Wednesday, April 28, 2010

COLOMBIA:MOCKUS, EL EXOTICO

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El favorito de los colombianos
GERARDO REYES
Un filósofo y matemático de origen lituano, armado de girasoles de la paz y lápices que representan la educación, se perfila como el próximo presidente de uno de los países con los índices de violencia más altos de América Latina.

En menos de un mes, Aurelijus Rutenis Antanas Mockus Sivickas, candidato del Partido Verde, se ha trepado al primer lugar de los sondeos de opinión en Colombia con una ventaja de nueve puntos porcentuales sobre el candidato oficial, Juan Manuel Santos, quien lideraba hasta la semana pasada.

Según la encuesta de la firma Ipsos--Napoleón Franco difundida el lunes, Mockus domina con 38 por ciento la intención del voto en las elecciones del 30 de mayo seguido por Santos con 29 y por la candidata conservadora Noemí Sanín con 11.

La decisión de Mockus a principios de abril de revelar que padece de la enfermedad de Parkison, pero que sólo empezará limitar su desempeño en unos cinco años o más, no parece haber afectado sus niveles de popularidad.

Un discurso conciliador y pedagógico aunque a veces divagante, según sus críticos, ha arrastrado el fervor por Mockus de miles de jóvenes que se citan vestidos de verde en plazas públicas de Bogotá, pero especialmente alrededor de la tarima virtual del candidato en Facebook.

La página del sitio de Internet de Mockus ha sido la que más ha crecido en el mundo en las dos últimas semanas con un promedio de 16,000 adhesiones diarias. El martes, la cifra de seguidores en Facebook llegaba a 459,417.

"Millones están hastiados y asqueados de la politiquería y el clientelismo, de la corrupción, de las chuzadas [intercepciones telefónica ilegales], del enfrentamiento de poderes, de la captura del Estado por intereses privados'', escribió la periodista María Elvira Samper. "Quieren respeto por la oposición, por las reglas de juego, pulcritud en el manejo de los dineros públicos. Eso lo ofrece Mockus y lo demostró factible cuando fue alcalde de Bogotá''.

Mockus, de 58 años, quien como los demás candidatos ha tenido que pronunciarse sobre las problemáticas relaciones de Colombia con los gobiernos vecinos de Venezuela y Ecuador, alcanzó a poner nerviosos a muchos el lunes al afirmar que admiraba al presidente venezolano Hugo Chávez.

En una entrevista con la radio La Zeta, un periodista le preguntó si le tenía miedo a Chávez. "Yo dije: lo admiro, lo respeto, es una persona que ha conseguido democráticamente el poder en su país y a todo mandatario que haya hecho eso lo respeto y lo admiro'', afirmó Mockus.

Ayer, en diálogo con La W Radio, el candidato aclaró que utilizó la palabra inadecuada y que su intención era decir que respeta al mandatario de Venezuela.

Los críticos del candidato dicen que el país no se puede dejar en manos de un soñador. Entre ellos está el presidente Alvaro Uribe quien advirtió, sin mencionar nombres, que la seguridad democrática no puede ser "flor de un día, un esfuercito de caballo discapacitado''.

El comentario del mandatario ha sido objeto de críticas no sólo porque rompió la neutralidad a la que está obligado sino por lo que algunos consideraron como una analogía de mal gusto . Además, según lo recordaron analistas y el propio candidato, Uribe había condecorado a Mockus por el manejo de la seguridad como alcalde de Bogotá.

Andrés Felipe Arias, ex candidato del Partido Conservador, aseguró que con girasoles no se puede enfrentar a las guerrillas.

Mockus ha dicho que no está dispuesto a dialogar con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y ha reconocido los avances de la política de seguridad democrática de Uribe, anotando, sin embargo, que el país, en aras de esta ofensiva, ha perdido legalidad.

"No se puede retroceder ni un paso en el arrinconamiento militar de las FARC, pero a eso hay que añadirle todo un proceso pedagógico muy fuerte alrededor del narcotráfico porque si no se ataca el narcotráfico las FARC van a a tener mucho soporte'', aseguró Mockus.

En cuanto a los comentarios de sus contrincantes, agregó, son producto del miedo a perder las elecciones.

‘También con girasoles se puede combatir la guerrilla'', respondió Mockus. "Si me dice con sólo girasoles, difícil, muy difícil, imposible, pero con el amor que la sociedad colombiana siente por la fuerza pública y la presión social, harán milagros, lograrán los resultados'', agregó Mockus.

El grito de batalla de la campaña presidencial de Mockus sintetiza su carrera política: "Con educación todo se puede''. Pero cuando Mockus habla de educación, no necesariamente se refiere al modelo catedrático de impartir conocimientos.

Los métodos utilizados por este profesor cuando fue alcalde de Bogotá en dos oportunidades (1995-1998 y 2001-2004), se basan en que la gente aprenda por la vía de la culpa y la vergüenza, lo que permite el desarrollo de "una mutua regulación personal y social''.

Una legión de mimos contratados por la alcaldía de la capital recorrió la capital durante meses con la misión de enseñar a los peatones las más mínimas normas de respeto a las señales de tránsito.

Mockus impuso la moda de que los conductores hicieran respetar la normas mostrándole a los infractores tarjetas de árbitro de fútbol y logró que se prohibiera la pólvora en las celebraciones navideñas, lo cual redujo ostensiblemente el número de niños quemados.

La idea de educar va acompañada además de una especie de exhibicionismo didáctico, no exento de promoción personal, señalan sus críticos. En algunas de sus presentaciones Mockus ha sorprendido a los espectadores, al romper en llanto en medio de la descripción de algún episodio de violencia ocurrido en Colombia.

Cuando era un desconocido pero respetado rector de la Universidad Nacional de Colombia, se bajó los pantalones y le mostró el trasero a los estudiantes revoltosos. El gesto le costó el puesto. Siendo alcalde se vistió de zanahoria en un esfuerzo por implantar una hora temprana de cierre de los bares y discotecas de la ciudad, donde la zanahoria es un símbolo de mojigatería.

Otros día recorrió las calles de la ciudad difrazado de Supermockus y se presentó con una espada rosada de plástico en el Palacio Presidencial para asistir a una reunión sobre temas de educación.

Se casó en enero de 1996 en medio de siete tigres de Bengala del circo de los Hermanos Guasca en Bogotá vestido con un traje de fique, el símbolo del trabajo del pueblo latinoamericano, según explicó entonces su novia embarazada y hoy esposa, Adriana Córdoba.

El compromiso se selló con anillos de oro que tenían labrada la Cinta de Moebius, un teorema matemático, que según él, representa la unión de la diversidad particular con la uniformidad universal.

"El circo es el espectáculo más serio del mundo'', afirmó entonces Córdoba a El Nuevo Herald. "Requiere preparación, silencio en el momento de peligro, pero es también como la vida, que tiene momentos graciosos''.

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