Wednesday, December 29, 2010

PARALELO INELUDIBLE

29/12/2010

Lo que no toma en cuenta Chávez es que millones añoran hoy a Cap. Y frente a las presuntas faltas del Hombre fallecido, hoy comparan la grotesca forma del gobierno actual, corrupto, sin ley y ya por completo una dictadura a la cubana

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Un salto que Chávez envidia

Por Angélica Mora

DIARIO DE AMERICA

Al trazar un paralelo entre los Presidentes de Venezuela, Carlos Andrés Pérez y Hugo Chávez salta de inmediato la dolorosa diferencia entre un hombre que amaba la Patria y otro que sólo quiere sacar provecho a su inmerecido puesto como Jefe de Estado, ganado a través de un proceso democrático que hoy quiere hacerlo desaparecer.

CAP, como se conocía a Pérez por las siglas de su nombre y apellido, cometió faltas como estadista, pero se ciñó a las leyes hasta su renuncia debido a acusaciones de mal manejo de caudales públicos, prefiriendo dejar la presidencia en mayo de 1993, antes de causar más problemas al país.

Hoy en medio del caos, y la corrupción reinantes en la tierra de Bolívar, sus palabras vibran con una fuerza especial, que debería llegar a las fibras mismas de cada venezolano:

"...Ratifico ante mis compatriotas que no he incurrido ni en éste, ni en ningún otro caso, en manejos ilícitos, impropios o irregulares. No me he enriquecido jamás.
Mi ambición siempre ha sido contribuir con mi esfuerzo a perfilar un rumbo moderno y promisorio para Venezuela. De mí se han dicho y se dicen muchas cosas.
Se podrán decir todas las que se quieran en el terreno político. Esta es la práctica de una democracia activa y vigorosa. Pero nunca, podrá decirse que me he aprovechado en términos personales de las posiciones que he ocupado por voluntad del pueblo.
Tampoco nadie me podrá enrostrar que he propiciado, estimulado o provocado la comisión de hechos ilícitos.
El dinero de la partida secreta, por el cual la Corte Suprema de justicia ha acordado el enjuiciamiento del Presidente de la República, en este y en todos los casos, ha sido utilizado de acuerdo a las disposiciones que la ley prevé. Ahora nos enfrentamos al juicio.
No solicitaré de los señores senadores que anulen la decisión de la Corte Suprema de justicia. Sino que les pido reflexionar sobre la insólita e innoble crisis que ahora se le abre al país con la decisión de una Corte que debemos respetar y acatar pero que crea el insólito precedente de actuar como un organismo político que desatiende sus nobles y altos cometidos de darle majestad a la justicia.
Allí iniciaré una nueva etapa de mi vida política que nunca ha dado tregua a sus afanes.
Allí anunciaré que más allá de asumir mis enteras responsabilidades en el juicio que se me inicia, me lanzaré al rescate del sentimiento popular. No me defenderé porque no tengo nada de que defenderme.
No me agrediré porque no he envilecido nunca el debate político ni con el insulto ni con la calumnia.
Tal como lo establece la Constitución Nacional, procederé inmediatamente a entregarle el cargo al Presidente del Congreso, con el fin de que el Parlamento proceda a designar a la brevedad posible a quien ha de encargarse de la Presidencia, mientras se decida el juicio contra el Presidente de la República. Convoco a las fuerzas políticas, económicas, institucionales y sociales, a los medios de comunicación y a todos los venezolanos, a unirse alrededor del encargado de la Presidencia de la República que designe el Congreso para superar este momento aciago.
Mi pasión, mi interés, el incansable quehacer que me ha caracterizado y el coraje que he demostrado en los momentos más difíciles siempre han estado al servicio de Venezuela.
A lo largo de toda mi vida, desde que era apenas un adolescente, he consagrado mi existencia a los grandes intereses de nuestro pueblo. A Ustedes he consagrado mi destino. Quiera Dios que quienes han creado este conflicto absurdo no tengan motivos para arrepentirse".

Los que provocaron la salida de Carlos Andrés Pérez del poder -a pocos meses en que podría haber alcanzado a cumplir su segundo período presidencial- hoy deben estar recapacitando arrepentidos. Conozco a muchos que ya lo están desde hace años*.

Son los mismos que apoyaron al hombre que hoy está destruyendo Venezuela a pedazos. Y ya, no le queda mucho por hacer.

El encono sin medida de Hugo Chávez hacia el hombre a quien dio el fracasado golpe de estado del 1992 se patenta sin tapujos en las declaraciones llenas de odio hechas por su muerte:

"Descanse en paz y se vaya para siempre de aquí, de nuestros espacios, la forma que (Pérez) encarnó de hacer política, esa forma de hacer política atropellando los derechos de los pueblos y entregando la dignidad de los pueblos al imperio yanqui''.

Lo que no toma en cuenta Chávez es que millones añoran hoy a Cap. Y frente a las presuntas faltas del Hombre fallecido, hoy comparan la grotesca forma del gobierno actual, corrupto, sin ley y ya por completo una dictadura a la cubana.

Las frases elogiosas llenan los medios internacionales de comunicación frente a la desaparición del estadista venezolano:

"Pérez, como todo político fue un hombre muy discutido y al cual nunca le encontraron recursos ni bienes, ni fortuna...".

"Pérez fue de una firme convicción democrática, además de haber sido defensor de la institucionalidad y las leyes. Es reconocido como uno de los principales promotores de la democracia en Latinoamérica"

"Jamás tuvo problemas con los medios (de comunicación)".

"Recordaré con gratitud que gracias al Presidente (Carlos Andrés) Pérez obtuve como cubano, asilo y trabajo en Venezuela".

"Fue un hombre sin rencores, hasta ingenuo en la valoración de las personas. No tuvo nunca facturas pendientes que le amargaran la vida"

El desigual paralelo de CAP con Chávez está ahí, para todo aquel, que quiera verlo.

(*Angélica Mora, estuvo destacada ante el Palacio de Miraflores como reportera de Radio Caracas Televisión durante toda la primera administración del Presidente Carlos Andrés Pérez (1974 a 1979)

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