Monday, January 24, 2011

FILTRACIONES: RAÚL Y UNA ESTAMPIDA

Raúl Castro no tendría intenciones de eliminar el permiso de salida, según diplomáticos

Raúl Castro le confesó al canciller brasileño Celso Amorim, que teme que la desaparición de la 'tarjeta blanca' se traduzca en una emigración 'en masa'.

El Dictador IIno tendría intenciones de eliminar el permiso de salida que deben obtener obligatoriamente los ciudadanos de la Isla para viajar al extranjero, según hizo saber en 2008 al canciller brasileño, y que revela un cable de la Sección de Intereses de Estados Unidos (SINA) en La Habana, publicado por WikiLeaks.

Una comunicación de junio de 2008, firmada por el entonces jefe de la SINA, Michael Parmly, indicó que durante la visita realizada ese año por Amorim a Cuba, el general afirmó que no tenía previsto eliminar la llamada "tarjeta blanca" en "en un futuro próximo"

"Castro declaró firmemente que el levantamiento de esta restricción se traduciría en una salida en masa de cubanos, principalmente hacia México. Castro cree que este éxodo influiría negativamente en la relación bilateral entre México y Cuba", señaló la SINA, que citó en su cable al ministro consejero de la Embajada de Brasil en La Habana, Vilmar Coutinho.

En su encuentro con Amorim, Castro también negó que se estuviera trabajando en algún "cambio significativo" en el sistema cubano de dos monedas.

El general admitió que la dualidad monetaria ha creado "profundas divisiones en la sociedad", pero consideró que un cambio a favor del peso cubano elevaría la inflación y "daría lugar a una escasez de alimentos devastadora".

Durante su visita a la Isla, en los últimos días de mayo y los primeros de junio de 2008, Amorim declaró que Brasil quería ser "el socio número uno, no el segundo ni el tercero", de La Habana.

Según el informe de la SINA, Coutinho calificó esa declaración del canciller de "poco realista". El diplomático dijo que su país no estaba en condiciones "de reemplazar a Venezuela", primer socio comercial del régimen, dados los fuertes subsidios que Caracas concede a La Habana.

Coutinho dijo que las palabras de Amorim fueron más bien "un símbolo de la seriedad con que el Brasil toma su relación con Cuba".

Añadió que su país considera los lazos con La Habana en el marco de una estrategia para aumentar la influencia de Brasil en la ONU y más allá de América Latina.

Por otra parte, Coutinho dijo que Raúl Castro sólo expresó interés en reunirse con Amorim porque sabía que el canciller no le plantearía el tema de los derechos humanos.

Brasil "sigue firmemente comprometido" a no abordar ese asunto, porque hacerlo "envenenaría el ambiente", dijo el diplomático, de acuerdo con la SINA.

Con datos de Diario de Cuba

1 comment:

  1. Angelica, seguirán presos, hambreados y engañados, un saludo

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