Monday, September 30, 2013

MADURO Y LA AUTOCENSURA

Advertencia de “castigar” a medios que informen sobre escasez generaría autocensura



La orden que giró el presidente Nicolás Maduro de evaluar medidas especiales que permitan “castigar” la guerra psicológica que, a su juicio, han emprendido los medios privados contra la población al hablar sobre el desabastecimiento, ha sido asumida por expertos en materia comunicacional y de derechos humanos como una estrategia del mandatario que tiene como fin último generar autocensura, publica El Tiempo.
A. Pozzolungo/El Tiempo
El director de la ONG Espacio Público, Carlos Correa, apuntó que la ausencia de productos en los anaqueles no es un tema que han inventado la prensa, la radio o la televisión, sino una situación real que estos deben reseñar.
“Datos del propio Banco Central de Venezuela (BCV) refieren que existen unos índices de escasez bastante elevados que en algunos rubros alcanzan el 20% y 30%. La experiencia de cualquier consumidor hace que no se consiga todo en un mismo sitio. El desabastecimiento es un problema, no un tema inventado por los medios”.
Apuntó que cuando el jefe de Estado ordena estudiar acciones para castigar a las empresas de comunicación, ello “genera inhibición o al menos pretende crear miedo”, pese a que esto no vaya a resolver la situación. “Es una declaración que tiene una consecuencia intimidatoria y no favorece el ejercicio pleno de la libertad de expresión”, dijo.
Correa  destacó que incluso si los medios no reseñan la realidad económica del país, la población seguirá informándose a través de las redes sociales, mensajes de textos u otros. Lamentó la intención del Ejecutivo de definir las líneas editoriales de los privados, aunque cuente con una plataforma comunicacional bastante grande. “Los medios responden a sus propios criterios editoriales y no a las pretensiones del gobierno”.
El sábado, Maduro ordenó a la fiscal evaluar, junto al Poder Judicial, medidas para sancionar a la prensa privada que, aseveró, adelanta una guerra psicológica al informar sobre desabastecimiento.
Polarización y trinchera
El comunicólogo Oscar Lucién aseguró que en todas las sociedades los medios tienen una función de información y escrutinio a la actividad de la función pública. “No pueden alejarse del seguimiento a los problemas de la vida real”.
Sostuvo que en Venezuela “la polarización ha sido estimulada por el gobierno, porque le conviene una sociedad que no se comunique”.
Para el director del Instituto de Investigaciones de la Comunicación (Ininco), Bernardino Herrera, en un régimen de libertades, una crisis como la que actualmente enfrenta el país es muy difícil de aguantar, por lo que se requiere una administración dura.
“Ellos (el gobierno) necesitan un régimen totalitario y eso es lo que están anunciando prácticamente porque las medidas que deben asumir son muy difíciles. Tienen que devaluar, subir el precio de la gasolina, eliminar algunos subsidios, es decir, deben anunciar un plan económico brutal (…) previendo eso preparan estas medidas para asustar, para que la gente calle”.
La socióloga y miembro del Observatorio Global de Medios, Maryclen Stelling, aseveró que las empresas de comunicación han asumido una función política porque los partidos se han convertido en “simples maquinarias” para buscar votos.
Indicó que se ha dejado a un lado la información y la búsqueda de la verdad por “reseñar al país desde un sesgo político, desde una trinchera”.
Momento crítico
Vía Twitter, el gobernador de Miranda, Henrique Capriles, dijo que  Venezuela  atraviesa “uno de los momentos más críticos” de su historia en cuanto a censura. “El Gobierno corrupto obsesionado con tapar la verdad del desastre que hay en el país presiona a medios y está logrando su autocensura!”. El presidente de Indepabis, Eduardo Samán, acusó a la oposición de generar una guerra económica.

ESPERE ¿CÓMO DIJO? ¿NARIZ EN LA FRENTE?

Médicos chinos satisfechos de nariz que crece en la frente de un paciente

Los integrantes de un equipo médico chino afirmaron estar satisfechos con el crecimiento de una nariz en la frente de un paciente desfigurado por un accidente automovilístico, pues desean injertar ese apéndice en el lugar correcto, indicó el lunes la prensa.Gracias al desarrollo de los tejidos de esa segunda nariz, “aumenta la esperanza”, declaró a la agencia oficial de noticias China Nueva el Dr. Guo Zhihui, que dirige este inusitado intento de cirugía reparadora.
El año pasado, cuando tenía 22 años, el paciente Xiao Lian salió vivo de un violento accidente, pero su rostro quedó mutilado.
Los médicos del hospital de Fuzhou (sur de China) tuvieron que amputarle la nariz, lo que provocó la desesperación del joven.
Luego tomaron la decisión de hacerle crecer una futura nariz de reemplazo, sacando fragmentos de cartílago de sus costillas y colocándolos bajo tejidos cutáneos en forma de apéndice nasal.
El injerto tuvo éxito, y según el Dr. Guo, Lian se “alegra” cada vez más, observando que su futura nariz toma forma sobre sus ojos.
El médico no precisó cuándo será injertada esta nueva nariz en el lugar adecuado.

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PANAMÁ Y SU METRO

Panamá construye un moderno metro que será el primero de Centroamérica

JUAN ZAMORANO

Etilvia González se levanta todos los días a las cuatro y media de la mañana para estar en su trabajo a las ocho. Debe tomar dos autobuses y hacer largas colas para subirse a ellos. La misma rutina se repite al regreso. “Esto cansa y afecta la salud”, comentó la mujer de 36 años y madre de dos hijos.
Pronto, sin embargo, González podrá dormir hasta más tarde, pues Panamá se apresta a inaugurar el primer tren metropolitano de Centroamérica, un moderno ferrocarril eléctrico de 13.7 kilómetros (8.5 millas), la mitad de ellos subterráneos y la otra mitad elevada, que atraviesa el corazón de la ciudad y que se espera ponga fin a la pesadilla diaria que viven muchos panameños para llegar a sus sitios laborales.
“Creo que va a ser algo bueno”, dice González, una empleada de una empresa de servicios de limpieza.
“Va a evitar los tranques, va a ser más moderno; me gusta por eso”, agregó la mujer, que vive en la barriada “Mano de Piedra” en San Miguelito, un sector de la ciudad donde residen más de 300,000 personas, según el censo del 2010.
El proyecto emblemático del gobierno del presidente Ricardo Martinelli tiene un costo aproximado de casi $2,000 millones y está a punto de ser completado. Se estima que el tren comenzará a funcionar entre enero y marzo del año próximo, según el gobierno y el consorcio a cargo del proyecto.
Con este tren, la ciudad más moderna de América Central seguirá distanciándose de las demás urbes de la región, incorporando una infraestructura vial con ingeniaría y tecnología jamás vistas en la zona, según el secretario ejecutivo del Metro, Roberto Roy.
“El metro de Panamá se construye por una necesidad apremiante de mejorar un sistema de transporte público verdaderamente caótico”, declaró Roy a The Associated Press. “Panamá es una ciudad moderna y floreciente en muchos aspectos. Sin embargo, lo peor que tiene es el transporte público y por eso el gobierno se lanzó a construir una línea en el troncal (el punto) con mayor demanda”.
La expansión del Canal de Panamá, la construcción del metro y otras obras de infraestructura pública han impulsado la actividad económica de Panamá los últimos años. A su vez, un potente auge inmobiliario ha inundado la ciudad capital de numerosos rascacielos, al punto de expandirla hacia zonas costeras.
La construcción del tren ha sido fulminante.
Poco después de asumir en julio de 2009, Martinelli, un magnate de los supermercados y populista de derecha, le metió mano rápidamente a su promesa más publicitada en tiempos de campaña política. Se realizó una licitación pública y el proyecto fue otorgado en octubre del 2010 a un consorcio integrado por la empresa de capital brasileño Norberto Odebrecht y la española FCC, que ofreció construirlo por $1,447 millones.
Ese monto, empero, se elevó un 30 por ciento, a $1,880 millones, de acuerdo con la Secretaría del Metro, que está adscrita a la presidencia de la República.
El gobierno atribuye el alza a la decisión de construir dos nuevas estaciones, al pago de trabajos extraordinarios para remover tuberías de agua, a compensaciones y compra de terrenos.
Casi dos meses después de la licitación, en noviembre del 2010, arrancó la monumental construcción.
Ingenieros del Consorcio Línea Uno del metro dijeron a la AP durante un reciente recorrido exclusivo por la obra que la construcción tiene un adelanto de 92 por ciento y que prevén entregarla en el primer trimestre del 2014, dentro de los plazos trazados por el gobierno y poco antes de las elecciones generales del 4 de mayo.
Durante el recorrido, la AP observó cuatro de las 14 estaciones (seis elevadas, siete subterráneas y una semisoterrada) que tendrá el tren, las cuales lucían en avanzado estado de construcción. La estación subterránea del popular sector 5 de Mayo se veía amplia, con sus escaleras revestidas de azulejos casi listas, aunque las escaleras eléctricas aún no habían sido ensayadas. Ese día, trabajadores colocaban el cielorraso, pasamanos, aires acondionados y pulían los pisos.
El tendido de rieles está prácticamente listo a lo largo de la obra y solo se realizan trabajos de ajuste y de pulimento.
Martinelli, quien concluye su quinquenio en julio del 2014 y no puede aspirar a un segundo mandato porque la constitución no contempla la reelección, se propuso completar el proyecto antes de las elecciones generales del 4 de mayo.
“Es un proyecto que representa mucho para el país con todos los problemas que está teniendo con el transporte”, afirmó el ingeniero del Consorcio Línea Uno José Karamañites, quien dirige la construcción en la zona de patios y talleres y donde funcionará el centro de control del sistema ferroviario, que inicialmente constará de 19 trenes.
El tren, no obstante, genera ciertas críticas de quienes consideran que el gobierno invirtió demasiado dinero en el proyecto.
Mencionan como una paradoja que mientras se construye ese sistema ferroviario multimillonario hay barrios cercanos que ni siquiera pueden recibir en sus grifos el agua potable.
“Se botaron una millonada simplemente para que este señor (Martinelli) diga ‘hice un metro’ y esa es una necedad”, dice Alvin Weeden, un ex contralor general de la República que ha denunciado supuestos actos de sobrecostos en obras públicas del gobierno.
Pero Martinelli se propone ir más allá, y dejar licitada antes de que concluya su quinquenio la segunda línea para el sector este de la capital y donde está situado el principal aeropuerto internacional, así como la tercera, para la zona oeste.
“La realidad es que estas dos líneas son necesarias porque lo que tenemos finalmente que llegar a tener es una movilidad norte-sur, este-oeste”, explicó Roy. “Ese es nuestro sueño poderlo resolver”.
El sistema operará con trenes de tres vagones cada uno que transportarán 15,000 pasajeros por hora en cada dirección y con intervalos de tres minutos y medio en horas pico, explicó Roy, quien también es ministro para Asuntos del Canal.
Agregó que el sistema está construido y diseñado para funcionar en el futuro con mayor capacidad, con lo que se espera que en 20 o 25 años sume más vagones y transporte a 40,000 pasajeros por hora en cada sentido de la línea.
Una empresa estatal, que se denominará Metro de Panamá S.A, operará el tren, señaló.
No se ha informado todavía cuánto costará viajar con el novedoso sistema.

