Saturday, March 17, 2012

CHÁVEZ, REGRESÓ BASTANTE MAL

  

El presidente venezolano Hugo Chávez junto a su nieta Gabriela (izq.) y su hija Rosines, en La Habana, el lunes.

Roger Noriega: tumor de Chávez no fue extirpado

Antonio Maria Delgado

El presidente venezolano Hugo Chávez habría decidido no someterse a la extensa operación quirúrgica que removería su tumor en el colon, para así evitar un largo período de recuperación; en una decisión que podría recortar significativamente su expectativa de vida, afirmó el viernes el ex embajador de Estados Unidos ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Roger Noriega.Otras fuentes que aseguran haber tenido acceso directo a la información médica de Chávez coincidieron en que la enfermedad se encuentra en una etapa terminal y que al mandatario sólo le quedarían meses de vida.
Chávez, por su parte, llegó en la noche del viernes a Venezuela después de mantenerse por casi tres semanas en Cuba.
Las declaraciones del ex embajador estadounidense contrastan ampliamente con las declaraciones del propio mandatario, quien asegura que se le extrajo el tumor y que se recupera satisfactoriamente.
Chávez, sin embargo, no ha brindado muchos más detalles sobre la naturaleza de la enfermedad, al tiempo que su gobierno ha tratado la condición médica del mandatario como un secreto de Estado.
Según Noriega, la decisión de Chávez de que no se le sacara el tumor parece ilustrar la determinación del mandatario venezolano de hacer uso de los pocos meses de vida que le quedan para tratar de “consolidar” la revolución bolivariana.
“Lo que aparentemente decidió es que él va a regresar lo más rápido posible a Venezuela, para poder incorporarse a la campaña presidencial, incluso si eso significa que no va a vivir un poco más de tiempo, quizás entendiendo que éste es el momento crítico, y con la esperanza de llegar con vida a las elecciones de octubre”, comentó Noriega en una entrevista telefónica.
El diplomático, quien sostiene que es informado por fuentes conocedoras de la situación de Chávez, añadió que algunos de los médicos que trataron al presidente consideraban que la extracción del tumor era fundamental para que los ciclos de quimioterapia y radioterapia tuviesen fueran efectivos.
“Mi impresión, en base a los comentarios de estos doctores, es que ellos dudan seriamente de que sólo con la aplicación de la quimioterapia y la radiación sea suficiente para extender su vida”, comentó.
Noriega, quien ha estado entre los primeros en advertir sobre la gravedad de la enfermedad del mandatario, afirmó que el equipo de médicos que realizó la cirugía exploratoria en La Habana encontró un tumor más grande de lo previsto.
El analista político Esteban Gerbasi, quien también asegura haber recibido información de primera mano sobre la condición médica de Chávez, coincidió con esa versión.
“Al momento de la cirugía de exploración, el tumor medía 6.5 centímetros”, comentó.
Según Gerbasi, es un tumor que ha estado creciendo de forma acelerada, llegando a 3.5 centímetros a sólo cinco semanas de ser detectado.
“Es ahí que los doctores se dan cuenta de que el tumor había crecido a una sorprendente velocidad y que necesitaba ser operado de inmediato”, comentó.
Ese crecimiento, aunado a un desmayo ocurrido el 12 de febrero, cuando Chávez tardó hora y media en reaccionar, llevó al mandatario a viajar a Cuba para ver si se operaba, amplió Gerbasi.
Pero en la operación exploratoria los médicos encontraron que el tumor en realidad era casi dos veces mayor y el hallazgo condujo a divisiones entre los médicos cubanos que conformaban el equipo y los médicos de otras nacionalidades sobre cómo tratar el cáncer.
“Ellos tuvieron un largo debate sobre cómo seguir adelante con el tratamiento y el consenso médico apuntaba a que era necesario hacer mucho más de lo que se había estado haciendo hasta ahora para poder adelantarse a este cáncer agresivo”, comentó Noriega, quien también ejerció el cargo de subsecretario de asuntos hemisféricos del Departamento de Estado.
Es decir, que la quimioterapia por sí sola no estaba funcionando, y que había que remover el tumor y ser mucho más agresivo con la enfermedad para contenerla, explicó Noriega.
Pero no todos los médicos estaban de acuerdo con la operación.
Los médicos cubanos que integran el equipo recomendaron que no lo hiciera, subrayó Noriega.
“Y Chávez se ha aferrado a eso porque él no quiere estar en cama por varios meses, recuperándose de lo que terminaría siendo una cirugía mayor […]. De lo que escuchamos de nuestras fuentes, es que se trata de una condición terminal. Y Chávez probablemente va a vivir menos tiempo porque no va a ser sometido a la operación”, expresó Noriega.
La decisión, según Noriega, sugiere que “Chávez está aceptando que se está muriendo y quiere dedicar la poca energía que tiene en consolidar una estrategia de sucesión”.
La posición de los médicos cubanos fue mal vista por el resto del equipo.
“La impresión de los otros médicos extranjeros del equipo es que los cubanos estaban insistiendo en que no se necesita la cirugía, posición que era de todas formas el instinto natural de Chávez, y la impresión de los otros profesionales es que los cubanos están más interesados en que él regrese a Venezuela para lograr conseguir una sucesión”, añadió.
El médico venezolano José Marquina, cuyos informes sobre la enfermedad de Chávez son seguidos ávidamente por decenas de miles de seguidores en las redes sociales, declaró que la familia inmediata de Chávez ha manifestado descontento por el tratamiento que el mandatario ha recibido de parte de los médicos cubanos y han insistido en una segunda opinión.
“Las hijas están sumamente molestas con el pobre cuidado medico. Hay grandes contradicciones dentro del equipo médico de Chávez”, señaló Marquina.
Pero si hay dudas sobre el cuidado que Chávez está recibiendo de sus médicos cubanos, estas son difíciles de ver en las palabras de Chávez.
Tras bajarse del avión presidencial, el mandatario dijo estar feliz de haber llegado al país y reiteró que cumplirá con su promesa de derrotar al cáncer.
“Yo les he prometido que voy a vivir, y vamos a vivir y a seguir venciendo”, afirmó Chávez en declaraciones transmitidas por la televisión estatal.
“Y en ese compromiso daré toda la fuerza moral y física que cabe en mi corazón, que cabe en mi alma, y que cabe en mis entrañas [...] han sido 20 días [durante] los cuales hemos estado batallando de nuevo contra esa enfermedad que ustedes saben que me emboscó el año pasado y después de la exitosa operación del domingo 26 de febrero [...] hemos estado en un proceso de franca recuperación y seguimos en recuperación”, sostuvo.

