Thursday, December 19, 2013

¡HELLO!, ¿TÚ POR AQUÍ, RAÚL?

¡HELLO!, ¿TÚ POR AQUÍ, RAÚL?

by El Lagarto Verde
 obama-raúl
miguel cossioPor: Miguel Cossío
El senador John McCain ha comparado el apretón de manos que el hitler22presidente Barack Obama ofreció a Raúl Castro con el que se dieron en septiembre de 1938, en Múnich, el primer ministro británico Neville Chamberlain y Adolf Hitler, durante el pacto entre Reino Unido, Francia, Italia y el Tercer Reich, que aprobó la ocupación alemana de los Sudeste, a espaldas de Checoslovaquia.
¿Por qué Obama debería estrechar la mano de quien mantiene presos a americanos?, cuestionó McCain, en una obvia referencia a Alan P. Gross. “¿Cuál es el punto?”, dijo.
OBAMA CASTRO  EN SUDAFRICAMás allá de calificar de exageración la analogía planteada por el senador o de validar su pertinencia, veamos el hecho en sí, en su “estado puro”. ¿Podía Obama evitar el saludo con Castro o Mugabe u otro dictador en el contexto del funeral de Nelson Mandela, uno de los mayores exponentes mundiales del diálogo entre dos enemigos aparentemente irreconciliables?
cats0¿Son acaso comparables o mensurables los saludos entre enemigos políticos que el mundo ha visto de un siglo para acá? ¿John F. Kennedy y Nikita Kruschev (Viena, 1961), Richard Nixon y Mao Zedon (Pekín, 1972), Menachem Begin y Anuar el Sadat, con la mediación de Jimmy Carter (Camp David, 1978), Ronald Reagan y Mijail Gorbachov (Moscú, 1988), Yitzak Rabin y Yasser Arafat, gracias a Bill Clinton (Oslo, 1993), Tony Blair y Muamar Gadafi (Sirte, 2007), los astronautas Thomas Stafford y Alexei Leonov durante el acoplamiento de las naves Apollo y Soyuz en medio del espacio, en 1975? ¿O el estrechón de manos que se extendieron los infantes del Ejército estadounidense y los soldados soviéticos sobre el río Elba en 1945, a pocos días del fin de la II Guerra Mundial?
El-saludo-de-mano-entre-los-presidentes-Barack-Obama-y-Raul-Castro-390x280Según la Casa Blanca, el gesto de Obama “no fue planeado”, algo, a mi juicio, poco creíble. ¿O acaso el entorno presidencial hizo oídos sordos acerca de la posibilidad de un cruce fortuito con Castro, sobre el que la prensa venía especulando desde el momento en que Cuba confirmó la asistencia del general a los funerales de Mandela? De ser así, habría que despedir a unos cuantos en el 1600 Pennsylvania Ave. NW, Washington, D. C.
Barack Obama, Michelle ObamaImagino que antes del viaje a Johannesburgo la Casa Blanca esbozó una estrategia, coherente con la filosofía y modos políticos del presidente. Si se da: un saludo breve, cortés, seguido por un discurso impecable, cargado de ideas acerca de la libertad y los derechos humanos, un mensaje dirigido a los opresores presentes en el Soccer City de Soweto; acorde con el contexto y la figura de Mandela: “al día de hoy, hombres y mujeres siguen encarcelados por pensamientos políticos… hay demasiados líderes que se muestran solidarios con la lucha de Mandela por la libertad pero no toleran el disenso en sus propios pueblos”.
US-CUBA-POLITICS-GROSS¿Fue entonces una bofetada de guante blanco o un acto de debilidad política? Desde el inicio de su gestión en enero del 2009, Obama dejó claro que no deseaba la hostilidad con Cuba. Reestrenó la práctica de la apertura en cuanto a viajes y remesas, entre otras medidas, al tiempo que preservó los mecanismos clave de presión contra el régimen: el embargo, un férreo control sobre los dineros de La Habana dentro de Estados Unidos, ayuda a la oposición y la permanencia de Cuba en la lista de patrocinadores de terrorismo. La historia dirá si su política fue acertada o errada. Por lo pronto desconocemos si el apretón de manos llevaba oculto otro mensaje, llámese liberación de Alan Gross u otro cualquiera.
Obama-discurso-Universidad-CairoObama tiene una fe muy particular en su forma de hacer diplomacia. A la vista están los ensayos sobre Corea del Norte, Siria, Israel-Palestina, Rusia, China, el discurso en la Universidad de El Cairo, en el 2009, o la histórica conversación telefónica con Hasan Rohani, que dio pie al acuerdo nuclear de seis potencias mundiales con Irán.
El apretón de manos a Castro no significa en sí una apertura, que pudiera llegar. Lo importante es el contexto en que ocurrió: el funeral de Mandela, símbolo del diálogo entre contrarios en la lucha contra el apartheid; figura principal de la reconciliación y la transición democrática sudafricana, algo que no han hecho ni harán por su país Fidel y Raúl Castro.
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Fuentes: El Nuevo Herald, Google noticias e imágenes; edición: El Lagarto Verde

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