Sunday, July 25, 2010

EMPATE

“Los que aquí entrais, desechad toda esperanza”

puerta_del_infierno
Puerta del infierno

Cubamatinal/ Cincuenta y dos presos políticos van a salir de las cárceles del gobierno de Cuba. Al parecer, el capítulo de la Primavera Negra de 2003 va a ser cerrado.

Por José Antonio Fornaris

La Habana, 22 de julio de 2010, (PD) No se sabe si las excarcelaciones han sido dispuestas por el Tribunal Supremo, la Asamblea Nacional del Poder Popular o el Consejo de Estado. Tampoco se conoce el tipo de figura legal utilizado para ello. Pero de hecho, varios presos se encuentran ya en España, que decidió acogerlos.

Detrás del gesto del régimen, que ha utilizado una vez más el método de “te meto en la cárcel cuando quiera y por lo que me parezca y te saco cuando me convenga”, está el sacrificio de Orlando Zapata, el amor de las Damas de Blanco y la solidaridad internacional.

El esfuerzo de Guillermo Fariñas con su huelga de hambre pudo haber ayudado en algo, pero el ayuno se extendió mucho, fue demasiado mediático y en condiciones proporcionadas por el propio Estado, se tornó contraproducente. Él no murió y la cosecha la obtuvo el régimen.

De todas formas, el mal fue obligado a retroceder un paso. Pero si los presos salen de la cárcel para ir directamente a residir al exterior, el pulseo se queda a nivel de empate.

Si se marchan, no hay nada que censurarles. Si estás en el infierno y el diablo da la oportunidad de saltar de la caldera, sobre todo cuando en ese salto está en juego la salvación de tu familia y caer en un sitio de libertad y posibilidades personales, los que no están en tu piel no tienen derecho a censurar.

No obstante, y aunque la Iglesia Católica tuvo la autorización de lanzar algunas gotas de agua bendita, el infierno continúa abierto y con sus mecanismos intactos. Que algunos salgan de sus calderas no es para nada la solución definitiva. Otros muchos quedan, y en cualquier momento pueden entrar nuevas víctimas a ocupar el sitio de las que salgan.

La terrible situación que la inmensa mayoría de la población era obligada a experimentar en Sudáfrica terminó gracias a las presiones internacionales. El espectáculo del apartheid racial se hizo insoportable para buena parte del mundo.

En la isla tenemos un terrible apartheid político. El mismo grupo que detenta el poder hace más de 51 años obliga a través de la fuerza y por todo tipo de argucias a que la población le acepte. La humillación es permanente.

La tiranía de izquierda no sólo es feroz, sino además monopólica. Se le puede enfrentar internamente, y de hecho se hace desde el mismo momento de su nacimiento. Eso lo demuestra la antorcha siempre encendida del sacrificio y el gran panteón de los que en ese empeño han entregado la vida, pero no puede ser derrotada sin la compresión y el apoyo del mundo democrático.

Entregarle a una tiranía de ese tipo algún asidero, sin obligarle a ceder terreno, es un error imperdonable.

Hoy pueden salir 52, mañana puede haber en las cárceles el número que a los gobernantes se les antoje. Y seguir de esa manera un ciclo interminable, como ha sido hasta ahora, de muertes, prisioneros, exiliados y excarcelaciones.

Los que crean que la libertad es algo sustancial al ser humano, no importa en que lugar del planeta se encuentren, deben ayudar, aunque sea nada más que solicitándolo, a que en Cuba el castrismo llegue a su fin lo más rápido posible, a que la democracia plante su tienda en esta isla. El apoyo -no hay que darle más vuelta al asunto e inventar nuevas justificaciones- debe ser para las víctimas, no para los victimarios.

No comments:

Post a Comment