CON LOS OJOS PUESTOS
LA PATILLA


(Foto Reuters)
Venezuela tiene el ojo puesto en la radioterapia a la que se someterá el presidente Hugo Chávez, que regresó de Cuba tras ser operado por una recaída del cáncer cuando la campaña hacia las elecciones de octubre se intensifica.
Apenas pisó Caracas, Chávez convocó a sus seguidores al palacio presidencial el sábado donde dijo que dará “lineamientos”, una muestra de que volverá a la batalla electoral a pesar de las dudas surgidas por el cáncer por el que ha sido operado tres veces en La Habana.
“Faltan seis meses para las elecciones y lo que se respira en la calle es la victoria bolivariana del 7 de octubre. ¡Eso lo saben hasta las piedras! ¡No van a poder con nosotros!”, dijo en su regreso la noche del viernes en un discurso de unos 30 minutos donde se le vio ligeramente hinchado pero con voz firme.
Los venezolanos están expectantes ante cómo reaccionará a la irradiación y si decidirá volver a La Habana para tratarse, pese a críticas de la oposición por sus frecuentes viajes a la isla, donde se sometió el año pasado a cuatro ciclos de quimioterapia.
Una fuente familiarizada con el diagnóstico de Chávez dijo a Reuters que sus médicos manejan opciones que van desde la radioterapia externa -que no necesita hospitalización- hasta la braquiterapia, que supone implantar una “semilla radioactiva” en la zona afectada y podría requerir internamiento.
Expertos señalan que algunos de los efectos secundarios más comunes de estos tratamientos son la fatiga, náuseas y cambios en la piel, y suelen desaparecer en menos de dos meses.
Durante su quimioterapia el año pasado, el militar retirado de 57 años tuvo que bajar el ritmo y su exposición pública.
Luego de que Chávez y su equipo médico aseguraran el año pasado que estaba “completamente curado”, la recurrencia de la enfermedad cayó como un jarro de agua fría en las filas del oficialismo y generó una ola de rumores y especulaciones.
Analistas creen que su decisión de tratarse en La Habana acarrea el costo de tener la campaña electoral casi paralizada y causar fricciones en el oficialismo mientras se acercan los comicios de octubre, los más desafiantes para Chávez en 13 años.
Mientras tanto, el candidato único de la oposición, Henrique Capriles, está haciendo gala de su energía con recorridos para tratar de conquistar a “chavistas” descontentos y a indecisos que todavía pueden inclinar la balanza hacia cualquier bando.
Y después de meses de evitar hablar sobre la salud del gobernante, el candidato opositor de 39 años criticó a Chávez por tratar su enfermedad en Cuba y manejar al país a control remoto.
“Yo no gobernaría desde otro país”, dijo Capriles en una entrevista con Reuters .

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