Friday, June 25, 2010

BRASIL Y PORTUGAL EMPATAN A 0, AMBOS AVANZAN

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Brasil ganó su grupo el viernes tras empatar sin goles con un Portugal en el que Cristiano Ronaldo sigue sin aparecer y quedó a la espera de que se defina la zona de España y Chile, para saber quién será su rival en la segunda ronda de la Copa Mundial.

El empate clasificó también a Portugal como segundo del Grupo G, en el que los brasileños cosecharon siete puntos y los portugueses cinco. Costa de Marfil, que buscaba un milagro, finalizó tercera con cuatro unidades tras doblegar 3-0 a Corea del Norte, que perdió sus tres partidos.

Por tratarse de un choque casi de trámite, Dunga le dio descanso a Robinho y tampoco jugaron en Brasil Kaká, suspendido, y Elano, lesionado. En su lugar entraron Julio Baptista, Dani Alves y Nilmar.

Brasil tuvo la iniciativa todo el encuentro. Sin embargo, hizo un fútbol lento que no sorprendió ni produjo muchas acciones de peligro. Portugal apostó al contragolpe, tropezando con una defensa firme y tampoco inquietó demasiado al arco contrario.

Maicon se hizo sentir con sus subidas por la derecha en el primer tiempo, pero con el correr de los minutos el lateral del Inter de Milan desistió de buscar el ataque y Brasil se quedó sin una de sus principales armas ofensivas.

Una escapada de Maicon generó la situación más clara de gol que tuvo Brasil, cuando su centro encontró a Nilmar solo frente a Eduardo. El portero alcanzó a manotear el balón, que rebotó en el travesaño y regresó al terreno.

Poco después Luis Fabiano cabeceó desviado otro centro de Maicon desde buena posición.

De allí en más, Brasil no volvió a inquietar el arco portugués hasta poco antes del silbato final, en que Eduardo desvió esforzadamente un disparo de Ramires que rebotó en un rival y casi termina adentro.

Cristiano Ronaldo cumplió otra actuación para el olvido. Apareció poco y no se complementó con sus compañeros. Ensayó tres tiros libres y algún remate con pelota en movimiento desde lejos, sin consecuencias.

Libró un duelo aparte con Lucio, a quien superó un par de veces en velocidad. Las jugadas no prosperaron, aunque una de esas acciones casi termina en gol. Lucio alcanzó a pellizcarle el balón, solo para mandarlo al centro del área, donde esperaba Raul Meireles. El portero Julio César alcanzó a tapar el remate cuando parecía que caía el arco brasileño.

Julio César respondió bien además ante un tiro de Simao, quien ingresó en el complemento.

UPDATE
Sin brillo y sin goles, brasileños lamentan el empate
Río de Janeiro, 25 jun (EFE).- Miles de brasileños volvieron a agolparse hoy ante televisores y pantallas gigantes para seguir el partido entre Portugal y Brasil, el último de la primera fase, que acabó sin goles y sin demasiado lucimiento por parte de los jugadores de ambos equipos.

En el Fan Fest Río, recinto desde donde se retransmiten todos los partidos del Mundial en una pantalla gigante en la playa de Copacabana de Río de Janeiro, miles de aficionados brasileños siguieron el juego de la Canarinha, esperando un gol que nunca llegó.

Una vez más, la ola 'verde-amarela' había teñido camisetas, pelucas, banderas, inflables e incluso las caras de muchos seguidores, que se habían pintado el rostro con los colores de la bandera brasileña.

Los turistas y brasileños que decidieron ver el juego desde la arena de la playa aguantaron noventa minutos bajo un sol de justicia para ver el partido, pero no tuvieron muchas oportunidades para aplaudir la actuación de los jugadores.

Entre los disfraces y todo tipo de artilugios con los que los brasileños animaban a la Canarinha en la playa de Copacabana destacó un impactante doble de Michael Jackson, quien, un año después de la muerte del Rey del Pop, rindió homenaje al cantante, eso sí, con una bandera de Brasil colgada a la espalda.

Los aficionados se lamentaron mucho y festejaron pocas veces a la selección de Dunga durante el partido, aunque cuando el árbitro tocó el silbato los brasileños dieron rienda suelta a su alegría y celebraron el pase a octavos, aunque ya estuviera garantizado desde la semana pasada.

A diferencia de los dos primeros partidos de la fase clasificatoria, que se disputaron a las 15.30, hora brasileña, el partido ante Portugal comenzó a las 11.00, por lo que muchos brasileños no trabajaron durante la mañana y libraron el resto del día, como si se tratase de un festivo.

En las calles de las principales ciudades del país, como Río de Janeiro, Brasilia y São Paulo, el ambiente en las calles antes del partido era fantasmagórico, con tiendas y comercios cerrados y nada de tráfico por las vías públicas.

Según un estudio publicado antes de empezar el Mundial, un tercio de las empresas brasileñas había decidido liberar a sus empleados durante los días que Brasil disputaba el Mundial, al menos en horario de partido.

Del mismo modo, el Gobierno brasileño estableció horarios especiales para los funcionarios públicos y los organismos estatales para que pudieran seguir los partidos de la selección 'verde-amarela'.

Durante el encuentro de hoy, la cotización del real brasileño frente al dólar se interrumpió, aunque los negocios de la divisa fueron reanudados tras el *pitido final.

(*¿PITIDO?)

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