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APUNTES DE UN MARCIANO: UNA LUNA DE JÚPITER, IGUALITA A LA TIERRA


NY TIEMPO RARO 31 MAYO 2013 049

 Una luna de Júpiter, como la Tierra hace 4.000 millones de años

Encontré esta artículo smamente interesante en La Patilla y lo comparto con ustedes:
 
Activos volcanes, lagos de lava y llanuras de sulfuro… Esa es Io, una de las lunas de Júpiter, uno de los territorios volcánicos más asombrosos del Sistema Solar. Parece la descripción de un infierno, pero resulta que, según un equipo de investigadores estadounidenses, el aspecto de la Tierra hace 4.000 millones de años era bastante parecido. abc.es

Descubierta en enero de 1610 por Galileo, Io no ha dejado de ser observada, primero por telescopios terrestres y más tarde por las sondas Voyager y Galileo en órbita, que realizaron diferentes sobrevuelos. El pasado año, un equipo de la Universidad Estatal de Arizona (EE.UU.) realizó el primera mapa geológico de la luna, mostrando un mundo cuyas relaciones gravitacionales con Júpiter y sus lunas hermanas Europa y Ganímedes provocan una flexión masiva y rápida de su superficie rocosa. En consecuencia, dentro de Io se genera un calor inmenso, que se alivia con el vulcanismo de superficie, dando como resultado 25 veces más actividad volcánica de la que se produce en la Tierra.
En efecto, Io es el objeto con más actividad volcánica en el Sistema Solar. Sus intensas erupciones cubren su superficie entera con un capa de casi 1 centímetro de lava cada año. Y según han explicado los expertos, la Tierra habría pasado por una fase similar en su juventud, antes de que se enfriara lo suficiente para que la tectónica de placas se pusiera en marcha.
La Tierra se formó por la fusión de muchos pequeños «planetesimales» rocosos hace unos 4.500 millones de años. Estas colisiones generan una gran cantidad de calor, al igual que la posterior separación del núcleo metálico de la Tierra y de la desintegración de elementos radiactivos. Como resultado, la antigua Tierra albergaba mucho más calor en su interior que hoy, quizás entre cinco y diez veces más.
Por ello, los autores de este trabajo, que ha sido publicado en la revista Nature, creen que la Tierra primitiva pudo haber funcionado como Io, donde el calor fluye a la superficie a través de «tuberías» volcánicas en grandes cantidades.
Si esto no fuera así, la principal alternativa al modelo de tubo de calor es una versión mejorada de la tectónica de placas, en la que enormes placas de la litosfera de la Tierra (la placa sólida de la superficie del planeta) se movían más rápido y transportaban más calor que actualmente. A pesar de ello, los científicos ven varias lagunas en esta posibilidad.

Intensa actividad volcánica

Las rocas que se formaron hace unos 3.500 millones años conservan evidencias de períodos de intensa y continua actividad volcánica en la Tierra que, según han demostrado diversos estudios, duraron varios cientos de millones de años. Así, estos datos también contradicen el argumento de la tectónica en la antigüedad, informa la agencia EP.
Además, también hay evidencias de que al enfriarse la Tierra fue disminuyendo la cantidad de actividad volcánica drásticamente, lo que llevaría a la litosfera a ser cada vez más delgada hasta que, finalmente, se rompió, lo que supuso la formación de placas, en una época posterior.
«La interacción entre las rocas y el agua caliente es muy buena para la vida, ya que libera energía térmica y energía química de las rocas, así como nutrientes esenciales como el fósforo y el azufre que se depositan en el agua», ha indicado uno de los autores, William Moore, de la Universidad Hampton en Virginia, en defensa de teoría de la actividad volcánica del planeta.

¿CIERRE DEL GOBIERNO DE ESTADOS UNIDOS?

Agencias
Estados Unidos se prepara para que el martes comience un cierre parcial del gobierno, algo que nadie quiere ni considera bueno para el país, y aun así el único punto en el que coinciden en Washington es en culpar al otro partido.Si se llega al plazo de la medianoche del lunes sin un acuerdo, un cierre afectaría a un amplio número de programas que incluye desde parques nacionales hasta el Pentágono.
El presidente Barack Obama y el líder de la mayoría demócrata en el Senado rechazaron un plan aprobado por los republicanos en el Cámara de Representantes la madrugada del domingo que retrasaría un año la puesta en marcha de partes clave de la nueva ley de salud y derogaría un impuesto a dispositivos médicos como marcapasos, a cambio de evitar el cierre.
La Casa Blanca ha prometido vetar la legislación completa y acusó a los republicanos de tener “una agenda política muy limitada… y empujar al gobierno al cierre”.
La Cámara Baja, de mayoría republicana, envió la legislación al Senado luego de aprobarla la madrugada del domingo por 231-192, cuando faltan menos de 48 horas para que los recursos del gobierno se agoten.
Los legisladores hablaron uno tras otro en programas de televisión el domingo, a menudo presentando nuevas versiones de las confrontaciones provocadas por la reforma al sistema de salud que ratificó la Suprema Corte, mientras el país se encamina al primer cierre del gobierno en 17 años.
“Estoy de acuerdo en que debemos sostener este debate pero no debemos vincularlo con un cierre del gobierno. Esa es la discordancia fundamental entre ambas partes aquí”, dijo Tim Kaine, senador demócrata por Virginia.
“No vamos a aprobarlo porque no es correcto cerrar el gobierno y usar esto como una palanca para el cambio”, agregó.
Si el gobierno se queda sin fondos, algunos servicios básicos como el patrullaje en la frontera, la inspección de alimentos y el control del tráfico aéreo se mantendrían. Los pagos de seguridad social y el seguro médico para ancianos y pobres seguirían cubriéndose para que los doctores continúen con la atención.
El Senado planea reunirse hasta el lunes en la tarde, 10 horas antes de que ocurra el cierre; algunos líderes republicanos han dicho en privado que temen que el líder de la mayoría demócrata Harry Reid tenga ventaja conforme se acerca al vencimiento del plazo fatal.
Eso podría desatar una revuelta entre los republicanos de la Cámara de Representantes, entre los que hay numerosos aliados del Tea Party, en la que la opción fuera provocar el cierre o salir de esta confrontación con Obama con las manos vacías.
“No vamos a cerrar el gobierno”, dijo Kevin McCarthy, tercer líder en rango de los republicanos en la Cámara.
“Si tenemos que negociar un poco más lo haremos”, dijo sin mayor explicación.

