Thursday, June 13, 2013

EEUU: NUESTRO ESPÍA Y SUS REVELACIONES


AUMENTAN LOS DOLORES DE CABEZA 

Las explicaciones de Google sobre cómo cede información al Gobierno

Siguen las repercusiones de la revelación hecha por el ex contratista Edward Snowden sobre acciones masivas de vigilancia y espionaje en teléfonos e internet.

Caso PRISM en EE.UU.: Las explicaciones de Google sobre cómo cede información al Gobierno
La NSA sigue bajo escrutinio en EE.UU.
Foto: AP (archivo)


WASHINGTON.- Mientras continúa el escándalo en Estados Unidos sobre las revelaciones hechas por el técnico y ex contratista de seguridad Edward Snowden sobre acciones de vigilancia emprendidas por el Gobierno de ese país en internet, la empresa Google decidió revelar algunos detalles sobre cómo cede la información solicitada por las autoridades en investigaciones en casos de "seguridad nacional".

Según el jefe legal de Google, David Drummond, cuando la firma recibe una orden judicial para entregar datos al Gobierno estadounidenselo, dicha acción se efectúa a través de un sistema de transferencia de datos FTP asegurado.

El ejecutivo precisó que el servidor FTP es establecido por la agencia gubernamental implicada y Google le facilita la información, por lo que en ningún caso las autoridades tienen acceso directo a los servidores de la multinacional.

La semana pasada, los diarios "The Guardian" y "The Washington Post" revelaron antecedentes del programa de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) llamado PRISM, que les permitía acceder a la información de los servidores de nueve de las mayores empresas de internet.

Google ha asegurado en varias oportunidades que no facilita acceso directo a sus servidores al Gobierno, y que solo accede a ceder información cuando se la solicitan mediante una orden judicial.

Facebook y Google también solicitaron a las autoridades federales estadounidenses permiso para entregar públicamente datos sobre cómo reaccionan cuando el Ejecutivo les pide información relacionada con casos que afectan a la seguridad nacional de EE.UU.

Pese a las primeras revelaciones, aún quedan por determinar el alcance y el modo de operar del secreto programa PRISM, que según presentaciones supuestamente oficiales reveladas por Snowden, permite la "recolección (de datos) directamente de servidores".

NSA: Vigilancia evitó "decenas de atentados"
Mientras tanto, el jefe de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) estadounidense, Keith Alexander, dijo ante un comité del Senado en Washington que los sistemas de vigilancia aludidos habían permitido evitar "docenas" de atentados terroristas.

El organismo está en el centro de los escándalos por las revelaciones relacionadas con las operaciones de recolección en internet y de recogida de megadatos de la empresa de telecomunicaciones Verizon sobre todas las llamadas telefónicas en EE.UU.

El general Alexander defendió los programas ante el comité del Senado. "Esto ayudó a evitar docenas de actos terroristas", afirmó.

Asimismo, prometió publicar lo antes posible la cifra exacta de datos relacionados con el caso.

El jefe de la NSA aseguró que el atentado que planeaban tres islamistas contra el metro de Nueva York en septiembre de 2009 fue desarticulado gracias a dichos programas, y reveló el nombre de Najibullah Zazi, uno de los conspiradores.

También mencionó a David Headley, quien está en la cárcel por su participación en el atentado terrorista de Bombay en 2008.

"Creo que hacemos lo correcto para proteger a los ciudadanos estadounidenses", aseveró.
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para leer si queda tiempo
  Alberto Muller
Posted: 12 Jun 2013 06:46 AM PDT
No existe ningún reparo emocional de peso en reconocer que la elección de Barack Obama a la presidencia de los Estados Unidos representó un dejar atrás elementos de discriminación racial y rapacidad en la historia de la nación norteamericana.


Sin embargo, sí hay elementos básicos para rechazar terminantemente la ecuación comparativa emitida por el presidente Obama -por considerarla equívoca y temeraria- de ‘que no se puede tener un 100% de seguridad y un 100% de privacidad’.

La privacidad de la vida -del latín ‘privatus’- es esa zona espiritual íntima y reservada de la persona humana que es inviolable e intocable, por lo que la Nación en pleno, está obligada a protegerla de cualquier intromisión, como ordena con transparencia la Cuarta Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos.
Comparar estos dos términos, y he aquí la falacia en las palabras del presidente Obama, sería como comparar los latidos del corazón, que emiten las ondas misteriosas del amor y la respiración, con el policía armado que se parapeta en las cuatro esquinas del semáforo para vigilar las violaciones que puedan provocar un accidente de tránsito en el barrio.
El policía puede parar el auto que, cometió la violación y multar al conductor, pero no puede bajo ningún pretexto, alterar el ritmo de los latidos del corazón del conductor, porque esto sería violatorio del derecho natural a la privacidad de la vida.
La IV Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos protege al ciudadano de pesquisas y aprehensiones arbitrarias. Por lo que exige que las pesquisas sean razonables y limitadas en cuanto a su alcance a información específicas.
Esta vigilancia masiva, que ha salido a la luz pública en Estados Unidos, no puede justificarse con términos relativos de seguridad, porque violan los preceptos de razonabilidad y espacios que permiten, tanto la Primera, como la Cuarta Enmienda de la Constitución.
Precisamente violar esta limitación razonable de la pesquisa, es lo que convierte el acto en una intromisión orwelliana del ciudadano, más típica de los regímenes de fuerza  totalitarios, tipo José Stalin (Rusia), Kim jon il (Corea del Norte) y Fidel Castro (Cuba), que del gobierno democrático de los Estados Unidos.
Las revelaciones de que las autoridades federales de los Estados Unidos, bajo el pretexto de la seguridad nacional, se han introducido a través del internet en las comunicaciones o contactos telefónicas de millones y millones de personas y hogares, son sumamente graves, porque erosionan las libertades civiles de los Estados Unidos y quiebran la columna vertebral de la nación que descansa en la privacidad del ciudadano, que es el verdadero soberano.
Existen en Estados Unidos mecanismos judiciales que justifican por razones de seguridad, cualquier investigación de inteligencia, pero siempre dentro del margen de lo razonable y limitado.
Y por supuesto, reconociendo que la privacidad de la vida y el derecho a informar son consustanciales con la historia de libertad de los Estados Unidos.
Recordemos el dictamen del magistrado de la Corte Suprema de los Estados Unidos, Hugo Black, cuando el gobierno de Richard Nixon se opuso a que se publicaran los famosos ‘Documentos del Pentágono’ en 1971 sobre la Guerra de Viet-Nam, que reza así: “el poder del gobierno de censurar a la prensa fue abolido para que la prensa tenga siempre libertad de censurar al gobierno. La prensa fue protegida para que pueda desnudar los secretos del gobierno e informar al pueblo".
Se impone que tanto la Casa Blanca, como el Congreso, revisen con urgencia sus prerrogativas de intromisión masiva en la privacidad del ciudadano, con los registros masivos de AP, Verizon y Prism, porque la Corte Suprema de los Estados Unidos terminará desautorizándolos por violar la libertad y la dignidad del individuo, consagrados en la Constitución de los Estados Unidos.
Dejemos la intromisión, la imposición y el autoritarismo para los regímenes de fuerza, que siempre justifican sus atropellos con el susodicho argumento de la seguridad.


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