viaje de Obama, ha sido el ridículo anuncio de otorgar permiso de salida, por una vez, a  7 de los 11 ex presos politicos de la Primavera Negra que se quedaron en Cuba, pero castigando sin ese otorgamiento a 4 de los más rebeldes.
Tampoco en las negociaciones se ha hablado de liberar a los "doble presos" políticos, quienes fueron nuevamente arrestados y que formaban parte de la lista de 53 reos de conciencia, cuya liberación fue parte del pacto entre Castro y Obama en el deshielo.
Si todo esto no se pudo lograr de antemano, significa simplemente  que los factores democráticos están lejos de alcanzarse, pese a todo lo cedido a Raúl Castro desde diciembre de 2015 hasta la fecha.
Ahora queda por verse otra etapa del juego diplomático entre Cuba y EEUU: de qué manera el régimen de La Habana logrará bloquear el encuentro entre Obama y los disidentes, que ha prometido el presidente estadounidense
Es muy posible que,  -tal como sucedió en la visita del papa Francisco a Cuba- sean escogidos opositores "light", que no perturben el clima de acercamiento entre La Habana y Washington, que tan bien se ha estado desarollando, a pesar de no haberse logrado nada en concreto, en materia de derechos humanos.

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