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CUBA: SIGUE SUBIENDO EL NÚMERO DE REOS MUERTOS POR CÓLERA

Asciende a cinco el número de fallecidos

| Por CubaNet


Exterior de prisión Combinado del Este_Augusto César San Martín
LA HABANA, Cuba, 29 de septiembre de 2013, Augusto César San Martín/ www.cubanet.org.- A cinco ascendió el número de reclusos muertos por cólera, la pasada semana, en la prisión del Combinado del Este de La Habana. Hasta el viernes que se reanudaron las visitas, la cárcel se mantuvo en cuarentena.
Según informó vía telefónica un recluso que se encuentra en una de las celdas del 47 (aislamiento), sancionado a  cadena perpetua, en la galera fallecieron tres presos contaminados con cólera.
Otros dos muertos fueron reportados por el reo en diferentes destacamentos de la prisión. Aunque familiares de reclusos que se encuentran en  la cárcel señalaron que los fallecidos pertenecían a la galera de los pendientes a juicios.
También se conoció que jefes de la más alta instancia del Ministerio del Interior y el Ministerio de Salud Publica visitaron el penal.
El viernes 20 de septiembre, Cubanet publicó una nota con la investigación sobre un reo muerto. El joven recluso Iyamil García Benítez, de 35 años de edad, murió en circunstancias no esclarecidas en la cárcel de máxima seguridad que se encuentra en cuarentena por la epidemia de cólera. Pero los familiares sospechan que sea el cólera la verdadera causa de la muerte de Iyamil.

VENEZUELA VISTA POR UNA EXTRANJERA

¡Ésta no es otra canción de amor para Chávez!, por Xochil Schütz

((LARGO, PERO VALE LA PENA LEERLO))

xochil 
La poetisa alemana Xochil Schütz relata, en clave de crónica, su experiencia y participación en el décimo Festival Mundial de Poesía en Caracas. El espíritu de este texto es descrito por Schütz como las “impresiones del país que se autodenomina Socialismo del Siglo XXI”.

