Wednesday, August 31, 2011

VENEZUELA: EL CENSO COMO BATALLA (3 de 3)

Censo 2011 ¡Tú cuentas para Venezuela!

CATASTRO CASTRISTA CASTRENSE


Luis Marín
El objetivo principal es ubicar los inmuebles desocupados, principalmente aquellos dejados por quienes han abandonado el país, no por su importancia numérica, sino porque es lo que más se parece al escenario cubano de los nostálgicos años 60.
Pero, en general, cualquier inmueble desocupado sirve, incluso aquellos que estén parcialmente desocupados porque, digamos, se trate de parejas o personas solas, que tienen cuartos y baños disponibles.
En un país sin Estado de Derecho ni respeto a la Ley, en que no hay autoridades que protejan la vida y los bienes de los ciudadanos, viendo las cosas con crudeza: ¿qué recursos tiene usted para el caso de que un consejo comunal o un comité zamorano cualquiera decida que en su casa caben tres o cuatro familias?
¿Quién y cómo defender los apartamentos que por cualquier causa se encuentren desocupados en un condominio? ¿Cómo defender un apartamento vacacional o un terrenito cualquiera en el interior?
En resumen, ¿qué se puede hacer ante una invasión confiscatoria? Evidentemente, éste es el objetivo del Censo y todo lo demás es camuflaje.
Veamos lo que está a la vista y no se puede negar: se despliega sobre el terreno un gran contingente de empadronadores con unos dispositivos de “captura de datos” que pueden transmitir en tiempo real cuál es la situación en el campo de batalla.
No hay formularios y el mismo empadronador no lleva un registro de los datos que recoge durante sus jornadas, todo se trasmite a un centro (panóptico) controlado por una empresa cubana, que bien podría llamarse “Albet, Ingeniería y Sistemas”.
A través del cable de fibra óptica estos datos podrían estar en La Habana antes que en la sede del INE, en Caracas. Allá se deciden los planes operativos para movilizar a los futuros beneficiarios de los inmuebles, sin tiros fallidos ni ensayos frustrados.
Aquí es inevitable hacer una digresión: ¿Qué significa la expresión “empresa cubana”? ¿Es que en Cuba existe Derecho Mercantil o un Código de Comercio? ¿Se admite el concepto de sociedad con fines de lucro?
Es evidente que son empresas de fachada, subterfugios, que no persiguen ningún fin comercial real, sino que los comunistas castristas utilizan figuras perfectamente capitalistas para lograr sus objetivos políticos.
Asimismo, el régimen utiliza sus consejos comunales, comités contra desalojos y colectivos constituidos por cualquier motivo, para incorporarlos a las actividades del Censo, sea como empadronadores, unidades de apoyo logístico o de choque.
Así que no sería de extrañar que quién le toque la puerta sea un vecino, algún conocido; que quien denuncie los inmuebles desocupados o parcialmente ocupados sean los mismos interesados en robárselos, algún colaboracionista, los conserjes, servicios domésticos, vigilantes o trabajadores eventuales.
El sistema de la desconfianza general e institucionalizada es caro al totalitarismo, porque es lo que permite atomizar la sociedad y dejar al individuo solo, aislado, indefenso, frente al Estado.
Es el ambiente de la “guerra de todos contra todos” que los teóricos políticos coinciden en considerar como la muerte de la sociedad civil o el prolegómeno de la guerra civil.
El corolario de concebir la vida como un estado de guerra permanente, es que la guerra se convierte en el estado permanente de la vida.
Es volver a la jungla de donde salimos.

No comments:

Post a Comment