Friday, March 28, 2014

EL ARSENAL DE MADURO


Angélica Mora
Apuntes de una Periodista
Frankfurt

28 de marzo, 2014.
Si nos remontamos al origen, de todas las miles de toneladas de armamento empleadas en estos casi dos meses de lucha contra los manifestantes en Venezuela, debemos iniciarlo  con Hugo Chávez. El fallecido mandatario compró armas antimotines para  las fuerzas armadas y  los colectivos, mucho antes de que se pensara en un alzamiento de la sociedad civil venezolana.
Nicolás Maduro sólo ha agregado a ese arsenal, lo que le han ordenado sus instructores cubanos, encabezados por el general Ramiro Valdés.
Los cientos de aviones de carga que han llegado a los aeropuertos y bases militares venezolanas, sin presentar físicamente planes de vuelo, han traido toda clase de armamentos antimotínes desde Cuba y Brasil.  (Se ha podido comprobar que la mayoría de las bombas lacrimógenas proceden de este último país).
El gobierno de Nicolás Maduro  estaba preparado desde hace tiempo para enfrentar la ola de protestas, con el armamento preciso para combatirlas. Es así como los  contingentes antidisturbios cuentan con uniformes, chalecos reforzados, motos para el transporte, balas, perdigones, granadas y bombas lacrimógenas.
Cilindros de aluminio vacíos, recogidos luego de los encuentros entre las tropas y los manifestantes, están rotulados “Condor Tecnologías no letales”en letras azules. Los cilindros indican también que muchas de estas bombas fueron  hechas en Brasil en febrero de 2008 y sus fechas de vencimiento son febrero de 2013. Sin embargo, pese a estar caducadas, siguen siendo altamente tóxicas.
En un informe se indica que el gobierno de Venezuela compró 143 toneladas de gas lacrimógeno para empresa brasileña Cóndor Tecnologias Não-Letais entre 2008 y 2011, a un costo de $ 6,5 millones.
Por su parte, InfoCifras expone que ese informe también muestra las incoherencias entre el gobierno de Venezuela y los datos de Brasil en cuanto a la adquisición de materiales de control de disturbio. Las estadísticas venezolanas anotan que sólo 2,1 millones de dólares fueron gastados entre 2002 y 2008, pero Brasil eleva el costo final en 9,9 millones. Una diferencia de 7,8 millones de dólares. Este puede ser el primer caso de la virtud de la facturación en la era de CADIVI, o porque parte de la factura fue pagada en secreto fuera del presupuesto conocido como el FONDEN.
El armamento antimotines no está declarado en ningún presupuesto de ningún ministerio o instituto autónomo de Venezuela, porque así lo dispuso Chávez. Y así se mantiene hasta la fecha, con los poderes del estado que pudieran protestar, en manos chavistas.
La Policía Nacional Bolivariana (PNB) y la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) están empleando estas armas en forma masiva en los focos de las protestas, tanto en Caracas como en las principales ciudades del interior de Venezuela.
Muchas armas han sido distribuidas durante años, a los diferentes colectivos que hoy defienden al régimen de Maduro,  sin que se tenga una cifra precisa de la cantidad entregada. Se habla de cientos de toneladas sólo en armas personales de ataque.Sin contar vehículos como las motos, ni las tanquetas entregadas en los barrios a los jefes de los más de una docena de colectivos.
Además de Brasil, Venezuela ha comprado material antimotines a Estados Unidos y España.
Sólo en el primer semestre del año pasado, España concedió seis licencias de material antidisturbios a Venezuela por 2.682 millones de euros, según el último informe de la Secretaría de Estado de Comercio (primer semestre de 2013).No hay datos de este año.
También, el gobierno de Venezuela ha logrado ayuda económica y política de China y Rusia para resistir lo que ha calificado como un "golpe de Estado" de la oposición.  
Nicolás Maduro considera a los gobiernos de Moscú y Beijing “aliados estratégicos”, pero su mayor asesoría, en hombres, armas y conducción del conflicto que hoy afecta a Venezuela, la sigue obteniendo directamente del gobierno de la Habana.

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