 
Festival-Mundial-de-Poesía
 
El viaje para Caracas dura quince horas. Salgo del avión un sábado por la tarde cansada y pegostosa. Antes de presentarme ante los representantes del 10. Festival Mundial de Poesía que me recogerán en el aeropuerto, quiero refrescarme en el baño, pero no tengo tiempo. No he terminado de recorrer la pasarela del avión cuando veo mi nombre en un letrero sostenido por una joven. Paso, conducida por ella, sin tener que hacer la inmensa cola del control de pasaportes, al área VIP del aeropuerto. Está fuertemente vigilada por dos mujeres uniformadas de mirada mordaz.
La sala de aspecto señorial, amoblada con sofás de cuero, tiene aire acondicionado. En las paredes lucen pinturas, la más grande de todas muestra al presidente Hugo Chávez, fallecido en marzo de 2013.
Junto con otros poetas que también esperaban en el área VIP soy conducida a través de la instalaciones del aeropuerto en dirección a la salida. Mi vista se detiene sobre una gigantesca cola de personas esperando. Es ancha y seguro de por lo menos cien metros de largo. La mujer que nos busca me mira y dice: “Esperamos que te guste Venezuela”.
El viaje para Caracas dura cuarenta minutos. Veo montañas y pronto miles de chozas armadas de ladrillos, que se aferran a sus laderas.
Cuando le digo a la joven colaboradora del festival que debo cambiar algo de dinero, me exhorta a que los cambie con ella, de forma personal. Quiere viajar a Europa dentro de poco. La entiendo; aunque su abrupta exhortación y algo en su tono de voz me hace desconfiar. Que el gobierno ha establecido una tasa de cambio extremadamente baja, que los venezolanos tienen dificultades para acceder a divisas y que por eso se pagan altos precios por moneda extranjera en el mercado negro, eran cosas que había leído antes de emprender el viaje.
Más tarde, la joven me ofrece canjear mis euros por un precio que en realidad está 80% por debajo del precio promedio del mercado negro e incluso muy por debajo del cambio oficial. Me siento engañada. Me cuesta encontrar el valor para decirle a la joven que me está ofreciendo muy poco dinero. Cuando me oye, hace como si estuviera enterándose de que existe un mercado negro y me monta una escena de gran sorpresa. Poco después me ofrece un tipo de cambio un poco más alto que el anterior y me explica que debido a que ella trabaja para el Gobierno no puede pagar precios de mercado negro. Acepto el trato (que aún es desventajoso) porque temo que en los próximos días tendré que lidiar con frecuencia con esta joven y no quiero arruinar completamente el de por sí ya incómodo ambiente. A pesar de eso no me siento muy bien.
Seis semanas antes. La invitación es formal y amigable. La Casa de las Letras de Caracas me invita a participar en el Festival Mundial de Poesía. Me alegra mucho, pues me gusta viajar. El Ministerio de la Cultura estaba dentro de los patrocinantes. En Alemania el Estado también apoya este tipo de eventos. No creo que la situación amerite mayor precaución. Cuando Hugo Chávez aparecía en los medios alemanes, su autopromoción me parecía incómoda. Ahora está muerto y yo un poco curiosa. ¿Logró algo políticamente? ¿Es tal vez Venezuela un ejemplo de que el socialismo sí puede funcionar?
Acepto la invitación al Festival. Me informo regularmente a través del Internet sobre la situación política del país. Poco a poco comienzo a dudar: La economía está evidentemente en el suelo. Los medios de comunicación, se lamenta la prensa internacional, se encuentran controlados; el último canal de televisión independiente está siendo comprado por el Estado. De pronto leo que militares han torturado a manifestantes críticos al gobierno. No me suena a socialismo. Suena a dictadura. Pienso en cancelar mi participación en el Festival.
“Tú no eres Günter Grass”, me dice mi mejor amiga. “Tu ausencia no tendría ningún efecto. Y tal vez esas personas lo que están necesitando es poesía”.
Decido emprender el viaje. Poco después recibo el programa del Festival. En la primera página luce una imagen de Chávez. ¿Y esto qué es? No tengo nada que ver con este señor y nada de ganas de dejarme instrumentalizar.
También me pone a pensar el hecho de que yo —como poeta— debo abrir el festival. Con la actual situación política del país me parece un dudoso honor. Considero la posibilidad de citar las palabras de Rosa de Luxemburgo en la tarima: “La libertad es siempre libertad para el que piensa diferente”.
“Eres invitada”, me dice alguien. “No puedes ofender a los anfitriones”. Además de estar en contacto con los organizadores del Festival Mundial de Poesía, también estoy en contacto con el director de la biblioteca del Instituto Goethe en Caracas. Uno de mis talleres sobre la poesía slamtendrá lugar allí. Le escribo que la situación política del país me parece muy interesante. Me responde invitándome a un almuerzo informal con algunos autores críticos al gobierno. Me alegro mucho y me siento aliviada de no ser instrumentalizada por sólo uno de los lados. Sin embargo sigo teniendo una mala sensación respecto a este festival.
El hotel en el que nos hospedamos queda en el centro de la ciudad. Me dicen que no debo salir sola. Caracas es peligrosa. Se trata del antiguo Hotel Hilton que desde hace años pasó a manos del Gobierno de Chávez. Desde entonces no han limpiado las ventanas, las alfombras están sucias y la ducha de mi habitación no funciona. El servicio de habitación me trae el agua que pedí después de una hora. La siguiente simplemente no me la trae. El agua del chorro no es potable. Tengo sed. Comienzo a comprar agua en la tiendita del hotel, que abre de vez en cuando. En el desayuno evito además comer mantequilla. Está rancia.
De los cuatro ascensores del rascacielos funciona normalmente sólo uno. En consecuencia hay que esperar largos e improductivos ratos durante las horas de mayor afluencia. Cuando los huéspedes del hotel nos enteramos de que había un ascensor que sube a partir del segundo piso (mejor que nada), salimos corriendo en competencia para subir por la escalera.
En otra oportunidad me embuto entre el amasijo de gente aprisionada en el ascensor. La gente se molesta. Si el ascensor llega a quedarse parado a mitad de camino, seguro que me linchan.
A veces subo los 15 pisos a pie. Tengo muchas actividades previstas y no siempre tiempo para esperar.
No necesito lujo, pero este hotel no funciona lo suficiente.
Bienvenida oficial. El domingo en la tarde se nos da una bienvenida oficial a los cincuenta invitados al festival en el patio de un museo cercano al hotel. No, en realidad no se nos da la bienvenida. Se nos da un discurso en el que se exaltan los logros del gobierno socialista en el área de la cultura. Luego un segundo discurso, en el cual se exaltan los logros del gobierno socialista en el área de la Cultura. Luego un tercer discurso en el que el director de la Casa de las Letras, institución que nos ha invitado, con una mezcla de fervor y vanidad, expone que fue amigo personal de Chávez y lo grande que es el socialismo.
Durante los siguientes ocho días que estaré en Caracas, escucharé antes y durante cada uno de los eventos las palabras “Chávez”, “Comandante”, “Presidente” y “Patria”. Ya en este primer día su uso excesivo hace que mis oídos no las toleren más. Estoy alterada. Perpleja. ¿Qué es esto?
Es lunes por la tarde. Dentro de poco tendrá lugar la inauguración oficial del Festival en el teatro más grande de Suramérica. Se esperan más de dos mil personas. Me preguntan si quiero decir algunas palabras antes de recitar mi poema. De ser afirmativo, debo decir exactamente qué palabras serán. Respondo que no y me molesto un poco, porque luego del saludo informal que nos hicieron en el teatro, en el que se exaltaron los logros del gobierno en el área cultural del país y se nombró a Chávez al menos diez veces, había pensado de hecho en la posibilidad de decir algo.
Resulta que hay otra presentación antes de la mía: la de Chávez. En una pantalla gigantesca se le ve y se le oye, gesticulando de forma exageradamente sentimental, mientras recita un poema.¿Este tipo realmente tenía que saber hacer de todo?—pienso. Entonces salgo al escenario. La gigantesca sala está casi vacía. Tal vez unas 300 personas se veían dispersas en ella. De esas 300, a lo largo de la noche, algunas gritan regularmente en coro “Chávez”. Es extraño; tiene un aire de teatro escolar.
Detrás del escenario, para los poetas, hay agua en pequeñas botellas de plástico. Tienen pegada una etiqueta en la que un nombre está impreso en letras gigantes: Chávez. El agua sabe venenosamente a plástico. Tengo sed, pero no me provoca tomarla.
Es martes por la mañana. Junto a mi intérprete voy en un taxi al Instituto Goethe. Allí doy mi primer taller sobre poesía slam. Doce personas, jóvenes en su mayoría, asisten al taller. Hablo sobre la poesía slam, el efecto social y literario que tiene… y que eventualmente no tiene. Escribimos textos acerca de la realidad social, los recitamos al grupo y los discutimos. Todos hablan libremente y ninguno grita “Chávez”. Es sólo luego de que recito mi texto recién redactado, que pregunta si Venezuela se está convirtiendo en una dictadura, que el ambiente cambia: una participante del taller desmiente con ahínco que la libertad de expresión se encuentre limitada en el país. Otros responden con indignación que en la Universidad ya no se puede hablar libremente por miedo a posibles consecuencias. Suena inquietante. No. Suena aterrador.
Dos jóvenes participantes deciden fundar un slam de poesía. Por supuesto es algo que me alegra.
Después del taller tiene lugar el almuerzo informal con el director de la biblioteca del instituto, su compañera de trabajo y dos artistas críticos al gobierno. Ambos artistas boicotean el festival por ser organizado por el Gobierno. Me entero de que la antes independiente Casa de las Letras, de la que recibí la invitación al Festival, fue tomada desde hace tiempo por personas leales al gobierno. Recuerdo entonces al fervoroso-vanidoso amigo de Chávez que nos “saludó” el domingo y ya no me sorprende nada.
La autora crítica al gobierno me dice que con su arte sólo intenta poner orden en el caos que causa en ella la situación política y social.
Me siento en sintonía con las personas en la mesa y no quiero irme. El almuerzo se extiende. Mi intérprete debe recordarme repetidas veces que ya es hora de partir: debemos regresar al hotel y después seguir a una lectura.
Nos despedimos afectuosamente y corremos bajo la lluvia tropical a lo largo de una calle.
xochil4La Limonera. Junto a otros autores un pequeño autobús nos lleva poco después a una lectura en un complejo habitacional en las montañas. El complejo se llama “La Limonera” y al parecer el difunto presidente Chávez ordenó su construcción para familias de bajos recursos que quedaron sin techo debido a catástrofes naturales. A mitad de camino, se sube al autobús un hombre de aspecto atlético y cabello largo. Me aborda llamándome “camarada” y me explica con voz pretenciosa que dentro de poco me encontraré con personas que nunca habían estado en contacto con la cultura. Ahora el socialismo les lleva cultura. Pareciera que estuviese hablando de animales a quienes juntos pudiéramos civilizar. Profundamente conmovido me dice luego que ama a Chávez. Le digo: “Pero parece que no a todo el mundo le pasa lo mismo”. Se molesta y dice fervorosamente: “NOSOTROS lo amamos. NOSOTROS lo amamos.” A más tardar en este momento me doy cuenta que la situación en este país es totalmente diferente a todo lo que he conocido hasta ahora.
Las casas del complejo tienen dos años de construidas. Utilizo el diminuto baño de una de las familias que viven allí, porque se pensó en llevarles cultura a estas personas, pero no en poner un baño a disposición de los autores. La puerta del baño tiene ya un enorme agujero. Y la cerradura de la puerta también está dañada, cosa que compruebo unos momentos después: no puedo abrirla. La amable familia necesita largos minutos y la ayuda de herramientas para poder liberarme. Me siento incómoda y desconcertada. No necesito lujo, pero un Estado que ni siquiera puede fabricar puertas y cerraduras que funcionen me parece débil.
