Wednesday, September 22, 2010

VENEZUELA, DE CARA A SU DESTINO

Con el máximo organismo electoral vendido al chavismo, poco se puede esperar que cumpla cabalmente su papel en las próximas elecciones legislativas del 26 de septiembre
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La Asamblea Nacional está dominada de forma brumadora por chavistas

Por Angélica Mora

DIARIO DE AMÉRICA

Con el máximo organismo electoral vendido al chavismo, poco se puede esperar que cumpla cabalmente su papel en las próximas elecciones legislativas del 26 de septiembre.

Sin embargo, un voto masivo hacia la oposición sería difícil de ocultar pese a este favoritismo, ya que no hay máquina que pueda ser adulterada tantas veces.

Hay que estar en alerta ya que el Consejo Nacional Electoral (CNE) modificó por su cuenta la Constitución, la Ley de Procedimientos Electorales y la Ley del Sufragio, al dictaminar a través de sus voceras, que los funcionarios públicos están libres de hacer campaña electoral.

Con esto se hizo "legítimo" que el Presidente ande montado en camiones por todo el país en estos últimos días haciendo campaña a sus candidatos y hable por cadena de Radio y Televisión, asegurando una y otra vez, que un voto por ellos es votar por Chávez.
La Constitución y las leyes venezolanas, al menos por ahora, prohíben la participación de empleados públicos en actividades electorales, pero el CNE dictaminó que esa era sólo una interpretación de un oscuro párrafo.
Sin embargo, la prohibición está en el texto y mientras éste no sea modificado o suprimido, se estará violando la ley venezolana.

Pero esto poco les importa a Chávez y al resto de su cohorte de seguidores. La ley es algo insignificante que los tiene sin cuidado en la perpetuación en el poder, que no largarán por nada de este mundo.

La oposición teme, con justa razón, que está en una tremenda desventaja enfrentado al Coloso Chávez y su grupo que aspira a curules en el Congreso venezolano.

LA OPOSICIÓN

Los opositores están conscientes que los comicios de este domingo podrían ser los últimos antes de que Hugo Chávez se adueñe completamente de Venezuela y subrayan que se necesita una participación masiva del electorado para poder recuperar el Congreso y con ello las leyes del país.

Insisten los diferentes miembros de la oposición que no hay posibilidad de fraude electoral. "... siempre y cuando tengamos en la mesa de votación la presencia de testigos electorales", según dijo Pedro Mena, director de la Federación de Organizaciones de Venezolanos en el Exterior (FOVEX).
No obstante, advirtió: "Sin esa participación masiva en los centros de votación, nos robarán los votos".

"Cada día somos más los venezolanos que rechazamos un comunismo a la cubana. Queremos un país donde impere la inclusión, el respeto y la democracia y este 26 de septiembre lo demostraremos", señaló María Corina Machado, fuerte candidata opositora, quien ha sido objeto de insultos estos días, por parte del mandatario venezolano.

Justo cuando la opositora iniciaba una vista a un barrio pobre de Caracas, Chávez inició un maratónico discurso que todos los canales de televisión tuvieron por obligación que difundir. Estas "cadenas" son una práctica diaria donde el Presidente contrasta a sus candidatos con los rivales, que dice representan los intereses de los ricos y la burguesía en general.

Señala Chávez: "Nosotros somos canción, amor, vida, alegría, el futuro. Ellos son el pasado ignominioso, terrible, lacerante, doloroso...tenemos que demoler las mentiras de los escuálidos, de la burguesía podrida y sus medios de comunicaciones''.

Los dirigentes de la oposición esperan que el electorado participe en más de un 68 por ciento en los comicios, ya que esto permitiría contrarrestar el efecto de una larga lista de "irregularidades" cometidas por el gobierno de Miraflores que ha obligado a la oposición a competir en condiciones de desventaja.

Dentro de estas "irregularidades" se incluye la inhabilitación de candidatos de la oposición, la adulteración del registro electoral, la compra masiva de votos, los atropellos en los barrios a los candidatos en campaña y el uso indiscriminado de los recursos del Estado a favor de sus candidatos.

HUGO CHÁVEZ

El presidente Chávez sabe que se las juega todas en estas elecciones y ha señalado -en reiteradas ocasiones- la importancia de ganar curules en el parlamento.

"Tenemos la obligación de ganar las elecciones (...) Nunca más perderemos" señala una y otra vez en sus apariciones públicas de estos últimos días, porque sabe que los componentes de esta nueva Asamblea Nacional serán la clave para acelerar o frenar el avance de sus planes políticos.

Con 17 millones de electores, la meta de los chavistas es conseguir dos tercios del total de 165 escaños en juego, lo cual allanaría el camino para seguir adelante con la revolución socialista del Siglo XXI, el proyecto político cumbre del Presidente.

Chávez ha reiterado:
"Se trata de ganar y luego profundizar la revolución socialista, acelerar la transición política y social de Venezuela, enterrar el viejo modelo y construir el nuevo".

Por su parte Aristóbulo Istúriz, jefe de la campaña del Partido Socialista Unido de Venezuela, PSUV, asegura que "Si ellos nos ganan, acabarán con todo y sacarán al presidente Chávez de la presidencia, pero si nosotros ganamos, los enterraremos para siempre".

La Asamblea Nacional está dominada de forma brumadora por chavistas, debido a que la oposición, en el 2005 en un vano intento de boicotear los últimos comicios legislativos, decidió abstenerse de participar dejando el campo abierto al oficialismo.

