Wednesday, February 8, 2012

EL DÍA MÁS LARGO

Con sigilo y miedo, el edecán se cuela en la alcoba de micomandante y tras carraspear la garganta para hacer notar su presencia, el líder máximo de la revolución bolivariana y demás epítetos ­el general Alcalá Cordones conoce muchos­, se despereza y finalmente despierta algo ojeroso, para preguntar "¿qué hora es...?". De inmediato se coloca la almohada roja sobre su cabeza en nuevo intento para volver a dormir. "¿Cuál quiere usted que sea, micomandante?", responde, astuto y confuso el único encargado de tocar la diana presidencial en Miraflores.

"¡Coño... la hora real!", sale el bramido debajo del almohadón, y el joven dice "las 14 horas con 45 minutos y 23 segundos". Nueva carga de irritación. "Ajá, y ¿de qué día?" Todavía asustado, el edecán toma aire y contesta a la manera del tipo de la cuña de la academia Open English: "Ejem... do...min...go 12 de fe...bre..ro". Entonces, si es verdad que el hombre se levanta, sale de la cama irritado y fustiga "¿Todavía es el día de esos majunches? Ponme en la línea a Rafael, a Elías, a Nicolás... a Diosdado. No, a Diosdado no... Ya, ¡en el acto!".

Lo que sigue son explicaciones, más o menos enredadas, titubeantes, cargadas de risitas nerviosas, del otro lado del teléfono. Ordena prender el televisor y que sintonice Globovisión. "Este aparato está programado para ver solo VTV, micomandante", responde el joven, ya con ganas de llorar.

Sale de la alcoba, pide un café negro, cargado y caliente. Mira, desde el minitelevisor de la señora de la cocina, las imágenes de gente haciendo colas para votar; no termina de tomarse el café y le pregunta, por la línea muerta a Darío Vivas, que por qué no han activado el plan de movilización en ocasión del Día de la Juventud, que una fecha patria como esa y bla bla bla...

Pasan las horas, la euforia de los votantes parece llegar a sus oídos, alguien se aparece con el chisme de que un ex ministro acudió a votar en una escuelita de El Valle. Las televisoras extranjeras, con CNN a la cabeza, meten sus narices y dan cobertura a las primarias, y hay gente en otros países que aseguran se está eligiendo al próximo presidente de Venezuela.

A las 9:43 de la noche, la doctora Teresa Albanes aparece en un set improvisado de la MUD para dar a conocer los resultados de la jornada electoral. Con esa tranquilidad pasmosa que le caracteriza, la doctora Albanes ofrece una pequeña introducción y habla de la participación ciudadana. Al final pronuncia el nombre del candidato de las fuerzas democráticas, perdón de los majunches, que tendrán la tarea de enfrentarlo, a partir de ese momento.

Micomandante sonríe, y quienes están a su lado, mirando el televisor, también sonríen. Micomandante se ofusca y obviamente ellos se ofuscan.

Micomandante monta en cólera y sus acompañantes se arrechan el doble. Alguien de CNN lo contacta en vivo y le pregunta acerca de la victoria de la persona que acaban de nombrar. "Sí, será una victoria... pero una victoria de mierda", responde. Los acompañantes se miran, extraviados, confusos. No saben si hay que celebrar el chiste o simplemente ponerse a llorar.

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