El recital de poesía y la apertura de la actividad se retrasan por la misma razón que la inauguración se retrasó: un político socialista, que estaba en el programa, nos hace esperar para terminar no apareciendo.
Hace frío aquí en las montañas. Nadie nos avisó con antelación y ahora morimos de frío. Entretanto ya se hizo de noche. Nadie nos ofrece algo de comer. Tenemos hambre. También tenemos sed, pero nadie nos ofrece algo de beber. De pronto ya no puedo más y colapso. Necesito recostarme.
El recital comienza tarde, pero comienza. Sin mí, pero los escucho. El director de la Casa de las Letras, presente en el evento, entona himnos de alabanza a Chávez. El numeroso público está entusiasmado. Se escuchan los primeros gritos de “Chávez”. Los poetas venezolanos invitados recitan poemas de alabanza a Chávez. Estoy recostada en el asiento de atrás del autobús que nos trajo aquí. Poco antes de mi turno, me obligo a salir del autobús y a subir al pequeño escenario al aire libre. Un pequeñín tambalea al micrófono y dice que Chávez una vez lo abrazó y que lo ama. La multitud está emocionada. Estoy segura que en cualquier momento en Venezuela Chávez será declarado santo y se convertirá en religión. Tengo la sensación de que nadie me creerá esto en Alemania. Pero en Alemania nadie tiene idea de lo que está pasando aquí.
Ya se hizo de noche. Durante el viaje de regreso al centro de la ciudad, que dura una hora, el socialista de cabello largo que ya había conocido camino a la lectura, reparte clementemente pequeños pedazos de pizza fría y vieja, como si estuviese repartiendo la Sagrada Cena. Siento ganas de reír, pero no puedo. Estoy hambrienta y sobre todo muerta del cansancio.
Miércoles por la tarde. Vamos en taxi a una escuela, en la que daré mi segundo taller. Somos mi intérprete, yo y una mujer hasta ahora desconocida que nos acompaña. Dice trabajar en la Casa de las Letras y tiene un aspecto pedantemente fiel a la línea, tal como me imagino a una funcionaria del Ministerio para la Seguridad del Estado (de la República Democrática Alemana). Me siento incómoda, en el sistema incorrecto y no tengo ganas de conversar. Prefiero ver por la ventana. Al borde de la calle veo repetidamente colas de personas. Que los venezolanos deben hacer cola para comprar papel higiénico, jabón y mantequilla es algo que ya escuché. Que tienen que hacer cola para poder tener un puesto en un autobús era algo que no sabía. Siento compasión, pero al mismo tiempo recuerdo a una venezolana que me dijo que la gente aquí se toma los inconvenientes con humor.
La escuela queda al borde de un barrio. El taxista tiene miedo de atravesarlo. Pasa una hora mientras conseguimos un camino más seguro a nuestro destino. Llegamos demasiado tarde.
Un profesor muy entusiasmado de unos cincuenta años aproximadamente nos espera en la calle. Nos grita permanentemente camino a la escuela como si fuéramos sordos. Entramos a las instalaciones. A causa de su construcción abierta y techos altos, el ambiente es insoportablemente ruidoso. Todo retumba. El profesor tiene que gritar para presentarnos a los estudiantes. La funcionaria socialista que nos acompaña tiene que gritar para alabar al gobierno. Tengo que gritar al recitar mis poemas e intentar conversar con aproximadamente ochenta chicos de trece años.  Es complicado, pero de alguna forma lo logro. Al finalizar el taller, el profesor me acerca una bandeja con pasapalos que los alumnos han preparado para nosotros. Estoy conmovida. Los alumnos son cordiales, quieren autógrafos y tomar fotos de recuerdo con sus teléfonos celulares. Al finalizar, el profesor me entrega solemnemente un montón de hojas metidas en una carpeta pegajosa. “Mis poemas”, me dice. “Puedes publicarlos en Alemania”. Siento que me exige demasiado, al fin y al cabo ni siquiera hablo español.
Otros eventos. Regresamos al hotel y poco después tenemos que seguir a la próxima lectura. Tiene lugar en el patio del Ministerio del Poder Popular para la Educación. Este evento no estaba en el programa del festival que me habían enviado.
Junto a tres autores internacionales hay diez autores venezolanos invitados que alaban a Chávez fervorosamente. El público está entusiasmado. Abandono la tarima antes de tiempo porque simplemente no puedo soportar la propaganda permanente. Me prometo nunca más viajar a una dictadura. Más tarde escucho a una cantante cantar con total entrega una canción de amor para Chávez.
Después de la actividad una mujer del público se acerca a mí. “Obama loco”, dice. Y luego dice: “Merkel loca”. A pesar de que no hablo español, conozco la palabra “loco” y sé lo que significa. La mujer espera que yo por lo menos asienta con la cabeza, expresando que estoy de acuerdo. Cuando en vez de eso digo “No”, me asusto porque siento que me va a atacar físicamente.
Jueves, viernes y sábado se llevan a cabo más recitales. Siempre están invitados, junto a nosotros, los autores internacionales, numerosos autores venezolanos que entonan cantos de alabanza a Chávez y llaman a la lucha de clases. ¿Será que es un intento de impedir que la gente siga dudando del resultado de las elecciones ganadas por el hijo de crianza de Chávez, Nicolás Maduro? ¿O de unirse a la oposición?
Cuando es mi turno en un teatro grande, ante un público bastante numeroso, después de dos horas de “poesía-propaganda”, digo: “Cuando nos amamos, no necesitamos ninguna lucha política”. Más o menos la mitad del público aplaude prudentemente. Los demás hacen un absoluto silencio. Un hombre se enfurece. Mi frase fue decente. Sin embargo, la siento casi peligrosa.
El Gobierno de Chávez comenzó a ofrecer en Caracas un festival gratuito (“la ruta nocturna de los museos”) los fines de semana. Tiene el objetivo de hacer posible a los jóvenes de los barrios el contacto con la cultura, sin costo alguno. Son precisamente este tipo de acciones las que en medio de todo reducen mi incomodidad, me hacen poner en tela de juicio mi creciente rechazo por este Estado. A mí estos festivales me parecen algo bueno. Incluso estoy contenta de presentarme allí.
Por la tarde tengo una entrevista con la televisora cultural más grande del país. Me dicen que debo decir frente a las cámaras lo que significa Chávez para mí. Me rehúso y le explico al empleado de la televisora que la poesía es independiente. Me ven con sorpresa. Una vez más tengo la sensación de estar en un mundo distinto al que conozco.
Aproximadamente tres mil personas, bien dispuestas, asisten en la noche. Están contentos de escuchar, después de la presentación de un grupo musical, poemas en alemán y su traducción. Estoy sorprendida de la increíble recepción que tengo —sin necesidad de exclamar ante el público “Chávez”, “Comandante” o “Presidente”. Los poetas de Francia y Palestina mantienen otra posición: el poeta slam francés es evidentemente fanático de Chávez, la poeta rapera palestina está feliz de que Chávez en algún momento tuvo una posición crítica con respecto a Israel. En general he comprobado que algunos de los autores internacionales sienten entusiasmo o al menos simpatía por Chávez, mientras que otros aún no se han ocupado de informarse sobre la situación política del país.
Como ya antes de emprender este viaje, me gustaría saber si hubo autores que rechazaron la invitación porque no quisieron viajar a este sistema.
Domingo al mediodía. Mi partida se aproxima. La despedida de algunos de los jóvenes colaboradores, quienes nos atendieron en la oficina del festival en el hotel, es cordial, casi familiar. Muchos de ellos fueron francos, comprometidos y bastante encantadores. Me siento irritada una vez más. ¿Es posible que gente tan simpática apoye a una dictadura y que eventualmente la ayude a construir? Ninguno de ellos quiso hablar sobre Chávez sin que yo se lo pidiera. Mi “colaborador favorito”, un verdadero sol, me pide que le recomiende más poetas slam: quiere invitarlos a Venezuela el año que viene, para organizar más talleres y eventos literarios para que la poesía slam sea conocida en el país.
Recuerdo al director de la biblioteca del Instituto Goethe, quien me dijo durante nuestro encuentro el martes, ya en confianza: “Ya escuchaste autores críticos. Pero ve también el otro lado; ellos te invitaron y están muy interesados en el tema de la poesía slam“.
Nos dirigimos en autobús hacia el aeropuerto. Como siempre cuando recorro Caracas, me llaman la atención las innumerables paredes de edificios que tienen grafitis e imágenes que alaban fuertemente a Chávez y a Maduro. La simbología recuerda a la de Corea del Norte, la antigua República Democrática Alemana, la Unión Soviética: los mandatarios se presentan desde una perspectiva que los hace tener un efecto abrumador. Hay que levantar la vista hacia ellos. Estoy feliz de no tener que verlas más. La propaganda es tediosa, parcializada, me altera.
Maduro, quien se aferra al poder, también tiene fama de tedioso. “Ni siquiera le gusta a mi abuela”, me comentó una venezolana. “Y ella fue una verdadera chavista”. Pero en las paredes de los edificios dice: “Chávez dijo que eligieran a Maduro”. Así que. Bueno.
La clase media se desangra bajo la situación política actual, me comentaron convincentemente: trabaja más de lo que es bueno para la salud y de todas maneras el dinero no le alcanza para vivir. Pero la clase baja es inmensa. Y por supuesto prefiere vivir, en vez de en la calle, en uno de los nuevos rascacielos sin ascensor construidos baratamente por el Gobierno. Y si los choferes de metro son presidentes y señoras que limpian influyen de forma decisiva en círculos literarios —y lo pueden hacer en la Venezuela actual, según me informaron de forma muy convincente— estamos frente a una especie de “Sueño Americano” que evidentemente motiva a muchas personas. Irónicamente. Porque se odia a los Estados Unidos.
Tal vez las limosnas y las acciones por los pobres sólo son una forma de tapar el hecho de que el Estado es profundamente corrupto. Esa opinión la escuché muchas veces de venezolanos. No puedo juzgar eso tras apenas unos pocos días en el país.
La joven colaboradora del festival que a mi llegada cambió tan desfavorablemente mi dinero me abraza fuertemente al despedirnos en el aeropuerto y me dice que tenemos que mantenernos en contacto, pase lo que pase. Estoy asombrada. ¿Será que tiene mala conciencia? ¿O tal vez no tiene consciencia de qué es justo y qué no? No lo sé. Más tarde alguien dirá: “Ni lo uno ni lo otro. Está echada a perder. El sistema político la ha deformado tanto que se acostumbró a ser falsa”.
Nosotros los autores no esperamos tanto como los demás viajeros. Pero igual al salir por el aeropuerto tenemos que esperar. Sólo en la cola del control de pasaporte pasamos una hora y media. Cansa. Altera. Otra media hora había pasado cuando revisaron nuestras maletas.
En general: equipaje: Todos tenemos más de lo que teníamos al entrar al país. Nuestros honorarios nos los dieron en efectivo, en moneda local. A causa de las diversas tasas de cambio existentes en el país no se puede cambiar ese dinero en ningún otro país del mundo. Así que no nos quedó otra sino gastar todo el dinero. Por supuesto fue divertido. Pero hubiésemos preferido utilizarlo para pagar nuestro alquiler.
De regreso en casa sigo preguntándome si verdaderamente acabo de visitar una dictadura. La omnipresente propaganda en Caracas me molestó inmensamente. Así como el hecho de que la política dominó de forma casi absoluta al festival, intentando vender propaganda como arte y así degradar al arte al nivel de propaganda. Pero, ¿eso es suficiente para decir que se trata de una dictadura?
Un oriundo, a quien le pregunté si en Venezuela existía una dictadura, gimió: “Ni nosotros mismos lo sabemos”.
Un autor de Haití con quien conversé opinó: “No puedes aplicar a una democracia latinoamericana la misma escala que a una europea” —¿Y por qué no?
La autora crítica al gobierno que conocí en el almuerzo organizado por el Instituto Goethe dijo: “Venezuela es una dictadura del siglo XXI, se oculta detrás de una máscara de democracia”.
No soy inexperta en el tema de entender sistemas políticos. Pero éste no lo entiendo. La sensación de confusión no quiere disiparse. Mientras más intento entenderlo, más tengo la sensación de que en mi cabeza hay un insecto gigante, que no quiere salir. Tal vez su nombre sea, de hecho, “dictadura”.
Xochil Schütz