La popularidad de Hugo Chávez está muy disminuida por su indiferencia en buscar soluciones a los graves problemas que enfrenta la población -como la economía y la inseguridad - y en cambio sigue derrochando el dinero del erario nacional en sostener a sus aliados, especialmente al régimen cubano, quien ha enviado a sus técnicos a encargarse y dirigir importantes departamentos en el gobierno de Caracas.

Para muchos analistas en esta campaña, Chávez ha querido ser la estrella que brilla en el firmamento electoral y por esta actitud, las elecciones del domingo serán un plebiscito en torno a su figura, como "el presidente diputado".

La oposición podría sumar los votos de todos los venezolanos desilusionados con el desempeño del gobierno.

CUESTIONAMIENTOS

El gobierno de Hugo Chávez ha visto lo importancia de estas elecciones legislativas y ha empleado todo su poder en tratar de batir a su enemigo, representado por la oposición.

Hoy se riegan por el país cientos de rumores para influir en los electores y atemorizarlos con "cuentos" de que el voto no es secreto y por ende puede pasar lo que ocurrió con las listas de Maisanta de Luis Tascón donde se hicieron públicos los nombres de los que votaron en contra de Chávez en el pasado, personas quienes fueron despedidas de sus trabajos y pasaron a engrosar el grupo de los indeseables.
Hoy esto no es posible, no hay maquinaria, aparato o instrumento que lo pueda hacer -ya bien sea en el registro de huellas, urna electoral, el voto mismo o un satélite chino- como están haciendo creer al pueblo.

Los opositores acusan también a Chávez de acudir a investigaciones penales y de corrupción para marginar a adversarios importantes. Varios políticos, entre ellos el ex candidato presidencial Manuel Rosales hoy refugiado en Perú, se han ido al exilio tras ser acusados de cargos a los que atribuyen una motivación política.

Otras "irregularidades" incluyen un elevado número de electores con tres o más cédulas de identidad, 1.33 millones de personas que nacieron el mismo día y a la misma hora, y 39,000 electores que tienen más de 100 años fueron detectadas durante la elaboración del estudio "Realidades del sistema electoral venezolano, 2006" en el que participó un grupo de profesores de la Universidad Central de Venezuela, encabezado por el ex vicerrector Genaro Mosquera.

Aseguran los académicos que no hay que realizar grandes cálculos para llegar a la conclusión de que el registro electoral está sobredimensionado.
Una proyección simple de la tasa promedio de 900 personas diarias con que el registro electoral venía creciendo antes de que el número se disparara inexplicablemente en el 2003, demuestra que hay algo muy raro en los números oficiales.
En el estudio "Analysis of the 2004 Venezuela Referendum: The Official Results versus the Petition Signatures", se detectó una extraña correlación lineal entre el número de votos emitidos en contra de Chávez en el referendo revocatorio del 2004 y el número de personas que había firmado las peticiones para solicitar esa votación.

Para los analistas que han estado cotejando los resultados de las últimas elecciones, son muchas las razones para cuestionar el papel que han jugado en ella los observadores internacionales.

En especial, los académicos critican la actuación del Centro Carter durante el referendo del 2004, en el cual los venezolanos debían pronunciarse sobre la permanencia en el poder de Chávez.

El uso de las máquinas de votación es muy criticado, ante la percepción de que son los instrumentos del fraude. El estudio "A Statistical Approach to Assess Referendum Results: the Venezuelan Recall Referendum, 2004", elaborado por María Mercedes Febres-Cordero y Bernardo Márquez, cuestiona la capacidad de los observadores internacionales para monitorear las elecciones realizadas a través de este tipo de máquinas.

"Los observadores tradicionales por sí solos ya no sirven. Sólo evalúan si hay libertad de prensa, si están funcionando los centros, entre otras cosas que son también importantes, pero no tienen la pericia para el otro tipo de auditoría que es ahora necesaria'', dijo Febres-Cordero en una entrevista publicada en el 2007.

Hay varios analistas y escritores -entre ellos el cubano Carlos Alberto Montaner- quienes creen que la manipulación de las máquinas electrónicas es realizada desde Cuba, donde fue establecido un centro de control para realizar las alteraciones desde la Isla, sacado fuera de Caracas ante el temor a filtraciones de información, si la operación era hecha dentro de Venezuela.

CONCLUSIÓN

Pese a todo, los académicos y expertos en asuntos internacionales creen que es necesario salir a votar.
Con la enorme desilusión del pueblo ante promesas incumplidas y el temor al futuro, los electores deben salir a votar MASIVAMENTE, para obtener un urgente cambio político y de este modo poder detener el proceso destrucción a que lo lleva la arrogancia e ineptitud del gobierno de 11 años de Hugo Chávez.

Para muestra un botón: La línea de crédito de 20 mil millones de dólares que solicitó a China en estos días obligará a la nación a entregar crecientes volúmenes de crudo y derivados, en una operación de entrega del futuro de Venezuela a una potencia extranjera.

Faltan cuatro días para que Venezuela enfrente uno de los momentos más cruciales de su historia.
En las elecciones parlamentarias del domingo se determinará el destino de la nación en forma total y dramática.
La Asamblea Nacional tiene que recobrar su equilibrio de fuerzas para detener al poder Ejecutivo que lo devora todo. La rama Legislativa del gobierno debe ser rescatada y luego el poder Judicial, para que el pueblo pueda seguir buscando una salida al marasmo político en que se encuentra.

Hay que preguntarse:
¿Tomarán en cuenta los venezolanos la gravedad del momento y que se lo juegan todo... al ir a votar este domingo?

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