Friday, August 28, 2015

AUMENTA LA TENSIÓN ENTRE BOGOTÁ Y CARACAS CON LLAMADO A CONSULTAS DE LOS EMBAJADORES

Deportados y repatriados voluntarios relatan abusos de la Guardia Nacional Bolivariana.
Agencias | Bogotá | 28 Ago 2015

Bandera venesolana en una vivienda precaria marcada para demolición. San Antonio de Táchira, 25 de agosto de 2015. (REUTERS)
Los gobiernos de Colombia y Venezuela llamaron a consultas a sus respectivos embajadores el jueves, después de que Caracas cerrase una parte de su frontera común y deportase a centenares de colombianos, informa Reuters.
Las cancilleres de ambos países se reunieron el miércoles, pero no alcanzaron un pacto para solucionar la situación.
"No puedo permitir que Venezuela trate a los colombianos y trate al Gobierno colombiano en esa forma", dijo el presidente Juan Manuel Santos. "Por eso le he dado instrucciones a la canciller para que llame a consultas a nuestro embajador en Venezuela y que convoque una reunión extraordinaria de cancilleres de UNASUR".
El mandatario dijo que el gobierno venezolano incumplió un acuerdo alcanzado el miércoles según el cual el defensor del pueblo de Colombia, Jorge Otálora, podría visitar la ciudad fronteriza de San Antonio del Táchira para verificar denuncias de abusos e irregularidades hechas por muchos expulsados, informó la AFP.
Caracas contestó pocas horas después a Santos.
"Siguiendo instrucciones del presidente Nicolás Maduro hemos llamado a consulta a nuestro embajador en la República de Colombia, Iván Rincón", dijo la canciller Delcy Rodríguez a través de su cuenta en Twitter.
"Revisaremos integralmente relaciones con Colombia, en razón de las agresiones que sufre nuestro pueblo por el paramilitarismo y la guerra económica", agregó.
Maduro ordenó la semana pasada el cierre temporal de dos importantes pasos fronterizos con Colombia, después de un enfrentamiento con contrabandistas que dejó heridos a dos militares venezolanos.
Las dos naciones comparten una porosa frontera terrestre de 2.219 kilómetros que facilita el paso sin mayores controles, al igual que actividades ilegales como el contrabando de combustibles y alimentos.
Anteriormente, Maduro había acusado a Santos de mentir y de dejarse engañar por quienes, dice, realizan una campaña de odio contra del pueblo venezolano.
"Presidente Santos yo lo respeto a usted, pero a usted lo tienen engañado, pero creo que lo peor de todo es que a esta altura a usted le gusta que lo engañen, usted mintió públicamente", dijo Maduro en un evento televisado.
Deportados relatan abusos
Según la agencia AFP, unos 1.097 colombianos han sido expulsados por Caracas. Muchos han denunciado que los deportaron con lo puesto y que militares venezolanos marcaron sus viviendas, en muchos casos precarias, con una "D" para demolición.
Las autoridades calculan que, además, entre 5.000 y 6.000 ciudadanos han vuelto voluntariamente a Colombia por temor a ser expulsados de Venezuela sin nada.
"Feo que la canciller de Venezuela diga que esto no está pasando, que es mentira", expresó a la AFP Ernesto Chivatá, de 41 años, en alusión a la reunión celebrada el miércoles entre las ministras de Relaciones Exteriores de ambos países.
Chivatá dijo que llevaba una década en Venezuela, pero se vio forzado a salir de ese país por amenazas de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB).
"Me pesan los ojos de tanto llorar", declaró Andrea Agudelo, de 33 años, cuyo estatus legal de refugiada y su cédula venezolana no la salvaron de tener que cruzar el río el sábado de noche.
"Éramos un grupo de 37. Los hombres salieron primero porque se decía que eran los primeros que se iban a llevar para acusarlos de paramilitares. Y luego salimos todos, mujeres, niños, perros, gallinas, marranos", contó.
Aseguró que para dejarla salir con sus dos hijos, los soldados que marcaron su casa con una "D" le cobraron 1.000 bolívares por cada uno. Además, le robaron celulares, electrodomésticos "y hasta la tintura para el cabello", afirmó.
Nicolás Campos, un trabajador rural de 46 años desplazado de Río Viejo, a orillas del río Magdalena, llevaba cuatro años residiendo en Venezuela. "Decidí irme con mi familia a Venezuela, pero en la finca donde trabajaba empezó a llegar (el grupo ilegal armado colombiano) ELN y vi que la GNB le daba víveres", relató.
A comienzos de 2014 "le dije a mi mujer: Vámonos para San Antonio antes de que nos pase lo mismo que en Colombia", señaló. Pero el domingo debió salir con lo puesto después de que la GNB entrara "a puntapiés" a su casa, también marcada con la fatídica "D".
El Gobierno venezolano alega que actúa contra de las bandas criminales y el contrabando en la frontera, y que ha protegido la integridad de los colombianos.
"Yo no voy abrir esa frontera, no la voy abrir hasta tanto restituyamos los derechos humanos del pueblo del Táchira. Yo aspiro que el Gobierno de Colombia recupere la sensatez", dijo Maduro. Reclamó que Bogotá prohíba la venta de los productos venezolanos de contrabando.

No comments:

Post a Comment