Sunday, September 29, 2013

LO QUE HEMOS DICHO Y REPETIDO: LOS CUBANOS SON LOS ARTÍFICES DEL FRAUDE ELECTORAL EN VENEZUELA

Héctor Pérez Marcano: El antiguo revolucionario repasa la penetración cubana en su país al cumplirse 50 años de la primera acción de la guerrilla venezolana, el ataque al Tren del Encanto


Hugo Chávez y Fidel Castro en el aeropuerto de La Habana, en 1994
La historia de la injerencia cubana en Venezuela se remonta a los años 60, cuando Fidel Castro y Ernesto Guevara, el Che, organizaron dos desembarcos guerrilleros en 1966 y 1967 que terminaron en fracaso meses más tarde. Las travesías marítimas fueron inspiradas en la mítica expedición del yate Granma que partió de las costas de Veracruz a la isla caribeña para comenzar la revolución. Las acciones militares abiertas comenzaron en 1963, y este domingo 29 de septiembre se cumplen 50 años de la acción más recordada de la primera gran campaña guerrillera en Venezuela: el malhadado ataque al Tren del Encanto, un asalto armado al tren turístico realizado en un domingo por las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional, donde fueron ejecutados siete guardias nacionales y varios turistas fueron heridos de bala. Este es el testimonio, a través de una larga conversación telefónica, de uno de los protagonistas de aquella guerrilla, Héctor Pérez Marcano, autor del libro autobiográfico La invasión de Cuba a Venezuela. Del desembarco de Machurucuto a la revolución bolivariana. A pesar de su complicidad y confesa admiración por Fidel, este militante de 82 años se ha opuesto a la intromisión abierta de La Habana en su país, desde la era de Hugo Chávez a la actualidad.
Pregunta. En su libro narra que se reunió con el Che Guevara y Fidel Castro en la famosa suite privada del Hotel Habana en los años 60. ¿Cómo ocurrió aquel encuentro?
Respuesta. Yo formaba parte de la delegación del Frente de Liberación Nacional de Venezuela, que agrupaba a los partidos que estaban en la lucha armada a la Primera Conferencia Tri-Continental de La Habana, para unificar el movimiento revolucionario de Asia, África y América Latina, en enero de 1966. Fidel Castro se había instalado en la suite del piso 25 del Hotel Habana. Allí nos entrevistamos con Fidel para planear un desembarco conjunto. Para entonces, el ala izquierda se había separado de Acción Democrática [AD, partido socialdemócrata, fundado por el ex presidente Rómulo Betancourt], y constituido el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR, clandestino). Fui copresidente de ese congreso en Cuba.
P. ¿Cómo fue su primer encuentro con Fidel?
“Chávez era una especie de arcilla en manos de un orfebre tan bueno como Fidel”
R. Había conversado con él por primera vez durante el Primer Congreso Latinoamericano de Juventudes que se realizó en julio de 1960 en La Habana, meses después del triunfo revolucionario. En esa oportunidad me tocó tener una entrevista con Fidel y con el Che Guevara, con motivo de un incidente que se presentó en el acto inaugural del evento. Al Che le tocó el discurso de apertura. Las relaciones de Cuba con Venezuela bajo la presidencia de Betancourt ya habían empezado a agriarse; y el Che dijo en su discurso inaugural que Betancourt era un prisionero de los militares venezolanos. La delegación del gobernante partido AD que, como todos los partidos de América Latina habían asistido, se retiró del acto en protesta.
P. ¿Qué hizo usted para mediar entre el Che y los venezolanos de Betancourt?
R. El Che quiso atribuirles una conspiración a los militares reaccionarios y golpistas del dictador venezolano Marcos Pérez Jiménez (1914-2001). Hubo que hacer una reunión con el Che, a petición de él mismo para enderezar las cosas. Es la única que vez que he sabido que el Che haya retrocedido en una posición. A Cuba le interesaba que la delegación de AD no se retirara del evento, porque eso iba a tensar aún más las relaciones entre Cuba y Venezuela, en los albores de la Revolución, que terminaron con la expulsión de Cuba de la OEA en 1962, con el voto de México en contra. En esa oportunidad el Che nos dio algunas concesiones y se retractó de lo que había dicho. Su objetivo era que la delegación venezolana de AD permaneciera en el evento de La Habana.
P. ¿Cómo fue aquel choque de personalidades entre Castro y Betancourt, que también tenía formación socialista?
R. Betancourt había empezado una política de hostilidad hacia la Revolución Cubana. Curiosamente, el primer viaje de Fidel al extranjero luego de tomar el poder fue a Venezuela. Pero ya Betancourt iba inclinando su Gobierno a ser la contraparte socialdemócrata en América Latina del revolucionario Fidel Castro.
P. ¿El petróleo venezolano estaba en la mira de Fidel desde su llegada al poder?
R. Sí, desde 1959. Fidel hizo aquí algunas peticiones, las cuales el presidente Betancourt no quiso resolver, incluido un pedido relacionado con los suministros del petróleo. Fidel entró el 6 de enero a la Habana; y en Venezuela se celebraba el 23 de enero un año de la caída del general Pérez Jiménez. Fidel vino entonces a Caracas en agradecimiento a Venezuela, que le había apoyado mucho en sus tiempos de la Sierra Maestra. Wolfang Larrazabal, presidente de la Junta de Gobierno que derrocó al dictador venezolano en 1958, le había enviado un embarque de dos aviones con armas para la revolución.
P. ¿Cuáles fueron los planes del Che y Fidel para Venezuela?
Fidel Castro siempre buscó por otra vía el desarrollo continental de su revolución
R. Al Che Guevara comenzó a hacérsele incómoda su situación en Cuba, porque no estaba de acuerdo con el rumbo de la Revolución, según lo que conversé con él. En alguna oportunidad me dijo que no estaba de acuerdo con el dominio de la penetración soviética sobre Cuba, ni con las condiciones políticas que le imponía por la solidaridad y el subsidio que le daban los soviéticos. Después, el Che quiso venir primero a Venezuela, a incorporarse a la lucha armada; pero para esas fechas el Partido Comunista de Venezuela (PCV) ya atendía la línea pro-soviética y estaba en retirada de la lucha armada. El PCV rechazó la idea de que el Che viniera a Venezuela; y Guevara se fue al Congo. Después de pasarla muy mal en África, y al no poder venir a Venezuela, decidió irse a Bolivia.
P. ¿Cómo organizaron ustedes con Fidel Castro los desembarcos?
R. Para esa época, Fidel ponía muchas esperanzas en la lucha revolucionaria venezolana; por eso adopta, atiende y chequea personalmente esas operaciones con nosotros, incluido el simulacro en lanchas. La confianza era tal que, antes de partir a Venezuela, Fidel nos hizo una revelación íntima que nos sorprendió: nos confesó que el Che estaba en Bolivia. La lucha revolucionaria en Venezuela y el proyecto del Che en Bolivia y Centroamérica, formaba parte de lo que he llamado el proyecto continental de Fidel.
P. ¿Cuándo termina aquella etapa de la expansión continental armada cubana?
R. Cuando el Che es derrotado y muere en Bolivia en octubre de 1967 y la lucha armada en Venezuela da muestras de debilitamiento y visos de derrota. Los cubanos que vinieron a Venezuela, como la primera expedición de julio de 1966 dirigida por el cubano Arnaldo Ochoa [quien llegaría a ser general, Héroe de Angola y Nicaragua, fusilado por narcotráfico en 1989 en Cuba]; y otros que vinieron con nosotros al segundo desembarco, el de Machurucuto, del 8 de mayo de 1967, comienzan a regresar a Cuba. Ese desmoronamiento hace que Fidel tenga que rendirse a las presiones soviéticas, que provocan un viraje importante. Era evidente que Fidel no había abandonado la idea, siempre buscó por otra vía el desarrollo continental de su revolución. Esa otra vía es la que ahora vemos desplegarse en América Latina en la era de Hugo Chávez y sus herederos.
P. ¿Fidel se anticipó a lo que pasaría en Venezuela?
R. Sí. Tanto es así que cuando vino a Caracas en 1989, a la inauguración del segundo mandato de Carlos Andrés Pérez, el Presidente convocó a una charla con Fidel en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela (UCV), a la cual fui invitado. Me sorprendió, en esas cinco horas que habló, el grado de conocimiento de los problemas sociales del país. Incluso llegó a decir que la revolución cubana se había mantenido por el equilibrio entre las dos potencias, Washington y Moscú; y que otra revolución como la cubana no era posible en Latinoamérica. Ocurrió una cosa en aquel banquete, cuando el presidente Pérez vio cierta efusividad en el trato de Fidel con nosotros, le dijo en tono de broma: “No los abraces mucho, porque a lo mejor tengo que volver a perseguirlos” (risas). Esto ocurrió tres años antes del golpe de Estado de Chávez. Fidel tuvo una muy buena relación con Carlos Andrés Pérez. Ambos y el general Omar Torrijos de Panamá, apoyaron el derrocamiento de la dictadura de los Somoza en Nicaragua en 1979. El 4 de febrero de 1992, Fidel condena el cuartelazo de Chávez y le da su apoyo al presidente Pérez. Cinco años después, el ojo de Fidel captó la potencialidad en el militar golpista, que lo hizo seducir políticamente a Chávez. Cuando viajó por primera vez a Cuba en 1994, Hugo Chávez era una especie de arcilla en las manos de un artesano como Fidel, tan buen orfebre.
Al Che Guevara comenzó a hacérsele incómoda su situación en Cuba porque no estaba de acuerdo con el rumbo de la Revolución
P. ¿Quiénes fueron los exguerrilleros que apoyaron a Chávez en el golpe?
R. Sólo algunas individualidades, como Douglas Bravo, exlíder del PCV, estaban comprometidos en el golpe a través de Adán Chávez; pero la izquierda como movimiento no. Incluso algunos de ellos en el momento del golpe fueron apartados por Chávez. Ellos fueron dejados afuera de la conspiración de 1992. Después Douglas Bravo le reclamó a Chávez, que le respondió: “Es que los civiles molestan en una situación como esa”.
P. ¿Todo lo verde olivo le causa ahora cierta aversión?
R. Algo de eso hay. Por eso los dirigentes del PCV hicieron esfuerzos para que me incorporara a la campaña de Chávez en 1998 y me entrevistara con él. Y lo rechacé. Ya desde mediados de 1998 advertía lo que ocurriría y alerté del peligro.
P. Usted afirma en su libro que casi nadie atendió su advertencia del regreso del proyecto continental de Fidel, luego de la reelección de Chávez en 2006. ¿Cuáles fueron sus fuentes?
R. Así es. Nadie me hizo caso. Veía la conexión a partir de información de un agente de inteligencia cubano que trabajó en la Embajada de Cuba en Venezuela en las décadas de los años 70 y 80. Yo sabía que él era del G2 [espionaje político] en aquel tiempo, cuando yo por supuesto era solidario con la revolución cubana. Él salió de Venezuela, ya no reside en Cuba y ha seguido trabajando en Centroamérica para la inteligencia cubana; preferentemente vive en México. Viene con frecuencia a Venezuela. Esa fue mi fuente.
P. ¿Puede dar su nombre?
R. No.
P. ¿Qué contactos tiene en Venezuela ese espía cubano?
R. Viene con frecuencia a Venezuela. Tiene excelentes relaciones con los sectores políticos de Venezuela, tanto de derecha como de izquierda, con movimientos políticos de todo tipo. Es un cuadro político importante, influyente que desarrolla una labor muy útil para los cubanos. Cuando viene se entrevista con todo el mundo. Y una de las personas con la que se reúne siempre es conmigo. Fue a través de él que supe detalles de la presencia cubana, ya como una intervención en Venezuela. Me di cuenta que se estaba armando lo que califiqué de nuevo proyecto continental cubano. Teniendo el poder por la vía electoral, busca promover la expansión de estos movimientos en América Latina. Él tenía contactos con Ramiro Valdez, el sucesor de Manuel Piñeiro, Barba Roja, el principal responsable de la subversión cubana en Latinoamérica en la era de Fidel.
P. ¿Cuáles son sus objeciones al papel de los cubanos en Venezuela hoy?
R. Ellos controlan el servicio de identificación nacional de los ciudadanos venezolanos Está vinculado con el registro electoral permanente. Ese registro tiene un crecimiento que no se corresponde con el crecimiento vegetativo de la población venezolana. Allí hay varios millones de electores virtuales. Los cubanos son los artífices del fraude en Venezuela.

ARGENTINA: CRISTINA CON PIES DE BARRO

Señales de deterioro de la autoridad presidencial

septiembre 29, 2013
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En los últimos días, varios intendentes kirchneristas del conurbano suspendieron actos de campaña que estaban agendados sin dar ninguna explicación pública. Uno de los mismos reconoció en privado: “no hay forma de reducir la brecha, Sergio gana por más de 12 puntos y todo lo que hagamos no tiene sentido”. Detrás de este comprensible desaliento, hay quienes interpretan que algunos alcaldes, cruzándose de brazos, intentarían congraciarse con Massa con vistas a las recomposiciones que empezarán el 28 de octubre. Pero tal vez el hecho más significativo es que estas discretas deserciones de intendentes no generaran represalias por parte de la Casa Rosada. Ni Julio de Vido ni Carlos Kunkel o algún otro de los comisarios políticos del conurbano estarían llamando a los intendentes para advertirles que sufrirán represalias económicas si no continúan combatiendo para que Martín Insaurralde recupere terreno. Nicolás Maquiavelo enseñaba que “no se debe seguir a un jefe que ya no es capaz de defender ni castigar”.
Daniel Scioli habría tomado plena conciencia de la gravedad de la situación y, sobre todo, de que su imagen positiva podría continuar disminuyendo si el 27 de octubre aparece como el abanderado de una derrota contundente. Para mañana, convocó a la cúpula del PJ a una reunión que promete un amargo sinceramiento. Y no está claro si la presidente autorizó previamente esta convocatoria. Mientras tanto, José Luis Gioja y José Alperovich estarían entre los gobernadores que prefieren que la presidente no aparezca por sus provincias hasta después de las elecciones. En las filas de la dirigencia peronista, hay quienes creen que CFK saldrá tan debilitada de la elección que las represalias que intente contra sus seguidores infieles carecerán de fuerza y se limitarán a una verborragia amenazante.
Pero tal vez todavía más significativos son los síntomas de desobediencia que empiezan a advertirse en el seno del cristinismo. “Aunque lo ordene Cristina, no vamos a apoyar la candidatura de Scioli ”, habría desafiado el jefe de La Cámpora, el diputado nacional Andrés Larroque, durante el acto que organizó días atrás la decana de la carrera platense de Periodismo, Florencia Saintout, en el predio de Sosba en Ensenada, para relanzar su candidatura a concejal de La Plata.
Coincidentemente, y como señal no de desobediencia pero sí de descontrol, las peleas dentro del gabinete están empezando a salir a la luz. Por ejemplo, el enfrentamiento entre el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, y el titular de AFIP, Ricardo Echegaray, que hace peligrar la actividad del Puerto de Buenos Aires, según advirtió la Unión de Consumidores Argentinos. La Administración General de Puertos (AGP), que depende de Randazzo, bloqueó hace unos días atrás el uso de una zona operativa aduanera que había sido ilegalmente autorizada en la Terminal 4 por la Aduana, que está bajo el mando de Echegaray. La AGP dispuso que los portones que comunican Terminal Buenos Aires S.A. y Terminal Cuatro S.A. deben permanecer perfectamente cerrados y precintados, y que sólo podrán estar abiertos con autorización expresa por parte de las autoridades de la administración portuaria y/o ante un caso de extrema necesidad. Este caso está lejos de ser una excepción, porque las discusiones entre Julio de Vido y Guillermo Moreno por la importación de combustibles habrían alcanzado esta semana un punto álgido.
A todo esto, Cristina parecería no ocuparse de estas señales de alerta y sus colaboradores más directos, Carlos Zannini y Carlos Parrilli, insisten en recordarle a todos los que ingresan al despacho presidencial que “a la presidente no se le habla, se la escucha”.

El procesamiento de Boudou

En un sistema concebido en torno al culto a la personalidad, estos indicios de pérdida de autoridad suelen favorecer el crecimiento de personajes del estilo de Rasputín. Para algunos, Zannini estaría ganando cada vez más poder ante las fisuras que presenta su jefa. Esta semana, la realidad mostró también claros indicios de cómo se van ordenando las expectativas sobre la próxima crisis. La apurada sanción en la Cámara de Diputados de un presupuesto ficticio fue criticada por la oposición, pero no hubo serios intentos por bloquear la ley. Hay consenso en cuanto a que, con su voluntad de no cambiar el rumbo económico, el gobierno sigue corriendo por un callejón sin salida y que en algún punto el desfasaje cambiario y tarifario producirá un desborde. En un obvio cálculo político, la oposición intenta quitarle al gobierno su argumento preferido, el de la conspiración para desestabilizarlo. Durante una década, el kirchnerismo se ufanó de que había conseguido que la política le marcara el rumbo a la economía y no a la inversa, como supuestamente ocurría antes. Pero esto exige un poder político monolítico, que ahora empieza a agrietarse. En otro campo, los presagios no son menos oscuros. Fuentes de Comodoro Py sostienen que el Juez Federal Ariel Lijo ya habría colectado pruebas suficientes como para citar a indagatoria a Amado Boudou en las causas que se le siguen por enriquecimiento ilícito y también por el caso Ciccone. El magistrado podría llevar adelante la indagatoria y el inmediato procesamiento del vicepresidente entre el 27 de octubre y fin de año, ya que hacerlo antes parecería una intervención judicial en la campaña electoral. Este escándalo, de concretarse, podría acelerar el debilitamiento de la figura presidencial, sobre todo ante sus propios funcionarios, que recibirían así un claro mensaje de que su jefa ya no está en condiciones de protegerlos.
Pero antes de todo esto, en la semana que inicia, el gobierno recibiría nuevas señales de la justicia de EE.UU. en el sentido de que deberá pagarles US$ 1330 millones a varios holdouts o entrar en default. Cristina ya insinuó días atrás en la ONU que se preparaba para hacer frente al escarmiento que supuestamente le quieren aplicar a la Argentina los jueces del norte. La incógnita es si tendrá la decisión de convertir el tema en el eje de la campaña electoral. Y también, a esta altura, hay que preguntarse si el oficialismo en masa la acompañará en esta puesta en escena.

VENEZUELA: LA JOYA DE LA CORONA

Fausto Masó
 El Nacional
28 Septiembre, 2013

Con tantas cosas que pasan se olvidan las elecciones de diciembre, entre la tonelada de cocaína, la vuelta de Nicolás de China, su renuncia a hablarle al mundo desde las Naciones Unidas; el 8 de diciembre se torna borroso cuando en cada esquina oímos decir que se acerca el fin del mundo y olvidamos que al alcance de la mano está la joya de la corona.
 ¡La Alcaldía de Libertador! Si Maduro pierde el oeste de Caracas, no valdrá una locha partida por la mitad. Nada le ocultará al país lo que están descubriendo los propios chavistas: Maduro está usurpando el trono del dios, del comandante eterno, del hermano de Bolívar, del primo de Jesucristo; en sus manos la revolución se desinfló.
 ¡Perdió Libertador!, exclamarán los chavistas, mientras andan de un lado a otro buscando un panetón, porque los pocos que hubiere desaparecerán en un segundo como ocurre ahora con los rollos de papel higiénico. Miles de chavistas desalentados no habrán salido de sus casas el día de las elecciones porque culpan a Maduro de los errores que fueron del propio Chávez.
 Maduro pagará la cuenta del difunto hasta el último centavo por no enterrar el legado de Chávez, tan bien descrito por José Guerra. Esta semana, inesperadamente, el vicepresidente Arreaza ordenó facilitar los trámites para importar y suprimir el IVA a ciertos productos, los barcos que lleguen a última hora se sumarán a los que están atorados en los puertos.
En otros años, para la fecha ya se vendían productos de Navidad en Caracas. Arreaza pide trabajar en los puertos los fines de semana, lo que no bastará porque han estado importando los que no saben hacerlo, los burócratas: para producir o traer maíz o azúcar no basta con una orden enérgica como la que les da un teniente a los soldados.
Los barcos se atropellan unos a otros y las amas de casa no encuentran el azúcar y el aceite. Naufraga un modelo voluntarista y chambón y ni siquiera con la espalda contra la pared Merentes y Maduro liberan la economía.
Toman las decisiones tarde, mal, o nunca. Los empresarios colombianos antes de mandar comida hacia Venezuela preguntaron quién garantizaba el pago, pronto y efectivo; pero una vez que coloquen la mercancía en la frontera por ley la transbordarán a camiones venezolanos, a los que les falta a menudo un repuesto.
Algunos alimentos llegan a las cadenas de supermercados, porque falta una distribución eficiente: no saben llevarlos a las bodeguitas de los barrios; por esa razón se consigue aceite, azúcar o harina PAN en el este de Caracas y falta en el oeste.
  Con el dinerillo que consiguió Maduro en China cubrirá algunos huecos, pero no reactivará una economía paralizada, porque a cualquier empresa le falta, por ejemplo, un pegamento importado para producir la etiqueta imprescindible de un producto.
A cambio de esa platica y de algunos créditos los chinos se apoderarán de miles de hectáreas para mandar comidas a su país, y destinar alguna, claro, para Venezuela, y sacarán el oro de Las Cristinas, algo en lo que fracasaron los rusos y los canadienses porque no se les permitió traer trabajadores chinos.
 ¿Qué hacer? La vieja pregunta de Lenin se responde igual: ganar la joya de la corona votando con la tarjeta de la unidad.
 Es posible. El PSUV ganó Libertador en abril por unos cuantos votos, votos que ha perdido el PSUV por el desabastecimiento y la inflación de estos meses. Cada día desciende la votación de un PSUV dividido en Libertador. @faustomaso

NICARAGUA: ORTEGA DICE QUE NO FUE A LA ONU PARA EVITAR CONFRONTACIONES CON LOS PAÍSES VECINOS

El presidente de Nicaragua Daniel Ortega dijo que no asistió a la Asamblea General de las Naciones Unidas para evitar confrontaciones con Colombia y Costa Rica, naciones con las que mantiene diferendos territoriales. Durante un encuentro con empresarios nicaragüenses la noche del viernes, el mandatario explicó que no tenía sentido ir a las Naciones Unidas debido a que se había creado un ambiente mediático que anunciaba una confrontación entre los gobernantes de los tres países y que era mejor evitarlo.
“El torero no mencionó a Nicaragua en su discurso”, dijo Ortega en referencia al presidente colombiano Juan Manuel Santos, que al tomar la palabra ante la ONU no abordó las diferencias con Nicaragua derivadas del fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya de noviembre.
“Íbamos a hacer el ridículo más bien. Yo iba a hacer el ridículo y creo que hicimos bien de no caer en el juego de la confrontación mediática”, añadió.
“¿Qué hubiese sucedido si yo hubiese corrido a Naciones Unidas? La expectativa hubiera sido mayor, la especulación mayor, el amarillismo mayor”, aseguró Ortega, quien nombró a su canciller, Samuel Santos, como jefe de la delegación nicaragüense en ese foro mundial.
Un día antes de que tomara la palabra en la ONU Santos le entregó una carta al secretario general Ban Ki-moon firmada por él, la presidenta de Costa Rica Laura Chinchilla y el mandatario panameño Ricardo Martinelli, en la cual le hicieron saber su preocupación por las presuntas pretensiones expansionistas de Nicaragua.
Sin embargo, luego de un encuentro bilateral entre el canciller Santos y su par de Panamá Fernando Núñez en la sede de Naciones Unidas, se dio por superado el diferendo para que “en caso de que hubiera un traslape no se comprometa la jurisdicción panameña”.
Ortega dijo que la delegación nicaragüense se reunirá la próxima semana con el secretario general de la ONU para explicar la posición de Nicaragua en relación con sus reivindicaciones territoriales en el mar Caribe.
“La resolución que dicte la CIJ (Corte Internacional de Justicia), por muy favorable que sea para Nicaragua, no va a afectar a Panamá, a Costa Rica ni a Jamaica”, afirmó.
Nicaragua demandó la semana pasada a Colombia ante la Corte de La Haya para que ese tribunal le conceda una plataforma continental más allá de las 200 millas náuticas desde su costa en el Caribe, con base en los límites definidos en una sentencia del 19 de noviembre.
Al referirse a Costa Rica, Ortega dijo que Chinchilla ha estado “manipulando información” en la ONU y a nivel internacional relacionada con el dragado que se hace en el río San Juan.
“Las imágenes (que han presentado), son las imágenes de la carretera, los destrozos de la carretera que ellos están construyendo (a orillas del río San Juan)”, aseguró Ortega en referencia a la acusación que hizo semanas atrás Costa Rica contra Nicaragua de estar abriendo un nuevo canal fluvial en la zona que mantienen en disputa ante La Haya, violando con ello las medidas cautelares emitidas por el alto tribunal.
“Quien ve esa noticia dice ‘qué barbaridad lo que están haciendo los nicaragüenses, de verdad que están desbaratando Costa Rica”’, añadió el gobernante.
Ortega reiteró que Nicaragua está dispuesta a dialogar con Costa Rica e invitó a Chinchilla a que se nombren delegados para asegurar el cumplimiento de las medidas cautelares que orientó la Corte para ambas partes.

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¿ESTALLIDO SOCIAL EN VENEZUELA?

EL LAGARTO VERDE

UNA CADENA DE ACONTECIMIENTOS SE CONFABULARON  PARA ELEVAR EL TERMÓMETRO DE LAS DUDAS

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DANIEL LOZANOPor: Daniel Lozano

La Venezuela política repite hoy sin pestañear dos palabras que juntas, hasta hace muy poco, eran tabú.
Ya sean opositores o chavistas, ya sea para negar la posibilidad de un “estallido social” o para olfatear una chispa previa, el fantasma del Caracazo, la rebelión popular que en 1989 cambió la historia del país, planea sobre la revolución bolivariana.
“Es tiempo de evitar un segundo 27 de Febrero”, se lee incluso en la web radical Aporrea. “Yo he tratado de contener, contener y contener, pero llega un momento en que la conflictividad social sobre la falta de respuesta del gobierno es incontenible”, advirtió Henrique Capriles hace dos semanas durante su viaje a Miami.
CAPRILES EN MIAMIEl líder opositor no eludió el tabú de tanto tiempo y se atrevió a afirmar con vehemencia que el Gobierno de Maduro estaba creando las condiciones para un estallido social en medio de la crisis alimentaria, la escalada de la inflación y la violencia urbana desatada e incontrolable. “Hay quienes se atreven a decir que estamos en 1988”, resume el consulto político Edgard Gutiérrez. 
consultor-edgar-gutierrez-esta-es-una-campana-de-votos-duros-1Abierta la veda, los líderes revolucionarios se sumaron al debate para retorcerlo, a sabiendas de que un informe interno alerta sobre una “bomba atómica económica que ya prácticamente ha estallado debido a las políticas económicas inadecuadas de nuestro equipo económico”.
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Quien con más contundencia lidera el pelotón revolucionario en el uso del estallido social como excusa es, una vez más, Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea: “Si crees que por la vía de un estallido social tú [Capriles] vas a ser presidente, estás ¡bien pelao! Si acá llega a suceder algo de eso, el pueblo sabe a dónde debe ir y al lado de él estaremos nosotros”.
1375549353_1Una cadena de acontecimientos se confabularon el viernes para elevar el termómetro de las dudas. En Caracas, un camión lleno de carne se estrelló en Los Ruices. Una marabunta de personas saqueó el vehículo sin contemplaciones, incluso cuando la víctima mortal del accidente, el camionero, se encontraba dentro de la cabina.
venezuelaEn Valencia, a 170 kilómetros de la capital, otro tráiler lleno de cerveza fue desmantelado por un grupo de ciudadanos. La misma suerte corrió un camión accidentado que portaba gaseosas en el centro del país. El horror llamando a la puerta del país y, más de una vez, atravesándola.
Como en La Aceitera de San Mateo, del Municipio Bolívar, donde esta semana dos hermanas lucharon de forma salvaje por un paquete de harina. Una de ellas, Rosibel González, de 18 años, perdió a su bebé de seis meses. “La olla de presión está llegando a su límite. Hay evidencias aquí a allá”, advierte Rafael Uzcátegui, conocido defensor de los derechos humanos.
Distintos caminos y varios atajos que conducen a la misma pregunta: ¿es posible un nuevo Caracazo (3.000 muertos, según cálculos extraoficiales) en la Venezuela bolivariana? Quien se atreve a contestar es el sociólogo Luis Pedro España: “Los alzamientos populares tipo 27 de Febrero son casi imposible que se vuelvan a repetir, eso no quiere decir que los ciudadanos no se sientan afectados por la caída del ingreso y la merma del consumo, porque eso está generando muchos niveles de descontento entre la población”.
venezuela1_0“Hoy tenemos una situación política totalmente distinta: todos los días hay muchas protestas, pero no pasa nada. Pareciera una válvula de escape. Debe correr todavía bastante agua bajo el puente”, vaticina Gutiérrez. Venezuela está que arde. Pero para muchos, el verdadero antídoto para que no se produzca un nuevo Caracazo es precisamente el recuerdo del propio Caracazo. De momento…
Fuentes: Daniel Lozano, Diario Las Américas, Google Noticias e imágenes, edición: El Lagarto Verde